En una jornada clave para el gigante de la distribución española, El Corte Inglés celebró su primera junta general de accionistas bajo la presidencia de Cristina Álvarez. El encuentro, que tuvo lugar en la mañana de hoy, 24 de julio de 2026, marcó un hito en la historia reciente de la compañía al aprobarse por unanimidad todas las propuestas presentadas por el Consejo de Administración. Entre los puntos más destacados, los accionistas dieron luz verde al informe de gestión, las cuentas anuales, el informe no financiero y de sostenibilidad, y la aplicación del resultado del ejercicio. Asimismo, se ratificó el nombramiento de Javier Catena como consejero delegado, un movimiento estratégico que refuerza la nueva etapa directiva de la organización.
Vea también: Lidl revoluciona el comercio con su primera tienda hibrida sostenible en Alemania
El Corte Inglés como plataforma de marcas: una declaración de principios
Durante su intervención, Cristina Álvarez lanzó una afirmación contundente que resonó entre los asistentes: «El Corte Inglés es la casa de las marcas». Con esta declaración, la presidenta puso de manifiesto la esencia del modelo de negocio de la compañía, basado en la capacidad de seleccionar y ofrecer a los consumidores productos que destacan por su exclusividad, novedad y adaptación a las necesidades reales de cada tienda y canal.
Álvarez explicó que la experiencia acumulada por la organización en décadas de trayectoria permite «ofrecer a nuestros clientes productos exclusivos, curados, novedosos y adaptados a la realidad de cada una de nuestras diferentes tiendas y canales». Este enfoque diferencial sitúa a El Corte Inglés no solo como un punto de venta, sino como un auténtico curador de experiencias de compra donde las marcas encuentran un escaparate privilegiado.
Las claves del nuevo Plan Estratégico: inversión, logística y tecnología
Otro de los momentos más relevantes de la junta fue el adelanto de las líneas maestras que guiarán la actualización del Plan Estratégico de El Corte Inglés. Este plan, que será presentado formalmente ante el Consejo en la reunión del próximo mes de septiembre, contempla un ambicioso proyecto inversor centrado en tres ejes fundamentales: el crecimiento del negocio, la mejora de la logística y el aprovechamiento de nuevas capacidades tecnológicas.
La presidenta subrayó que este plan no es una mera actualización cosmética, sino una hoja de ruta profunda que busca reposicionar a la compañía en un entorno comercial cada vez más competitivo y dinámico. «El comercio entra en una fase marcada por cambios estructurales, incertidumbres, aceleración tecnológica y evolución de las expectativas del consumidor», advirtió Álvarez, quien destacó que la capacidad de adaptación demostrada por la empresa en los últimos años es precisamente su mayor fortaleza.
El cliente como razón de ser: servicio y personalización como bandera
Cristina Álvarez dedicó una parte significativa de su discurso a reivindicar el valor del cliente como eje central de la estrategia corporativa. «Nuestra razón de ser es el cliente», afirmó, y añadió con rotundidad que «nuestra obligación es que cada cliente se sienta único, escuchado y muy cuidado». Estas palabras reflejan una filosofía que ha acompañado a El Corte Inglés desde sus orígenes, pero que ahora cobra una nueva dimensión en un contexto donde la competencia online y los nuevos hábitos de consumo exigen una atención más personalizada que nunca.
En este sentido, la presidenta vinculó directamente la excelencia en el producto con la satisfacción del cliente, dos caras de una misma moneda que la compañía busca potenciar a través de una oferta cuidada y adaptada a los gustos y necesidades de cada perfil de consumidor.
La tienda física: un activo diferencial en la era digital
Lejos de ver la presencialidad como un lastre, Cristina Álvarez reivindicó la tienda física como un «valor diferencial» y un «activo esencial para conectar con nuestros clientes». En un momento en que el comercio electrónico gana terreno sin cesar, la presidenta defendió el papel insustituible del espacio físico como escenario de experiencias. «La tienda física es, hoy más que nunca, un entorno de experiencias donde se genera la interacción humana, donde tenemos la oportunidad de construir marca, más allá de una pura transacción económica», señaló.
Esta visión sitúa a los establecimientos de El Corte Inglés como mucho más que simples puntos de venta: son espacios de relación, descubrimiento y vinculación emocional con las marcas. Un enfoque que, según Álvarez, permite a la compañía diferenciarse en un mercado saturado de opciones y donde el factor humano marca la diferencia.
Omnicanalidad real: el canal online como motor de crecimiento
Pero la defensa de la tienda física no implicó un menosprecio del canal digital. Muy al contrario, Cristina Álvarez puso en valor el papel creciente del canal online, que «gana peso día a día» en la estrategia global del grupo. «Nuestra web y nuestra app se han convertido en la puerta de entrada de muchos clientes», explicó, y adelantó que la compañía seguirá impulsando estas plataformas con el objetivo de mejorar la experiencia digital y la personalización.
La presidenta calificó el canal online como «uno de nuestros grandes motores de crecimiento y de captación de nuevos clientes», reconociendo que la omnicanalidad real, donde los mundos físico y digital se integran de manera fluida, es una de las grandes oportunidades estratégicas para el futuro inmediato de la compañía.
Resultados financieros: un ejercicio 2025 de récord
El balance del ejercicio 2025, cerrado a 28 de febrero de 2026, arrojó cifras que respaldan la gestión y la estrategia trazada por la directiva. El volumen global de ingresos alcanzó los 17.247 millones de euros, con un incremento del 2% en la cifra de negocio a superficie comparable. Especialmente relevante fue la aceleración registrada en los períodos de mayor actividad comercial, con un crecimiento del 2,2% en el segundo semestre del ejercicio.
El Ebitda se elevó hasta los 1.266 millones de euros, un 4,7% más que el año anterior, mientras que el beneficio neto alcanzó los 628 millones, lo que representa un incremento espectacular del 22,8%. El beneficio neto recurrente, por su parte, se situó en 522 millones, un 11% superior al ejercicio precedente.
En el ámbito financiero, la deuda neta se redujo en 148 millones de euros, situando el nivel de endeudamiento en 1,3 veces Ebitda, la cifra más baja registrada por la compañía en casi dos décadas. Un dato que refleja la solidez financiera del grupo y su capacidad para generar valor de manera sostenida.
Diversificación de negocio: Viajes, Financiera y Seguros al alza
Las distintas divisiones del grupo también mostraron un comportamiento positivo durante el ejercicio. Viajes El Corte Inglés mantuvo un crecimiento sólido del 3,1% en cifra de negocio, impulsado principalmente por el segmento vacacional, un sector que se ha recuperado con fuerza tras los últimos años de incertidumbre global.
Financiera El Corte Inglés registró importantes crecimientos, con un beneficio neto de 56 millones de euros, lo que supone un incremento del 10,7% respecto al año anterior. Por su parte, Seguros El Corte Inglés obtuvo un resultado neto de 75 millones de euros, tras crecer un 6,3% interanual.
Estos datos, en conjunto, dibujan el perfil de un grupo diversificado y resiliente, capaz de generar negocio en múltiples frentes y de mantener un ritmo de crecimiento sostenido incluso en un entorno macroeconómico complejo.
Vea también: Consumidores españoles exigen sostenibilidad en cada compra que realizan
Una compañía que mira al futuro con confianza
Cristina Álvarez cerró su intervención en la junta con un mensaje de optimismo realista, reconociendo los retos que plantea el nuevo escenario comercial pero confiando en la capacidad de la organización para afrontarlos. «Estos resultados son la expresión financiera de la confianza que nuestros clientes han depositado en nosotros», afirmó.
Con un Plan Estratégico renovado en el horizonte, una posición financiera saneada y una propuesta de valor que combina tradición e innovación, El Corte Inglés afronta los próximos ejercicios con la determinación de quien sabe que el futuro del retail no se escribe en una sola dirección: la clave está en integrar lo mejor de cada mundo, físico y digital, para seguir siendo la casa de las marcas y el hogar de los clientes.


