Desmantelada red internacional: Troyano y ‘mulas’ saquean cuentas bancarias en España
La ciberdelincuencia no conoce fronteras, y su último golpe ha sido desvelado por la colaboración entre las policías española y brasileña, junto con Interpol. Una operación conjunta ha desmantelado una red que, desde 2019, utilizaba el troyano brasileño Grandoreiro para saquear cuentas bancarias en España, Brasil, Portugal y México. Este virus infectó los equipos de más de 3.000 personas en España y miles más en países de habla hispana y portuguesa, con especial énfasis en Brasil, Portugal y México, según ha informado el Ministerio del Interior.
La culminación de la Operación Ipanema tuvo lugar con la detención de cinco líderes de la red en São Paulo el pasado martes. Desde finales de 2020, esta operación también ha llevado al arresto de 133 «muleros» en Madrid, Sevilla, Barcelona y Valladolid. Estas personas, consideradas «mulas» en la jerga policial, prestaban su identidad para abrir cuentas bancarias donde se desviaba el dinero defraudado a cambio de una compensación que variaba entre el 10% y el 20%.
La trama operaba mediante el troyano Grandoreiro, que infectaba los equipos informáticos a través de falsos correos electrónicos que invitaban a los usuarios a hacer clic en enlaces. Este malware permanecía inactivo hasta que los usuarios consultaban sus cuentas de banca electrónica, momento en el que cargaba una imagen que suplantaba la página del banco, conocida como página espejo. Esta táctica permitía a los delincuentes recopilar claves y credenciales.
Una vez obtenida la información, la red realizaba transferencias de dinero a cuentas abiertas a nombre de las «mulas». En algunos casos, solicitaban créditos inmediatos de hasta 30.000 euros, aprovechando pretextos como la actualización del software de seguridad del banco. Las víctimas, engañadas a través de la página web fraudulenta, proporcionaban claves de verificación automática de un solo uso recibidas por mensajes SMS en sus teléfonos móviles.
Una vez que el dinero llegaba a las cuentas abiertas por la red, las «mulas» movían rápidamente los fondos de un depósito a otro, a menudo en países como Bélgica, Francia, Portugal o Brasil. También realizaban extracciones en metálico para adquirir criptomonedas, dificultando así el seguimiento de los fondos. Los clientes bancarios se daban cuenta del fraude solo después de que el dinero ya había salido de sus cuentas.
Las investigaciones revelan que, aunque CaixaBank fue la primera entidad en denunciar estos fraudes en junio de 2020, otros bancos como Santander, BBVA o Banco Sabadell también fueron afectados. Se estima que la red perpetró estafas por más de 120 millones de euros a nivel mundial, con intentos de fraude que ascendían a 1.000 millones.
En España, la Policía ha confirmado fraudes consumados por valor de cinco millones de euros, con intentos adicionales por otros 100 millones. La operación sigue abierta, buscando a otras 20 «mulas» y al programador del troyano, que se cree que se encuentra en un tercer país.
La complejidad de la operación se evidencia en la colaboración de numerosos organismos y fuerzas policiales, incluyendo Europol y Interpol. A pesar del éxito en la detención de los líderes en Brasil, la investigación sigue activa para identificar y localizar al programador del virus troyano. La Policía destaca que la implementación de una doble autentificación para transferencias online, en mayo de 2021, frenó bruscamente los fraudes en España, aunque los intentos resurgieron en septiembre de 2022, dirigidos específicamente a clientes con un alto nivel económico.
