El sector del comercio minorista transita por un 2026 de crecimiento contenido, marcado por la prudencia en el gasto de los hogares. De acuerdo con el último informe del Observatorio de la Distribución, elaborado en colaboración con Ceprede, el consumo en el comercio (excluyendo estaciones de servicio) experimentará un avance del 1,4% durante el presente ejercicio. Esta cifra contrasta notablemente con el vigoroso 4,2% registrado durante 2025, evidenciando una clara desaceleración en el ritmo de gasto de los consumidores españoles.
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El Panorama General de la Economía
La moderación no es un fenómeno aislado del comercio minorista, sino que se inscribe en una tendencia general de la economía española. El Observatorio proyecta que el consumo privado crecerá un 2,6% en 2026, una cifra inferior al 3,3% alcanzado el año anterior. De manera similar, el Producto Interior Bruto (PIB) avanzará un 2,2%, frente al 2,8% registrado en 2025. Estos indicadores reflejan un enfriamiento gradual del dinamismo económico general tras un periodo de recuperación post-pandemia.
Los Factores que Explican la Desaceleración
Varios elementos de carácter externo e interno convergen para explicar esta revisión a la baja en las expectativas de crecimiento:
La Crisis en Oriente Medio y la Inflación
La inestabilidad geopolítica en Oriente Medio continúa generando incertidumbre en los mercados internacionales. Este conflicto mantiene tensionadas las cadenas de suministro globales y presiona al alza los precios de la energía y las materias primas, lo que repercute directamente en los costes operativos del comercio y en el poder adquisitivo de las familias.
El Encarecimiento de las Hipotecas
La política monetaria restrictiva, materializada en sucesivas subidas de los tipos de interés, está golpeando con fuerza el bolsillo de los hogares. Según los datos del informe, la última subida de tipos ha encarecido la cuota hipotecaria media en aproximadamente 50 euros adicionales al mes. Este incremento en el coste de la vivienda tiene un efecto directo sobre el consumo: se estima que podría restar alrededor de 35 euros mensuales al gasto de los hogares en la cesta de la compra, una cantidad que, sumada a lo largo del año, representa un recorte significativo en el presupuesto familiar destinado al comercio.
Comportamiento Desigual por Categorías de Producto
La moderación del consumo no se distribuye de manera uniforme entre los distintos sectores del comercio minorista. Cada categoría presenta unas dinámicas particulares:
Alimentación: El Peso Pesado que se Enfría
El sector de alimentación, que representa el 39,5% del comercio minorista total, prevé un crecimiento en volumen de apenas el 0,8% durante 2026. Esta cifra supone un descenso muy acusado respecto al 4,1% registrado en 2025. La razón principal reside en que los hogares, ante la reducción de su renta disponible, tienden a optimizar sus compras de productos básicos, ajustando cantidades y optando por marcas más económicas.
Equipamiento del Hogar: El Sector Más Dinámico
A pesar de la desaceleración general, el equipamiento del hogar se mantiene como la categoría con mayor avance previsto. Se espera un crecimiento del 3,3% en 2026, si bien esta cifra también supone una moderación respecto al 5,9% alcanzado en el ejercicio anterior. Este segmento, que incluye muebles, electrodomésticos y artículos para el hogar, se beneficia de una demanda más resiliente vinculada a la renovación de viviendas y a proyectos de reforma.
Equipo Personal: Moda y Textil en Retroceso
El sector de la moda y el textil, englobado dentro del equipo personal, experimentará un crecimiento del 0,8% en 2026, muy lejos del 5,6% registrado el año previo. Esta categoría, altamente sensible a los cambios en la confianza del consumidor, suele ser una de las primeras en resentirse cuando los hogares ajustan sus presupuestos, ya que las compras de vestuario se consideran más prescindibles que la alimentación o los suministros básicos.
Canales de Distribución: Quién Gana y Quién Pierde
No todos los formatos comerciales afrontan esta desaceleración con las mismas herramientas. El informe del Observatorio revela diferencias significativas en el desempeño previsto según el canal de distribución:
Comercio Electrónico: Liderando el Crecimiento
El canal online continúa su imparable ascenso y se consolida como el más dinámico del sector. Con un avance previsto del 3,5%, el comercio electrónico mantiene un ritmo de crecimiento superior al del resto de formatos. Las categorías de no alimentación, como hogar, textil, moda y electrónica, son las que más impulsan este canal, aprovechando la comodidad, la variedad de oferta y la posibilidad de comparar precios que ofrece la compra digital.
Grandes Cadenas: Sólidas pero con Menos Impulso
Las grandes cadenas de distribución también muestran un comportamiento positivo, con un crecimiento estimado del 2,8%. Su capacidad para ofrecer precios competitivos, economías de escala y una amplia variedad de productos las posiciona favorablemente en un contexto de consumo más cauteloso. Al igual que en el comercio electrónico, el dinamismo se concentra especialmente en las categorías de no alimentación.
El Empleo en el Sector: Una Luz de Esperanza
A pesar del panorama de moderación en el consumo, existe un dato alentador: el empleo en el sector del comercio continuará creciendo en prácticamente todo el territorio nacional. Se espera un aumento medio del 0,8% en la ocupación del sector para el conjunto de las comunidades autónomas.
La única excepción es Baleares, donde no se prevé crecimiento en el empleo comercial durante 2026. Este dato podría estar vinculado a la estacionalidad del turismo y a la incertidumbre que aún persiste en ese sector tras los vaivenes de los últimos años. En el resto de regiones, sin embargo, la creación de puestos de trabajo en el comercio se mantendrá como un factor positivo, contribuyendo a sostener la renta de los hogares y, en cierta medida, a mitigar los efectos de la desaceleración del consumo.
Perspectivas para el Resto del Año
De cara a los próximos meses, las previsiones apuntan a que la tendencia de moderación se mantendrá, condicionada por la evolución de los tipos de interés y la estabilidad geopolítica internacional. Si el Banco Central Europeo opta por mantener o incluso aumentar los tipos, el encarecimiento del crédito podría seguir presionando a la baja el gasto de los hogares.
No obstante, la resistencia mostrada por categorías como el equipamiento del hogar y el dinamismo del comercio electrónico ofrecen cierta capacidad de amortiguación. La clave estará en cómo evolucione la confianza del consumidor en los próximos meses y en la capacidad del sector para adaptarse a un escenario de menor euforia pero mayor estabilidad.
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En definitiva, 2026 se perfila como un año de transición para el comercio minorista español, en el que la prudencia y la adaptación serán las herramientas fundamentales para navegar un entorno económico menos favorable que el del año anterior.


