El sector de la moda en España ha logrado mantener un pulso firme durante la campaña otoño-invierno 2025, navegando entre un consumo interno dinámico y un escenario internacional complejo. Así lo revela la cuarta edición del Indicador semestral de Arte, organización que representa al sector, cuyo análisis abarca desde septiembre de 2025 hasta febrero de 2026.
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Un semestre de contrastes
El balance de estos seis meses arroja un Indicador Arte del -0,2%, una cifra que, lejos de indicar retroceso, apunta a una clara estabilización del sector en niveles prácticamente idénticos a los del mismo periodo del año anterior. Este dato refleja el delicado equilibrio entre dos fuerzas opuestas: por un lado, un entorno doméstico que favorece el consumo; por otro, factores externos que han actuado como freno para un despegue más ambicioso.
A pesar de esta contención general, los números concretos del comercio minorista textil invitan al optimismo. Las ventas de prendas de vestir, calzado y artículos textiles experimentaron un incremento interanual del 6,7%, superando incluso el crecimiento del conjunto del comercio minorista español, que se situó en un 5,9%. Este diferencial positivo demuestra la capacidad del sector para ganar terreno incluso en un contexto adverso.
Los motores del crecimiento
Dos factores han impulsado especialmente esta tendencia alcista. El primero es el comportamiento del consumo privado, que se ha mantenido robusto durante todo el semestre. El segundo, el turismo internacional, que sigue siendo un pilar fundamental para la economía española y, en particular, para el retail de moda.
Durante el semestre analizado, España recibió cerca de 41 millones de turistas extranjeros, lo que representa un incremento del 1,8% respecto al año anterior. Esta afluencia masiva de visitantes ha reforzado significativamente el tráfico comercial en momentos clave del calendario del sector. Black Friday, la campaña navideña y las rebajas de invierno se vieron especialmente beneficiadas por esta inyección de demanda internacional, que no solo dinamizó las zonas turísticas tradicionales sino también los centros urbanos de las principales ciudades españolas.
La revolución digital alcanza un nuevo hito
Uno de los datos más destacados del informe de Arte es el comportamiento del canal online, que continúa redefiniendo las reglas del juego en el comercio textil. Las ventas digitales crecieron un 8,9% interanual, superando por primera vez la barrera de los 3.540 millones de euros. Esta cifra constituye un máximo histórico que consolida al e-commerce como un canal de venta imprescindible para cualquier operador del sector.
El informe subraya que este crecimiento no se produce en detrimento de la tienda física, sino como complemento. La omnicanalidad se afianza como modelo estructural del sector, donde ambos canales se retroalimentan y potencian mutuamente. Los consumidores españoles han adoptado de manera definitiva la flexibilidad de comprar online y recoger en tienda, o de probarse en establecimiento físico y recibir después el producto en casa, creando un ecosistema comercial más versátil y adaptado a las necesidades actuales.
Las sombras del comercio global
Sin embargo, el informe no elude las dificultades que se ciernen sobre el sector desde el ámbito internacional. Arte señala con claridad que el contexto exterior ha operado como un elemento de contención constante durante todo el semestre. El endurecimiento de los aranceles en el comercio transatlántico y asiático ha encarecido las materias primas y los productos terminados, mientras que la reorganización de las cadenas globales de aprovisionamiento ha obligado a las empresas a replantear sus estrategias logísticas.
Las tensiones geopolíticas, lejos de remitir, han seguido generando incertidumbre en los mercados internacionales, afectando especialmente a un sector tan dependiente de cadenas de suministro globalizadas como es el textil. Este cóctel de factores ha limitado el potencial de crecimiento del retail de moda español, en línea con lo ocurrido en otros segmentos del comercio minorista tanto a nivel nacional como europeo.
Perspectivas para la próxima campaña
De cara a la campaña primavera-verano 2026, el optimismo moderado se impone entre los actores del sector. Dos de cada tres empresas integradas en Arte anticipan un incremento de sus ventas, mientras que el tercio restante prevé mantener los niveles actuales. En promedio, las compañías estiman un crecimiento cercano al 3% respecto al mismo periodo del año anterior.
Donde las expectativas son especialmente halagüeñas es en el ámbito digital. El informe revela que el 100% de las empresas consultadas espera un avance de sus ventas online, con una estimación media de crecimiento superior al 2,8%. Este dato confirma que la digitalización no solo ha llegado para quedarse, sino que seguirá ganando peso en la estructura del sector.
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El informe de Arte dibuja el retrato de un retail textil español cada vez más sólido y preparado para afrontar desafíos. La combinación de digitalización, omnicanalidad y fortaleza del consumo interno ha demostrado ser una fórmula eficaz para contrarrestar los vientos en contra que soplan desde el exterior.
El sector consolida así su papel como uno de los motores del comercio y del empleo en España, demostrando una capacidad de adaptación que le permite mantener el crecimiento incluso cuando el panorama internacional se torna adverso. La apuesta por la innovación tecnológica y la flexibilidad operativa se revelan como las claves de un modelo de negocio que, lejos de ser frágil, se muestra cada vez más robusto frente a las turbulencias globales.


