Un reciente informe elaborado por 5C Cadem ha revelado una tendencia cada vez más presente entre los consumidores chilenos: el deseo de volver a ver en el mercado a marcas tradicionales que formaron parte de su vida cotidiana. A través de una encuesta nacional, el estudio consultó a los ciudadanos sobre qué empresas ya desaparecidas les gustaría ver nuevamente en el país. El resultado fue sorprendente: marcas emblemáticas de las décadas de los 70, 80 y 90 lideraron el ranking, superando incluso a algunas compañías que dejaron de operar hace solo unos años.
Village y Feria del Disco: íconos del recuerdo colectivo
Village: más que una papelería
Con un 28 % de las menciones, la empresa Village encabeza el listado de las marcas más extrañadas por los chilenos. Fundada hace varias décadas, Village se convirtió en sinónimo de tarjetas, esquelas, útiles escolares y artículos de escritorio, marcando a varias generaciones con su estilo característico y su presencia en centros comerciales y barrios tradicionales.
Aunque actualmente la marca opera de forma muy limitada a través del comercio digital y algunos puntos físicos como supermercados Jumbo, la ausencia de sus icónicas tiendas físicas ha generado una demanda latente por su retorno. El factor emocional juega un rol fundamental: la experiencia de recorrer sus vitrinas, elegir tarjetas a mano y recibir atención personalizada es un recuerdo que permanece vivo entre muchos chilenos.
Feria del Disco: el templo de la música
Muy cerca en las preferencias, con un 27 % de las menciones, aparece la recordada Feria del Disco, una cadena que durante décadas fue el principal punto de encuentro para los amantes de la música. Sus tiendas, repartidas por todo Chile, ofrecían vinilos, casetes, CDs y productos musicales exclusivos, convirtiéndose en un referente cultural que iba más allá del comercio.
Para muchos, ir a la Feria del Disco era toda una experiencia: escuchar música en audífonos disponibles en la tienda, descubrir nuevos artistas o simplemente pasar horas revisando novedades. Hoy, en plena era del streaming, el deseo de volver a tener un espacio físico dedicado exclusivamente a la música se ha vuelto más relevante que nunca.
Johnson, Corona y Telepizza: marcas que siguen en la memoria
Johnson y Corona: tradición del retail chileno
En el tercer y cuarto lugar del ranking se posicionan dos cadenas de retail que también dejaron una huella importante en el comercio nacional: Johnson (23 %) y Corona (20 %). Ambas marcas ofrecían productos de vestuario y hogar a precios accesibles, con fuerte presencia en regiones y sectores populares.
Durante muchos años, estas tiendas fueron sinónimo de accesibilidad, promociones y cercanía, siendo parte del recorrido habitual de las familias chilenas. Su desaparición dejó un vacío en el mercado, especialmente en zonas donde otras grandes cadenas no lograron replicar su impacto.
Telepizza: una propuesta distinta en el fast food
En el quinto lugar se encuentra la cadena internacional Telepizza, que alcanzó un 21 % de preferencia. Con origen español, esta marca ofrecía un enfoque diferente al de otras cadenas de comida rápida, con un menú variado y promociones agresivas que la posicionaron entre las favoritas de muchas familias chilenas.
A pesar de su reciente salida del mercado nacional, el recuerdo de su sabor y sus formatos familiares aún permanece. Muchos consumidores asocian su nombre con momentos en familia, celebraciones o reuniones informales, lo que explica su alta mención en el estudio.
El regreso imaginado de los clásicos: Blockbuster, Salo y otros
Blockbuster: la experiencia del videoclub
Entre las menciones espontáneas, destaca con fuerza el nombre de Blockbuster, con un 19 % de las preferencias. Aunque desapareció hace más de una década, esta cadena de arriendo de películas es recordada como uno de los grandes símbolos de los 90 y 2000.
Más allá del acceso a películas, lo que los chilenos extrañan es la experiencia misma: caminar por los pasillos, revisar carátulas, elegir un título entre cientos, y disfrutar del cine como un ritual. Hoy, con el predominio de las plataformas de streaming, muchos valoran aún más ese formato perdido.
Salo y Calpany: productos escolares y calzado con historia
Empatando con Blockbuster en un 19 %, las marcas Salo (productos escolares, láminas y álbumes) y Calpany (calzado) también figuran entre las más deseadas. Ambas marcas formaron parte de la vida cotidiana de los niños y adolescentes de los 80 y 90, siendo protagonistas en el regreso a clases y las actividades escolares.
Su recuerdo es profundamente emocional. Para muchos, volver a verlas significaría recuperar un trozo de su infancia o adolescencia.
Otras marcas recordadas
También aparecen en el listado otras marcas con menor mención, pero que igualmente siguen en la memoria colectiva:
- Ekono (11 %): supermercado de bajo costo que desapareció tras ser absorbido por otra cadena.
- Efesis (7 %): tienda de vestuario popular, especialmente reconocida en provincias.
- Viceroy (6 %): marca de cigarrillos que marcó época.
- Cornershop (4 %): aplicación de delivery que fue absorbida por Uber y perdió su identidad local.
¿Por qué los chilenos quieren que estas marcas vuelvan?
La fuerza de la nostalgia
La primera explicación para este fenómeno es emocional: la nostalgia. Las marcas mencionadas no solo vendían productos, sino que eran parte de momentos personales, familiares y sociales significativos. Esa conexión emocional, difícil de replicar por nuevas marcas, se mantiene viva incluso años después de su desaparición.
Experiencias físicas en la era digital
El auge del comercio digital ha traído comodidad, pero también ha reducido la experiencia sensorial y social del consumo. Tiendas como Feria del Disco o Village ofrecían algo que hoy casi no existe: un lugar para explorar, tocar, conversar y descubrir. El deseo de su regreso también responde a una necesidad de volver a esa forma más humana de comprar y relacionarse con las marcas.
Pérdida de identidad local
Muchas de las marcas mencionadas eran 100 % chilenas o estaban profundamente integradas en la cultura nacional. Su desaparición ha sido percibida como una pérdida de identidad frente a la globalización del retail, dominado hoy por marcas internacionales. Recuperarlas sería, para muchos, recuperar algo propio.
¿Qué oportunidades existen para que estas marcas regresen?
Reactivar marcas con valor emocional
La reaparición de estas marcas podría ser una estrategia comercial efectiva. Marcas con fuerte reconocimiento y valor emocional pueden reconectarse con su público original, y al mismo tiempo capturar nuevas audiencias que valoran lo retro y lo auténtico.
Modelo híbrido: digital + físico
Muchas de estas marcas podrían regresar con modelos de negocio adaptados a los tiempos actuales, combinando presencia digital con tiendas físicas estratégicas. Un ejemplo de esto es Village, que ya opera en línea y en supermercados, aunque de forma limitada.
Pop-ups y colaboraciones
El uso de tiendas temporales (pop-ups) o colaboraciones con marcas actuales podría ser una forma inteligente de testear el interés del público. Por ejemplo, Feria del Disco podría reaparecer en eventos musicales o festivales con una tienda móvil.
Marketing emocional y nostálgico
Las campañas de marketing que apelen directamente a la nostalgia, mostrando imágenes, sonidos y productos del pasado, pueden generar gran impacto. La clave está en rescatar la esencia de la marca original, pero actualizándola con tecnología, diseño y propuestas actuales.
Vea también: Falabella refuerza el reciclaje textil con nueva edición de Feria Trueque
El estudio de Cadem deja una cosa clara: los chilenos no han olvidado a las marcas que marcaron sus vidas. El deseo por verlas nuevamente en las calles, centros comerciales o plataformas digitales no es solo una expresión de nostalgia, sino también una señal de que el mercado actual tiene vacíos que estas marcas podrían llenar.
En un mundo cada vez más digitalizado, homogéneo y acelerado, la autenticidad, la cercanía y la memoria emocional se vuelven activos muy valiosos. Para marcas como Village, Feria del Disco, Johnson, Blockbuster o Salo, el momento podría ser ahora. Con una estrategia bien planificada, un regreso no solo es posible, sino potencialmente exitoso.

