El ministerio de industria aprueba nuevos proyectos del Perte VEC II por 39,7 millones
El Ministerio de Industria y Turismo ha aprobado la financiación de siete nuevos proyectos vinculados al PERTE VEC II (Proyectos Estratégicos para la Recuperación y Transformación Económica del Vehículo Eléctrico y Conectado), con una dotación de 39,7 millones de euros. De este total, la mayor parte, 31,48 millones, está destinada a la planta de Renault en Valladolid para la producción de vehículos eléctricos. Este nuevo impulso subraya el compromiso del gobierno y del sector automotriz en el desarrollo de la movilidad sostenible y en la consolidación de la cadena de valor industrial del vehículo eléctrico en España.
Renault y otros beneficiarios
De los 39,7 millones asignados, Renault España es la principal beneficiaria, con una adjudicación de 31,48 millones de euros para su planta de Valladolid. Este financiamiento está destinado a fomentar la producción de vehículos eléctricos, contribuyendo así a la modernización de la fábrica y al aumento de su capacidad productiva en el marco de la transición hacia una movilidad más sostenible.
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El segundo proyecto con mayor asignación es el de Wall Box Chargers, empresa especializada en la fabricación de cargadores para vehículos eléctricos. Esta compañía, con sede en Barcelona, recibirá 4,65 millones de euros para impulsar su producción y expansión en el mercado global, reforzando así la infraestructura necesaria para el crecimiento del vehículo eléctrico.
Cebi Electromechanical Components Spain, ubicada en Villatuerta (Navarra), ha obtenido 1,45 millones de euros. Esta empresa se dedica al diseño, fabricación y comercialización de componentes electromecánicos para la automoción. La financiación le permitirá desarrollar nuevos productos y mejorar su capacidad de innovación en un sector clave para la transición energética.
Otros beneficiarios de la financiación del PERTE VEC II incluyen a Dana Automoción, que recibirá 954.232 euros para su fábrica en Pamplona, especializada en tecnologías de transmisión para vehículos ligeros; Doga, que cuenta con una adjudicación de 456.107 euros para su planta en Abrera (Barcelona) donde fabrica limpiaparabrisas y depósitos; e Idneo Technologies, con 429.744 euros destinados a su planta de Mollet del Vallés (Barcelona), dedicada a soluciones tecnológicas en automoción. Finalmente, Alcorta Forging Group, especializada en la forja de aluminio y acero, recibirá 249.957 euros para su sede en Elgoibar (Guipúzcoa).
Impulso a la movilidad eléctrica
El PERTE VEC II, a través de su línea B, tiene como objetivo fundamental fortalecer la cadena de valor industrial del vehículo eléctrico y conectado en España. Esta financiación no solo apoya a los fabricantes de automóviles, sino también a empresas clave que suministran componentes, sistemas y subsistemas fundamentales para la producción de estos vehículos. De igual manera, contribuye al desarrollo de infraestructuras auxiliares necesarias para el despliegue masivo del vehículo eléctrico, como los cargadores y estaciones de recarga.
La importancia de este tipo de programas de financiamiento radica en la necesidad urgente de acelerar la transformación del sector automotriz hacia tecnologías más limpias. La transición a la movilidad eléctrica no solo ayudará a cumplir los compromisos de descarbonización de España, sino que también representa una oportunidad de crecimiento para la industria automotriz, que sigue siendo uno de los motores de la economía española.
A cierre de la convocatoria del PERTE VEC II, se recibieron un total de 138 solicitudes que representaban un presupuesto conjunto de más de 2.700 millones de euros. Esto refleja el enorme interés de la industria por avanzar hacia la electrificación y el compromiso del sector con la transformación de la cadena de valor del vehículo eléctrico y conectado. La dotación total de la convocatoria asciende a 787,6 millones de euros, una cifra que se ha ampliado gracias a los remanentes de la línea A, dedicada principalmente a las baterías.
Este programa forma parte de una estrategia más amplia del gobierno español para transformar la industria automotriz y alinearla con los objetivos europeos de reducción de emisiones. El PERTE VEC II no solo está orientado a la producción de vehículos eléctricos, sino también a la creación de infraestructuras de recarga, el desarrollo de baterías y la innovación en componentes que permitan mejorar la eficiencia energética y la sostenibilidad de los vehículos.
El PERTE VEC II ya ha dejado importantes inversiones en el sector automotriz español. En la sección dedicada a baterías, resuelta a finales de 2023, se otorgaron 609 millones de euros para proyectos clave como la planta de ensamblaje de SEAT en Martorell, las gigafactorías de baterías de Stellantis en Figueruelas (Zaragoza) y la planta de Envisión en Extremadura. Estos proyectos son esenciales para garantizar que España no solo produzca vehículos eléctricos, sino también los componentes clave que permitan su desarrollo, como las baterías, que representan una parte crucial del coste y la autonomía de los vehículos eléctricos.
En la sección dedicada a la cadena de valor, el PERTE VEC II ha concedido 420 millones de euros entre subvenciones y préstamos, beneficiando a empresas de gran envergadura como Gestamp, Mercedes en Vitoria, Stellantis en Vigo, Figueruelas y Madrid, así como Renault en Palencia, entre otros. Estas inversiones refuerzan la competitividad del sector automotriz español y su capacidad para liderar la transición hacia una industria más verde y sostenible.
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El compromiso del gobierno español con la movilidad eléctrica es claro, y los fondos del PERTE VEC II están ayudando a consolidar esta transformación en un sector clave para la economía nacional. La electrificación de la industria automotriz no solo representa una oportunidad para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, sino también para mejorar la competitividad de las empresas españolas a nivel global. A medida que más fabricantes adoptan tecnologías eléctricas, las empresas de componentes y servicios asociados también deberán adaptarse para mantenerse competitivas.
El PERTE VEC II continuará jugando un papel clave en los próximos años para consolidar la posición de España como líder en la fabricación de vehículos eléctricos y sus componentes. La colaboración entre el sector público y privado será crucial para seguir desarrollando nuevas tecnologías, mejorar las infraestructuras y garantizar que España esté a la vanguardia de la movilidad eléctrica en Europa.
