La multinacional mexicana de panificación Bimbo ha puesto en marcha un nuevo proceso de reestructuración laboral en España que afectará a 86 trabajadores. Se trata del cuarto expediente de regulación de empleo que presenta la compañía en los últimos seis años, una cifra que evidencia la constante transformación que está experimentando su red operativa en el país.
Este ajuste, impulsado por razones organizativas, impactará directamente en los centros logísticos ubicados en A Coruña, Sevilla, Málaga y Murcia. La decisión forma parte de un plan más ambicioso de la compañía para rediseñar por completo su cadena de distribución en la Península Ibérica.
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Una negociación que arranca con tensiones
La mesa negociadora entre la empresa y los representantes sindicales se constituyó formalmente este pasado miércoles, dando inicio a un periodo de 30 días para alcanzar un posible acuerdo. Sin embargo, el ambiente con el que arranca esta negociación dista de ser el más favorable.
Desde CCOO, sindicato mayoritario en la compañía, han manifestado su profundo malestar por la forma en que se ha comunicado esta medida. David García Hermana, secretario general del sindicato en Bimbo, ha sido contundente al señalar que «nada hacía esperar esta medida», especialmente después de que apenas el mes pasado, en abril, la empresa y los sindicatos firmaran un nuevo convenio colectivo.
«Esto roza la mala fe», ha declarado García Hermana, quien ha lamentado que ni siquiera se haya dado tiempo a abonar los atrasos salariales ni a actualizar las tablas con los nuevos valores acordados. «La falta de sensibilidad de la panificadora vuelve a quedar patente», ha añadido.
Un historial de reestructuraciones constante
La trayectoria de Bimbo en España en materia de ajustes laborales no es nueva. Desde 2019, la compañía ha presentado cuatro expedientes de regulación de empleo de ámbito nacional centrados en su red logística. A estos se suman otros dos ajustes de carácter local que ya se ejecutaron en años anteriores.
Los centros actualmente afectados se suman a una lista que ya incluye el cierre de las instalaciones de Bilbao y Zaragoza, que fueron clausuradas en procesos anteriores. Con esta nueva oleada de recortes, la compañía continúa reduciendo su presencia logística en diversas comunidades autónomas.
El sindicato ha denunciado que Bimbo Donuts Iberia sigue desmantelando progresivamente su red de distribución y ventas, adoptando lo que califican como «decisiones por cuentagotas» que generan una «incertidumbre inasumible» para los trabajadores afectados.
El plan estratégico detrás de los recortes
Detrás de este nuevo ERE subyace una estrategia empresarial clara. Hace aproximadamente cuatro años, Bimbo Donuts Iberia puso en marcha un modelo de concentración de sus delegaciones de ventas en un centro logístico conocido como ‘picking center’. Aquella fue la primera fase de una transformación que ahora alcanza su siguiente etapa.
En esta nueva fase, la compañía planea concentrar toda la logística de la Península Ibérica en únicamente dos centros estratégicos: Madrid y Barcelona. Esto implica, de facto, poner en riesgo el resto de la red de distribución y venta que la compañía mantiene actualmente tanto en España como en Portugal.
La lógica empresarial detrás de esta decisión responde a la búsqueda de eficiencia operativa y reducción de costes. Centralizar la distribución en dos grandes nodos logísticos permite optimizar rutas, reducir inventarios y minimizar gastos estructurales. Sin embargo, el coste social de esta estrategia recae directamente sobre los trabajadores de las instalaciones que se cierran o reducen su actividad.
Un clima laboral al borde del conflicto
La tensión en los centros de trabajo afectados ha ido en aumento en las últimas semanas. El sindicato ha advertido que la situación ha generado un «clima laboral de mucha tensión» y ha situado a la empresa «a las puertas de un conflicto» de mayor envergadura.
Los trabajadores de los centros de A Coruña, Sevilla, Málaga y Murcia son los que ahora mismo afrontan la incertidumbre de un futuro laboral incierto. Aunque la compañía ha abierto la vía del diálogo con la constitución de la mesa negociadora, la desconfianza entre la plantilla es notable, sobre todo por el momento elegido para anunciar la medida.
El hecho de que el anuncio llegue justo después de la firma del nuevo convenio colectivo ha sido interpretado por los representantes de los trabajadores como un movimiento de mala fe negociadora. La sensación generalizada es que la empresa ha esperado a cerrar el convenio para, inmediatamente después, presentar un ERE que ya tenía planificado.
La posición de la empresa
Hasta el momento, Bimbo no ha emitido un comunicado oficial explicando los detalles de este nuevo expediente de regulación de empleo. No obstante, la compañía ha constituido formalmente la mesa negociadora, lo que indica su disposición a dialogar con los representantes sindicales durante el periodo establecido por ley.
La multinacional mexicana, una de las panificadoras más grandes del mundo, mantiene una presencia significativa en el mercado español. Sin embargo, la constante reestructuración de su red logística en los últimos años sugiere que la compañía está buscando un modelo operativo más rentable y competitivo en un sector donde los márgenes son cada vez más ajustados.
Posibles consecuencias y escenarios futuros
Si el plan de concentración logística se consuma, Madrid y Barcelona se convertirían en los únicos centros de distribución de la compañía para toda la Península. Esto dejaría en una posición muy delicada al resto de instalaciones logísticas que Bimbo mantiene abiertas en otras provincias.
La pregunta que muchos se hacen es si este será el último ajuste o si, por el contrario, la compañía continuará con su proceso de centralización en los próximos años. El sindicato ha expresado su temor de que, una vez completada esta fase, puedan producirse nuevos recortes en otras áreas de la empresa.
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Los próximos 30 días serán clave para determinar el futuro de los 86 trabajadores afectados y para conocer si sindicatos y empresa logran alcanzar un acuerdo que mitigue el impacto social de esta reestructuración. De no lograrse un consenso, el conflicto laboral podría escalar y generar consecuencias tanto para la plantilla como para la operativa de la compañía en España.
Lo que queda claro es que Bimbo atraviesa una etapa de profunda transformación en nuestro país, y que los trabajadores de sus centros logísticos están pagando el precio más alto de esta reestructuración empresarial.


