Empresas españolas ubicadas en Bangladés mantienen la esperanza de recuperarse
Las recientes protestas y la inestabilidad política en Bangladés han afectado significativamente a las empresas españolas con presencia en el país. Entre las más impactadas se encuentran gigantes del retail como Inditex y El Corte Inglés, que dependen en gran medida de las fábricas de Bangladés para abastecerse de prendas de vestir. La situación ha creado una interrupción considerable en sus operaciones, y estas empresas ansían una pronta vuelta a la normalidad para mitigar las pérdidas y reanudar sus actividades comerciales sin contratiempos.
Impacto en las operaciones comerciales
La situación en Bangladés ha sido especialmente desafiante para empresas como Zara, propiedad de Inditex, y El Corte Inglés, que son algunos de los mayores compradores de prendas en el país. Según Kabir Ahmed, secretario general de la Cámara de Comercio de España y Bangladés, las operaciones del aeropuerto se han visto parcialmente reanudadas, pero los retrasos continúan afectando gravemente al transporte aéreo. «Nuestros negocios se han visto gravemente afectados por la situación. Aunque las operaciones del aeropuerto se han reanudado parcialmente, se ha creado un grave retraso que está afectando seriamente al transporte aéreo», afirmó Ahmed.
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Zara, en particular, se abastece principalmente de Bangladés y a menudo recurre a vuelos chárter para transportar sus envíos. Sin embargo, la actual situación ha dificultado esta logística. Además, las importaciones de productos químicos vitales desde España también se han visto afectadas debido a la lentitud en las operaciones portuarias. Ahmed subrayó: «Importamos algunos productos químicos vitales de España, pero debido a la lentitud de las operaciones en el puerto, las importaciones también se han visto afectadas. Estamos esperando a que el Gobierno interino se haga cargo para que las cosas vuelvan a la normalidad».
Las protestas en Bangladés comenzaron para exigir la abolición de un sistema de cuotas en las ofertas de empleo público, considerado discriminatorio. Estas manifestaciones rápidamente se volvieron violentas y la represión policial resultó en más de 400 muertos. La presión llevó a la ex primera ministra Sheikh Hasina a dimitir y abandonar el país. El presidente de Bangladés, Mohammed Shahabuddin, ha nombrado al economista Muhammad Yunus como jefe del Gobierno interino, una decisión que ha sido bien recibida por los líderes de las protestas.
La inestabilidad en Bangladés ha tenido un impacto severo en la industria textil del país, que es un sector crucial tanto para la economía local como para las empresas extranjeras. El presidente de la Asociación de Fabricantes y Exportadores de Ropa de Bangladés (BGMEA), SM Mannan, denunció que la inestabilidad estaba causando pérdidas diarias de unos 16.000 millones de takas (unos 136 millones de dólares). Esta situación ha afectado no solo a las fábricas y trabajadores locales, sino también a las cadenas de suministro globales, incluyendo las de las empresas españolas.
Las empresas españolas en Bangladés esperan que la situación política se estabilice rápidamente para poder reanudar sus operaciones normales. La llegada inminente de Muhammad Yunus como jefe del Gobierno interino es vista como un paso positivo hacia la restauración de la normalidad. Yunus, reconocido por su trabajo en microcréditos y galardonado con el premio Nobel de la Paz en 2006, es una figura respetada que podría ayudar a mediar y estabilizar la situación.
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La situación en Bangladés ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad de las cadenas de suministro globales ante la inestabilidad política y social. Empresas como Inditex y El Corte Inglés, que dependen de la producción textil de Bangladés, han sentido los efectos de las recientes protestas y la inestabilidad en el país. Sin embargo, con la intervención del nuevo Gobierno interino liderado por Muhammad Yunus, hay esperanzas de que la situación se estabilice y permita a las empresas reanudar sus operaciones normales. Las empresas españolas siguen comprometidas con Bangladés y confían en que la vuelta a la normalidad está a la vista.

