La época de descuentos en España ha dado un giro inesperado este año. Según los datos más recientes del Observatorio Cetelem en su informe «Gasto en Rebajas 2026», el entusiasmo por las ofertas parece haber chocado con un muro de realidad económica. El desembolso medio de los españoles se ha desplomado hasta los 259 euros, marcando una contracción significativa del 17% en comparación con el ejercicio anterior.
Este descenso no es solo una cifra estadística; es el reflejo de un cambio en el comportamiento del consumidor, condicionado por factores macroeconómicos y nuevas prioridades generacionales. A continuación, desglosamos las claves de una campaña de rebajas marcada por la prudencia y la tecnología.
Un análisis por edades: ¿Quiénes mantienen el consumo?
A pesar de la caída generalizada, el consumo en rebajas no se comporta de forma uniforme en todos los estratos demográficos. Existe una brecha generacional notable en cuanto a la capacidad y disposición de gasto.
Los «súper consumidores»: De 30 a 34 años
Este grupo de edad se ha consolidado como el motor de las rebajas en 2026. Con un gasto promedio de 321 euros, los consumidores de entre 30 y 34 años superan la media nacional en un generoso 24%. Es el segmento que parece resistir mejor la tendencia de ahorro, posiblemente por necesidades familiares o una mayor estabilidad laboral.
Ver también: España: Potencia mundial en marketing sostenible
La juventud apuesta por el incremento
Resulta paradójico que, en un entorno de caída general, los más jóvenes (18 a 24 años) sean quienes más han aumentado su presupuesto individual. Un 44% de estos jóvenes afirma haber gastado más que el año pasado, una cifra que se sitúa 13 puntos por encima de la media.
El freno de los mayores de 65
En el otro extremo del espectro encontramos a la generación senior. El 50% de los consumidores mayores de 65 años admite haber reducido su presupuesto para estas rebajas. La cautela financiera parece haberse instalado con fuerza en este colectivo, que prioriza la seguridad económica sobre la oportunidad del descuento.
Segmentación del gasto: Menos compras de lujo, más control
La distribución del gasto refleja una clara tendencia hacia la polarización, pero con un denominador común: la desaparición del gran desembolso.
| Tramo de Gasto | % de Consumidores (2026) | Tendencia respecto a 2025 |
| Menos de 100€ | 41% | Estable |
| Entre 200€ y 500€ | 27% | +3 puntos |
| Entre 100€ y 200€ | 24% | +2 puntos |
| Más de 500€ | 8% | -6 puntos |
El dato más revelador es la caída de las compras que superan los 500 euros. El perfil del comprador «premium» o de alta intensidad se ha reducido casi a la mitad (pasando del 14% al 8%), lo que explica gran parte de la caída del 17% en la media nacional.
La inflación: El enemigo invisible del comercio
¿Por qué los españoles están cerrando el grifo? La respuesta es casi unánime: el coste de la vida. El 77% de los ciudadanos que han gastado menos este año señalan a la inflación como el factor determinante en su decisión.
Este fenómeno ha golpeado con especial dureza a las clases medias y familias jóvenes. En los tramos de edad de 30 a 34 años y de 45 a 49 años, más de 8 de cada 10 personas reconocen que el encarecimiento de los productos básicos ha mermado su capacidad de aprovechar las rebajas. La percepción de pérdida de poder adquisitivo ha transformado las rebajas de un evento de «deseo» a uno de «estricta necesidad».
Categorías ganadoras y perdedoras en la cesta de la compra
El cambio en el presupuesto también ha alterado qué compramos. Aunque la moda sigue reinando, su trono empieza a tambalearse.
-
Moda y Textil: Sigue siendo el líder absoluto (70% de los compradores), pero ha sufrido una caída de 5 puntos porcentuales respecto a 2025.
-
Calzado y Complementos: Se mantiene estable con un 38%, resistiendo mejor que la ropa.
-
Hogar y Deporte: El textil deportivo ha descendido al 15%, reflejando quizás una saturación en este mercado tras años de crecimiento post-pandemia.
-
Los nuevos nichos: Las únicas categorías que han logrado crecer en este contexto adverso son los viajes, el gaming, la música y los ebooks. Esto sugiere que el consumidor prefiere invertir su dinero sobrante en experiencias o entretenimiento digital antes que en bienes físicos tradicionales.
La revolución omnicanal y el fin de la tienda física exclusiva
El comportamiento de compra en 2026 es definitivamente híbrido. Ya no existe una frontera clara entre el comercio online y el offline.
El 47% de los españoles utiliza un modelo mixto (compara online y compra en tienda, o viceversa), lo que supone un crecimiento de 10 puntos en solo un año. Los jóvenes de 25 a 29 años son los abanderados de esta tendencia, con un 59% de adopción.
Por el contrario, la tienda física «pura» sigue perdiendo terreno. Aunque todavía el 34% de la población solo compra presencialmente, este segmento ha caído 7 puntos. Solo los mayores de 55 años mantienen una fidelidad robusta al mostrador tradicional, con tasas de uso cercanas al 50%.
Inteligencia Artificial: La nueva asistente de compras
Una de las grandes novedades de este estudio es la irrupción de la Inteligencia Artificial (IA) en el proceso de decisión. El 26% de los compradores ya utiliza herramientas de IA para comparar precios, buscar opiniones o encontrar mejores ofertas.
Ver también: Resurgimiento del gran consumo: Radiografía de un 2025 histórico
En la Generación Z (18 a 24 años), esta cifra se dispara hasta el 40%. La IA no solo está cambiando cómo se venden los productos, sino cómo los consumidores los encuentran y evalúan, haciendo que el proceso sea mucho más eficiente y, posiblemente, más crítico con los precios inflados.
Un consumidor más consciente y digitalizado
Las rebajas de 2026 marcan un punto de inflexión en el consumo español. La reducción del 17% en el gasto medio es un síntoma de una economía personal que prioriza el ahorro ante la incertidumbre inflacionaria. Sin embargo, la adopción masiva de la omnicanalidad y el uso incipiente de la Inteligencia Artificial demuestran que, aunque se gaste menos, el consumidor español es hoy más inteligente, tecnológico y selectivo que nunca.
El sector retail se enfrenta al reto de seducir a un comprador que ya no se deja llevar solo por el cartel de «descuento», sino que analiza cada euro mediante la tecnología y la comparación constante.


