La importancia económica del retail textil en España
El sector del retail textil en España, a pesar de los desafíos enfrentados en los últimos años, sigue siendo una pieza fundamental en la economía nacional. Según el informe reciente de Acotex, El Comercio Textil en Cifras, publicado anualmente, el sector aún no ha recuperado completamente los niveles de facturación previos a la pandemia. A pesar de un incremento del 3,41% en las ventas de 2023 respecto al año anterior, alcanzando los 11.021 millones de euros, estas cifras siguen por debajo de los 18.078 millones de euros registrados en 2019. Aún más notable es la comparación con el período entre 2000 y 2006, cuando se superaron los 22.450 millones de euros anuales.
Eduardo Zamácola, presidente de Acotex, destaca que «actualmente, en España se gasta menos en ropa, aunque en 2023 el gasto medio haya aumentado un 4,89% en comparación con 2022». Cada familia española destinó una media de 922 euros en vestimenta en 2023, frente a los 1.256 euros antes de la pandemia y los 1.881 euros en 2006. Este descenso en el gasto refleja un cambio significativo en los hábitos de consumo, posiblemente influenciado por factores económicos y la evolución del comercio digital.
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La Asociación Retail Textil España (ARTE) proporciona un panorama amplio sobre la contribución del sector textil a la economía española en su informe titulado «La aportación del retail textil a la economía española». Según este análisis, el comercio textil aporta 19.800 millones de euros a la economía del país y genera más de 343.000 empleos, representando el 1,62% del PIB y el 60% del valor añadido producido por el sector de la moda. En términos de recaudación, el retail textil contribuye con el 2,5% del total nacional.
El empleo en el sector textil tiene una notable participación femenina, con las mujeres ocupando el 75% de los puestos de trabajo directos. Entre 2007 y 2021, España atrajo más de 755 millones de euros en inversiones internacionales en el comercio textil, consolidando su posición como un actor relevante en el ámbito global.
El sector textil ha superado los niveles pre-pandemia, registrando cifras superiores a las de 2019. De los 19.800 millones de euros generados en 2022, 8.800 millones provinieron de manera directa, 5.700 millones de forma indirecta y 5.300 millones de manera inducida. Además, el sector aportó más de 6.300 millones de euros a las arcas públicas, distribuidos en cotizaciones a la Seguridad Social (50%), IRPF (27%), IVA (19%) e impuesto de Sociedades (6%).
El comercio textil representa el 8% de las empresas de retail y genera el 5% de la facturación comercial en España. Entre 2018 y 2022, las 60.000 empresas del sector promediaron una facturación anual de 40.000 millones de euros. En 2022, generaron más de 343.000 empleos, incluyendo 163.000 directos y 178.000 indirectos e inducidos, equivalentes al 2% de la afiliación media en España. El sector es una puerta de entrada significativa al mercado laboral para mujeres y jóvenes, con una ocupación femenina del 74,6% en 2022, muy por encima del promedio nacional del 46,2%. Además, los menores de 30 años representan hasta el 50% de la plantilla en algunas empresas.
El sector textil no solo contribuye al PIB y genera empleo, sino que también impulsa la internacionalización de la economía española. Las empresas españolas han invertido 870 millones de euros en el extranjero en los últimos 15 años, estando presentes en casi 40 mercados. Por otro lado, el mercado español ha atraído 755 millones de euros de inversión extranjera en el comercio textil entre 2007 y 2021.
La sostenibilidad también juega un papel crucial en la evolución del sector. Las empresas del retail textil están adoptando prácticas más sostenibles, tanto en la producción como en la distribución de sus productos. Esto no solo responde a la demanda creciente de los consumidores por productos más ecológicos, sino también a la necesidad de cumplir con regulaciones más estrictas en materia ambiental.
El fraude sigue siendo un problema significativo para el retail textil español, con pérdidas estimadas en 15.000 millones de euros al año. Este problema, junto con la necesidad de adaptarse a los cambios en los hábitos de consumo y la competencia del comercio digital, plantea retos importantes para el sector.
Además, la búsqueda del ahorro impulsará las compras en rebajas, según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU). Muchas familias aprovecharán las rebajas de verano para comprar ropa y calzado. Aunque los precios de la ropa y el calzado solo han subido un 0,8% en los últimos 12 meses, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) ha aumentado un 3,6% desde mayo del año pasado, afectando la capacidad financiera de los hogares. Actualmente, el 72% de las familias no tiene capacidad de ahorro y vive al día, lo que representa una dificultad significativa que se refleja en todos los ámbitos, incluida la compra de ropa.
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Aunque el sector del retail textil en España enfrenta desafíos significativos, sigue siendo un componente crucial de la economía nacional. Su capacidad para adaptarse a los cambios en los hábitos de consumo, junto con su impacto en el empleo y la internacionalización, subraya su importancia continua en el panorama económico español.
