Top ventas en farmacias de barrio colombianas, las categorías de medicamentos y productos de salud con mayor demanda en 2025, las farmacias de barrio, esos establecimientos cercanos y confiables arraigados en el tejido social colombiano, continúan siendo el principal punto de acceso a la salud para una vasta mayoría de hogares en el país. Un revelador estudio de Kantar confirma esta realidad, indicando que ocho de cada diez hogares colombianos recurren a estos establecimientos para adquirir medicamentos y productos de salud. La investigación también destaca un incremento significativo en el gasto promedio por visita, que se duplicó entre 2021 y 2022, pasando de $15.730 a $28.502, lo que refleja un mayor desembolso por cada acto de compra. En contraste, las grandes cadenas farmacéuticas alcanzan al 29% de los hogares, con un gasto promedio por ticket que también experimentó un aumento, situándose entre $15.880 en 2021 y $29.649 en 2022.
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Un análisis detallado de las tendencias de consumo en las droguerías independientes, realizado por la firma especializada en auditoría del mercado farmacéutico IQVIA y Coopidrogas, la red de droguistas detallistas más grande de Colombia, con cifras correspondientes al año móvil cerrado en febrero de 2025, arroja luz sobre las cinco categorías de productos que lideran las ventas en este canal fundamental para la salud de los colombianos:
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Medicamentos bajo fórmula médica: Esta categoría representa la porción más significativa de las ventas en las farmacias de barrio, alcanzando el 38,3% del total. Además, experimentó un crecimiento del 6,7% en el último año móvil, lo que subraya la importancia de estos establecimientos como dispensadores de medicamentos esenciales prescritos por profesionales de la salud.
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Productos para el sistema respiratorio: Con una participación del 8,5% en las ventas totales, esta categoría también muestra un dinamismo importante, registrando un crecimiento del 5,2%. La demanda de estos productos suele incrementarse en temporadas de cambios climáticos o mayor circulación de virus respiratorios, lo que evidencia la sensibilidad del consumo a factores ambientales y epidemiológicos.
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Medicamentos para el dolor: Esta categoría ocupa una posición clave dentro del canal independiente, representando el 8,4% de las ventas totales y mostrando un crecimiento notable del 9,2% en el último año móvil. La automedicación responsable y la búsqueda de alivio sintomático para diversas dolencias contribuyen a la alta demanda de estos productos en las farmacias de barrio.
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Salud digestiva: Esta es una de las categorías con mayor crecimiento en el canal independiente, alcanzando un 12,2% de expansión y representando el 6,9% de las ventas totales. Los problemas digestivos son comunes en la población, y la accesibilidad y la conveniencia de las farmacias de barrio las convierten en un punto de referencia para la adquisición de productos que alivien estas molestias.
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Vitaminas y productos naturales: En el canal independiente, las ventas en esta categoría crecieron un 8,6% y ya representan el 6,8% del mercado. La creciente conciencia sobre la salud y el bienestar, así como la búsqueda de alternativas naturales para complementar la dieta y fortalecer el sistema inmunológico, impulsan la demanda de estos productos en las farmacias de barrio.
Coopidrogas, como aliado estratégico de las droguerías de barrio, refleja las principales tendencias del canal independiente. En su red, los medicamentos bajo fórmula médica representaron el 36% de sus ventas con un crecimiento del 8,9%. En salud digestiva, la variación alcanza un destacado 16,2%, mientras que también se observa un crecimiento importante en medicamentos para el dolor (8,5%), productos respiratorios (5,7%) y vitaminas y productos naturales (8,9%). Estas cifras demuestran cómo el modelo cooperativo impulsa la competitividad de las droguerías de barrio, facilitándoles el acceso a un portafolio robusto y alineado con las necesidades actuales de los consumidores.
Es importante destacar que estas tendencias de compra no son estáticas y se intensifican en determinados momentos del año, especialmente durante las temporadas de cambio climático o mayor circulación de virus, como lo evidencian los picos de consumo que se registran típicamente en enero, julio y noviembre. Durante estos meses, categorías como los productos respiratorios y los relacionados con la salud digestiva experimentan un aumento significativo en la demanda, lo que sugiere una estrecha correlación entre el entorno estacional y los patrones de salud de los colombianos.
Además, el comportamiento de compra en las farmacias de barrio también varía significativamente por ciudades. Bogotá lidera el consumo con una participación del 20,4% en las ventas totales de este canal, seguida de Medellín (6,2%), Cali (4%), Bucaramanga (2,4%) y Barranquilla (2,1%). En la red de Coopidrogas, el peso de la capital del país es aún mayor, representando el 23,7% del total vendido.
Daniel Quirós B., gerente general de Coopidrogas, destaca el papel fundamental de la organización en el apoyo a las farmacias de barrio: “Desde Coopidrogas trabajamos para mantener la disponibilidad asertiva de productos, enfocados en que las droguerías de barrio logren satisfacer las necesidades de sus clientes y consumidores, competitividad con precios diferenciales a través de negociaciones con los principales proveedores de la industria farmacéutica a nivel nacional y multinacional para generar así mayores oportunidades de rentabilidad para sus negocios”.
A pesar de enfrentar desafíos como la competencia con grandes cadenas y formatos de bajo costo, las exigencias regulatorias, la inflación y los cambios en los hábitos de consumo, el mercado farmacéutico colombiano sigue mostrando un panorama de crecimiento. En 2024, se vendieron más de $10,7 billones en productos farmacéuticos, con 458 millones de unidades distribuidas. La proyección para 2025 anticipa un crecimiento del 5,3% en valor, alcanzando los $11,3 billones, y del 3,1% en unidades. En el caso específico de Coopidrogas, las ventas en 2024 alcanzaron los $4,0 billones, y se espera un crecimiento del 12,1% para este año.
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Lo que sigue diferenciando a las farmacias de barrio y asegurando su relevancia en el sistema de salud colombiano es la atención personalizada y la relación de confianza que establecen con sus clientes. Su rol como orientadores en salud y el conocimiento cercano de las necesidades de la comunidad son aspectos clave que las distinguen de las grandes cadenas. Este modelo de atención se fortalece gracias al respaldo de empresas como Coopidrogas, que les brindan acceso a mejores precios, disponibilidad de productos, respaldo comercial y una negociación favorable con los proveedores de la industria farmacéutica.
“Las farmacias de barrio no solo están resistiendo, están evolucionando. Hoy son espacios de salud más modernos, preparados y comprometidos con el bienestar de sus comunidades”, concluye Daniel Quirós, resaltando la capacidad de adaptación y la importancia continua de estos establecimientos en el panorama de la salud en Colombia.

