La electromovilidad en España: avances y desafíos. A pesar de un crecimiento sostenido en el número de puntos de recarga de acceso público, la electromovilidad en España aún enfrenta desafíos para alcanzar los objetivos marcados a nivel europeo. Según el último Barómetro de la Electromovilidad publicado por Anfac, entre abril y junio de 2024 se registró un aumento del 10% en la infraestructura de carga, alcanzando los 35.698 puntos. Sin embargo, este dato, aunque positivo, no es suficiente para cerrar la brecha con la media europea, que casi dobla la española.
El indicador global de electromovibilidad, que mide tanto la penetración de vehículos eléctricos como el desarrollo de la infraestructura de carga, se situó en 15,1 puntos, cuatro décimas por encima del trimestre anterior. No obstante, este valor se encuentra muy por debajo de la media europea, que alcanza los 29,1 puntos.
Aunque la cuota de mercado de los turismos electrificados en España ha experimentado un crecimiento, con un 10,9% en agosto de 2024, se ha registrado una disminución del 18,6% en sus ventas respecto al mismo periodo del año anterior. Desde Anfac se confía en que la renovación de los fondos del Plan Moves III y la continuidad de las ayudas fiscales impulsen las ventas en los próximos meses.
Uno de los principales desafíos es la disparidad entre la penetración del vehículo eléctrico y el desarrollo de la infraestructura de carga. Mientras que el indicador de penetración del vehículo eléctrico en España se sitúa por encima de países como Hungría, Italia y República Checa, el indicador de infraestructura de carga se encuentra por debajo de la media europea, incluso por detrás de países como Italia y República Checa.
La electromovilidad en España: avances y desafíos
La asociación destaca la necesidad de mejorar la calidad de la infraestructura de carga existente, ya que un elevado porcentaje de puntos de recarga se encuentra fuera de servicio. Además, urge la necesidad de acelerar el despliegue de puntos de carga rápida, especialmente en las carreteras y autopistas, para facilitar los desplazamientos de larga distancia.
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Otro aspecto a tener en cuenta es la disparidad en la potencia de los puntos de carga. Aunque el número de puntos de carga ultrarrápida ha aumentado, aún representa un porcentaje relativamente bajo del total. Además, una parte significativa de la infraestructura de carga existente cuenta con una potencia inferior a 22 kW, lo que limita la velocidad de carga de los vehículos eléctricos.
Para abordar estos desafíos, Anfac propone la creación de un Centro Estatal que se encargue de coordinar y supervisar el desarrollo de la infraestructura de carga en todo el país. Asimismo, considera fundamental mejorar la disponibilidad de información en tiempo real sobre la ubicación, disponibilidad y precios de los puntos de carga.
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La electromovilidad en España está avanzando, pero aún queda mucho por hacer para alcanzar los objetivos marcados a nivel europeo. Es necesario acelerar el despliegue de infraestructuras de carga, mejorar su calidad y garantizar la disponibilidad de información en tiempo real. Solo así se podrá impulsar la adopción del vehículo eléctrico y contribuir a la descarbonización del transporte.
