BonÀrea continúa su plan de crecimiento con la apertura de tres nuevos supermercados, reforzando su presencia tanto en la Comunidad Valenciana como en Aragón. La compañía apuesta por el modelo de proximidad y precios competitivos, al mismo tiempo que genera empleo en zonas urbanas y rurales.
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El grupo bonÀrea Agrupa sigue consolidando su estrategia de expansión territorial con la inauguración de tres nuevos puntos de venta. Dos de ellos se encuentran en la Comunidad Valenciana y Aragón, mientras que el tercero se suma a la red de tiendas que la cooperativa ya posee en el norte y este de España. Con estas aperturas, la compañía refuerza su compromiso con la alimentación de kilómetro cero y el acceso a productos frescos a precios justos, independientemente de la ubicación del consumidor.
Vinaròs: un regreso simbólico 26 años después
El primer establecimiento se ha abierto en Vinaròs, localidad costera de Castellón. Este nuevo supermercado, situado en la calle Santaella número 30, se convierte en la tienda número 28 de bonÀrea en la Comunidad Valenciana. Con una superficie de venta de 294 metros cuadrados, el local ofrece un surtido cercano a las 2.900 referencias, manteniendo la política de precios uniformes que caracteriza a la cooperativa.
Esta apertura tiene un fuerte componente simbólico, ya que supone la segunda tienda de la marca en la misma localidad. La primera llegó a Vinaròs en junio del año 2000, situada en la avenida del País Valencià. Han tenido que pasar 26 años para que bonÀrea vuelva a abrir puertas en esta población, esta vez con un concepto más amplio y adaptado a las necesidades actuales de los consumidores.
Con este nuevo centro, bonÀrea suma ya cuatro establecimientos en la comarca del Baix Maestrat, donde también cuenta con presencia en Benicarló y Peñíscola. En el conjunto de la provincia de Castellón, la red alcanza ya las 21 tiendas en funcionamiento.
La apertura ha generado además la creación de siete nuevos puestos de trabajo directos, lo que contribuye a la dinamización del empleo local en una zona de alta afluencia turística durante los meses de verano.
Agustina Fernández, responsable de Expansión y Obras de tiendas de bonÀrea, ha señalado que Vinaròs es una localidad estratégica y un destino de veraneo de referencia con el que la compañía mantiene un vínculo muy estrecho desde hace más de dos décadas. Según Fernández, la apertura de este segundo supermercado representa un salto cualitativo para ofrecer un servicio más cómodo y adaptado tanto a los residentes habituales como a los visitantes estacionales. Además del establecimiento, la gasolinera y el servicio de lavado complementan la oferta integral de la marca en la Comunidad Valenciana.
Rubielos de Mora: proximidad en el mundo rural
El segundo de los nuevos supermercados se ha inaugurado en Rubielos de Mora, un municipio turolense de apenas 600 habitantes. Esta apertura representa un hito en la estrategia de bonÀrea, ya que se trata de la tienda ubicada en la localidad con menor volumen de población de toda su red comercial en Aragón.
El establecimiento cuenta con una superficie de venta de 200 metros cuadrados y ofrece aproximadamente 1.900 referencias. Dispone de aparcamiento propio, un factor clave para facilitar las compras a los vecinos de la zona, especialmente en un entorno rural donde el acceso a servicios esenciales es cada vez más limitado.
La puesta en marcha de este centro ha supuesto la creación de cinco puestos de trabajo locales. Además, supone el debut de la marca en la comarca de Gúdar-Javalambre, donde bonÀrea suma ya nueve tiendas en el conjunto de la provincia de Teruel.
El objetivo de este supermercado es garantizar el acceso a productos frescos y de calidad en núcleos de población que sufren la pérdida progresiva de servicios básicos, evitando así desplazamientos innecesarios a los habitantes de la zona.
Jordi de Mingo, también responsable de Expansión y Obras de bonÀrea, ha destacado que esta apertura ejemplifica a la perfección la filosofía de proximidad de la compañía. Según sus palabras, el objetivo es demostrar que el modelo de bonÀrea es viable en el entorno rural, garantizando a los vecinos el mismo acceso a productos frescos y al mismo precio que en cualquier gran capital.
Zaragoza: recuperación del Mercado Leyva
La tercera apertura tiene lugar en la ciudad de Zaragoza, concretamente en la calle Antonio Leyva número 58. Este proyecto tiene un valor añadido especial, ya que supone la recuperación del espacio que ocupaba el antiguo Mercado Leyva, un punto de encuentro vecinal muy popular en el barrio Oliver.
Con esta intervención, bonÀrea devuelve la actividad comercial a una zona que había perdido este servicio, contribuyendo a la dinamización económica del barrio. El nuevo supermercado dispone de una superficie de venta de 247 metros cuadrados y un catálogo de aproximadamente 2.400 referencias.
El horario comercial de la tienda zaragozana será de lunes a sábado de 9:00 a 21:00 horas, y los domingos por la mañana de 9:00 a 14:00 horas, el mismo que el del establecimiento de Rubielos de Mora.
Jordi de Mingo ha explicado que la apertura en este espacio emblemático del barrio permite recuperar su actividad comercial y adaptarla a las necesidades actuales. Según el responsable de expansión, esta actuación supone no solo la modernización de un punto histórico de la ciudad, sino también una apuesta firme por la dinamización del comercio de proximidad y el servicio de calidad a los vecinos.
Un modelo que suma kilómetros y confianza
Con estas tres inauguraciones, bonÀrea Agrupa refuerza su presencia en territorios clave para su estrategia de crecimiento. La cooperativa combina la expansión en grandes núcleos urbanos, como Zaragoza, con la apuesta por la España rural, representada por Rubielos de Mora, y consolida su presencia en la costa mediterránea con Vinaròs.
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El modelo de bonÀrea se basa en la integración vertical: la compañía controla toda la cadena de valor, desde la producción agraria hasta la distribución final. Esto le permite ofrecer precios competitivos de forma estable, sin depender de intermediarios y manteniendo un vínculo directo con el productor.
La apertura de estos tres supermercados genera un total de doce nuevos empleos directos, a los que se suman los puestos indirectos derivados de la actividad logística y de suministro. La compañía continúa así con su plan de crecimiento gradual, priorizando la calidad del servicio y la cercanía al cliente por encima de la expansión agresiva.

