La transición ecológica en la Península Ibérica exige una inversión adicional de 250.000 millones de euros para alcanzar los objetivos de 2030. Este monto implica un promedio de unos 50.000 millones anuales de capital público y privado hasta fin de década, con el respaldo de instituciones como BBVA, A&G e IE University y el apoyo de la fundación Breakthrough Energy, fundada por Bill Gates. El análisis, elaborado por Cleantech for Iberia, subraya que la región debe movilizar una cantidad significativa de recursos para impulsar tecnologías limpias y hacer frente a los compromisos de descarbonización.
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Una de las ideas centrales del informe, titulado Cómo movilizar las inversiones en tecnologías limpias en la Península Ibérica, es la existencia de una “brecha crítica” entre las inversiones necesarias y las disponibles para desarrollar y escalar soluciones tecnologías limpias en España y Portugal. Aunque la inversión en cleantech ha crecido un 38% en el último año, la escasez de capital de riesgo continúa siendo un cuello de botella relevante para alcanzar los objetivos fijados. Este desequilibrio podría frenar la innovación y limitar la capacidad de la región para competir en un mercado cada vez más exigente en términos de sostenibilidad y eficiencia.
El informe aporta una comparativa contundente: en 2024, la inversión en cleantech en Iberia fue de 426 millones de euros, frente a 2.460 millones de euros en Alemania. Para igualar a los países vecinos en indicadores como PIB, población y emisiones de CO2, la región requeriría, como mínimo, otros 4.000 millones de euros en capital de riesgo entre 2025 y 2030. Esta brecha no solo retrasa proyectos tecnológicos, sino que pone en riesgo la maduración de soluciones desde la fase de demostración hasta la implementación comercial.
La coalición que respalda el informe advierte sobre deficiencias de financiación especialmente en las fases iniciales y de crecimiento de las startups y proyectos de tecnologías limpias. Sin una intervención urgente para mejorar el acceso a capital privado y para mitigar riesgos mediante herramientas adecuadas, muchas innovaciones podrían quedarse en etapas tempranas, sin llegar a mercado y, por ende, sin generar el impacto ambiental y económico esperado. Esta situación compromete la capacidad de Iberia para convertirse en un referente regional y europeo en la economía de low carbon.
Bianca Dragomir, directora de Cleantech for Iberia, enfatiza que liberar capital para tecnologías limpias es más que un reto financiero: es una oportunidad estratégica para inversores, emprendedores y responsables políticos. Según ella, la movilización de recursos debería permitir posicionar a Iberia como líder en el nuevo mapa industrial de Europa, impulsando proyectos que combinen sostenibilidad, innovación y crecimiento económico. El informe propone políticas, mecanismos de financiación y alianzas público-privadas diseñadas para acelerar la captación de inversiones y reducir los riesgos percibidos por los inversores.
Entre las recomendaciones clave destacan la creación de fondos especializados en cleantech, incentivos fiscales para inversiones en tecnologías limpias y programas de aceleración que conecten a startups con grandes compradores y con mercados regionales. También se subraya la necesidad de mejorar la cooperación transfronteriza entre España y Portugal para aprovechar sinergias en investigación, desarrollo y despliegue de soluciones energéticas limpias, desde eficiencia energética y electrificación de transporte hasta tecnologías de captura de carbono, almacenamiento y uso de hidrógeno verde.
El documento no solo se centra en el aspecto financiero. También aborda la relevancia de la regulación, la seguridad jurídica y la estimación de riesgos como elementos decisivos para atraer capital. La claridad regulatoria y los marcos de revisión y certificación que reduzcan incertidumbres pueden acelerar la toma de decisiones de inversores y facilitar la ejecución de proyectos a gran escala. En paralelo, la cooperación con instituciones europeas y la participación en programas de financiación comunitaria podrían amplificar el efecto de las inversiones privadas, generando un efecto multiplicador para la economía regional.
En el marco de la transición energética global, Iberia enfrenta una oportunidad estratégica para convertirse en un polo de innovación y despliegue de tecnologías limpias. La adopción acelerada de soluciones en sectores como energía, transporte, industria y servicios podría no solo cumplir con las metas de descarbonización, sino también reforzar la competitividad internacional de la región. El informe sugiere que la movilización de 250.000 millones de euros hasta 2030 sería un motor de crecimiento, creación de empleo de calidad y desarrollo tecnológico que impacte positivamente en la balanza comercial y en la seguridad energética.
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Impacto esperado y próximos pasos
- Aceleración de proyectos en energías limpias, eficiencia y movilidad sostenible.
- Mayor atracción de inversiones privadas mediante instrumentos de mitigación de riesgos y mercados de descarbonización.
- Fortalecimiento de alianzas entre España y Portugal para coordinar estrategias de I+D y de despliegue tecnológico.
- Fortalecimiento de ecosistemas emprendedores y de financiación en cleantech con presencia de capitales locales e internacionales.
- Desarrollo de una hoja de ruta regulatoria clara que reduzca la incertidumbre para inversores y operadores.


