En 2025 el panorama del comercio minorista muestra un giro claro: las grandes cadenas y marcas de Estados Unidos han aumentado de forma notable sus inversiones en Europa. Un informe reciente de la consultora inmobiliaria Savills revela que las enseñas norteamericanas concentran el 25% de las nuevas aperturas internacionales en el continente, una cifra que evidencia que Europa ha dejado de ser sólo un destino complementario y se ha convertido en una prioridad estratégica.
Factores que explican el desplazamiento
Varios elementos macroeconómicos y geopolíticos están detrás de esta migración de recursos y atención. Por un lado, el consumo doméstico en Estados Unidos se ha mostrado más débil, lo que empuja a las compañías a buscar mercados más resilientes y con mayor potencial de crecimiento. Por otro, los cambios en las condiciones comerciales entre la Unión Europea y Estados Unidos han aumentado la certeza para los operadores que planifican expansión internacional.
Ver también: La revolución silenciosa de Lidl: De Hungría a la España vaciada
Las nuevas reglas arancelarias han jugado un papel relevante: tras propuestas iniciales más estrictas, las importaciones de productos europeos a Estados Unidos se sitúan ahora en alrededor del 15% frente al 30% discutido anteriormente, lo que reduce riesgos para las empresas que operan en ambos lados del Atlántico. En el Reino Unido, el gravamen sobre las importaciones hacia Estados Unidos se mantiene en torno al 10%, nivel superior al de ejercicios previos pero estable, circunstancia que también aporta previsibilidad.
Estrategia y objetivos de las marcas
Directivos de Savills señalan que este movimiento responde además a una estrategia deliberada. Las marcas estadounidenses buscan ciudades europeas donde el comercio físico sigue siendo rentable y la experiencia de cliente tiene peso: Londres, Milán, París y Madrid aparecen como polos de atracción por su capacidad para combinar tráfico peatonal, poder adquisitivo y relevancia internacional.
Según Larry Brennan, responsable de retail europeo en Savills, ya no se trata únicamente de crecer en ventas, sino de situar a Europa como eje central en la hoja de ruta global. La necesidad de ofrecer conceptos experienciales —tiendas emblemáticas, escenarios híbridos entre comercio y ocio, y propuestas diferenciadas de restauración— impulsa la elección de emplazamientos premium en capitales y calles comerciales de alto perfil.
Tendencias por países y segmentos
El informe refleja un crecimiento del 14% respecto a 2024 en la cuota de aperturas procedentes de Estados Unidos, lo que confirma que la tendencia tiene recorrido. Además, el peso de Canadá en el conjunto ha crecido: en 2025 los retailers canadienses representaron un 4% de las nuevas entradas internacionales, con firmas de ropa deportiva y lifestyle como Lululemon y Arc’teryx eligiendo ciudades como Milán por su combinación de moda y afluencia.
En Londres, por ejemplo, marcas como Alo Yoga, Lululemon y On Running han consolidado presencia en calles emblemáticas como Regent Street, abriendo tiendas y flagships que actúan como imán de clientes y prensa. Milán, París y Madrid completan el grupo de metrópolis donde la expansión norteamericana se concentra, reforzando un mapa de prioridades marcado por el turismo de compras y la relevancia cultural y comercial.
La fortaleza de las marcas europeas
Pese al empuje norteamericano, las enseñas europeas continúan dominando el escenario: suponen el 56% de las nuevas aperturas internacionales en la región. Francia, Italia y España mantienen un papel protagonista, con redes de retail y grupos de moda que siguen expandiéndose y consolidando su ventaja competitiva en diseño, producción y logística regional.
China y la reconfiguración de su presencia
Mientras tanto, las empresas chinas están revisando su estrategia en Europa. En 2025 representaron el 6% de las nuevas entradas internacionales, una ligera caída frente al 7% de 2024. Marcas asiáticas que tradicionalmente se concentraban en Londres y París —como Pop Mart o Miniso— han empezado a diversificarse hacia otras capitales europeas como Berlín, Ámsterdam y Zúrich, en busca de consumidores diferentes y de reducir su dependencia del mercado doméstico chino.
Implicaciones para el mercado inmobiliario y los centros urbanos
La llegada de más enseñas estadounidenses tiene efectos sobre el mercado inmobiliario comercial: aumenta la demanda de locales de alta visibilidad y superficies representativas, presionando las rentas en las principales calles comerciales y centros premium. Al mismo tiempo, incentiva la renovación de espacios y la apuesta por proyectos mixtos que integran retail, gastronomía y entretenimiento.
A corto y medio plazo, los propietarios y gestores de activos inmobiliarios que alineen su oferta con las necesidades de las marcas —flexibilidad de contrato, capacidad para eventos y experiencia de cliente, y soluciones logísticas eficientes— estarán en mejor posición para captar a estos operadores internacionales.
Perspectivas y conclusiones
El escenario descrito por Savills sugiere que la expansión de retailers norteamericanos en Europa es más que una ola temporal: apunta a un reposicionamiento estratégico sostenido. La combinación de un mercado doméstico menos dinámico en EEUU, mejores condiciones comerciales y la búsqueda de ciudades donde el comercio presencial sigue rindiendo ha convertido al continente en un destino prioritario.
Para las ciudades europeas, esto supone una oportunidad para revitalizar calles comerciales y atraer inversiones, aunque también plantea desafíos en términos de equilibrio entre rentas, diversidad comercial y preservación de tejido local. Para las marcas europeas y otros actores internacionales, la recomposición del mapa de aperturas obliga a replantear estrategias competitivas y de colaboración.
Ver también: Carritos inteligentes: La revolución silenciosa que redefine el retail
Europa entra en una nueva fase de centralidad para el retail global: las grandes marcas estadounidenses han pasado de explorar a apostar de forma decidida por el continente, y su impacto en la oferta comercial, el mercado inmobiliario y la experiencia urbana será una variable clave a seguir en los próximos años.


