Tendencias emergentes en la moda colombiana, adaptación de las marcas a los consumidores sostenibles y digitales, el panorama de la moda en Colombia se caracteriza por cambios significativos en las dinámicas de consumo, impulsados por factores económicos, sociales y ambientales. A pesar de enfrentar desafíos derivados de un entorno económico incierto, el sector ha demostrado una notable capacidad para adaptarse a las nuevas exigencias del mercado. Este año, según un estudio realizado por Puntos Colombia, se observó un aumento del 2.19% en el gasto en moda y accesorios, lo que generó ingresos por $3.05 billones de pesos, una cifra que resalta tanto la resiliencia del sector como el crecimiento sostenido en ciertas categorías de consumo. Sin embargo, también se evidenció un ajuste en el comportamiento del consumidor, quienes, en respuesta a la inflación y la caída de la producción textil, se han inclinado por nuevas formas de consumo y ahorro.
Vea: 300 vacantes en el sector BPO en Colombia
Factores clave en la evolución del mercado de moda
En 2024, los consumidores colombianos se han mostrado más estratégicos al momento de realizar sus compras, priorizando calidad, sostenibilidad y precio. La creciente preferencia por productos ecológicos ha sido uno de los factores más relevantes. Según datos del DANE, alrededor del 18% del gasto en moda en Colombia estuvo destinado a la compra de productos sostenibles, una tendencia que continúa en expansión. Este cambio en las preferencias de los consumidores se alinea con una preocupación creciente por el impacto ambiental de la industria textil, que se ha convertido en un motor importante para las marcas que desean mantenerse competitivas y relevantes en el mercado.
Además, la llegada de competidores con modelos de negocio innovadores, como las tiendas de ropa de segunda mano, ha revolucionado las dinámicas del mercado. De acuerdo con Puntos Colombia, se proyecta que para 2027 el mercado de ropa de segunda mano podría generar ingresos de hasta $48 mil millones de pesos, lo que refleja un cambio profundo en los hábitos de consumo y el papel creciente de la economía circular.
A pesar de los retos, el sector de la moda ha continuado siendo un pilar importante de la economía colombiana. Sin embargo, la caída de la producción textil, que registró un decrecimiento del 6.5% en 2024, muestra el impacto que las nuevas regulaciones de importación y las dificultades logísticas han tenido sobre la industria. En este contexto, las empresas han tenido que redoblar esfuerzos para adaptarse a un mercado más exigente y competitivo.
Los programas de lealtad como respuesta a la incertidumbre económica
Frente a estas dinámicas, una de las respuestas clave de las marcas ha sido la implementación de programas de lealtad. Estos programas se han convertido en una herramienta valiosa para atraer nuevos clientes y fidelizar a los consumidores existentes. Santiago Restrepo, Director de Data y Estrategia de Puntos Colombia, explica que, aunque el sector ha experimentado una desaceleración en el consumo, los consumidores continúan buscando alternativas que les permitan adquirir productos de moda y, al mismo tiempo, ahorrar.
Según los informes de la empresa, en lo que va del año, los colombianos han ahorrado aproximadamente $18.6 mil millones en compras de moda gracias a los programas de lealtad. Estos programas permiten que los consumidores aumenten su gasto promedio y la frecuencia de sus compras, aprovechando descuentos, puntos acumulables y promociones exclusivas. Los sectores que más se han beneficiado de esta tendencia incluyen el vestuario familiar, con un gasto promedio de $558 mil pesos, cuero y costura, con un gasto de $555 mil pesos, y calzado, con un promedio de $262 mil pesos por compra.
El análisis de estos comportamientos indica que los consumidores están cada vez más enfocados en obtener valor por su dinero, lo que hace que las marcas que ofrecen estas ventajas competitivas sean preferidas. Esto también refleja una tendencia más amplia hacia un consumo más racional, en donde las personas buscan maximizar cada peso gastado, al tiempo que son más conscientes de sus elecciones de compra.
Sostenibilidad como factor decisivo en el consumo de moda
Uno de los aspectos más destacados de las tendencias en el mercado de moda en 2024 ha sido la creciente demanda por productos sostenibles. Este cambio no solo responde a la preocupación por el impacto ambiental de la industria, sino también a la aparición de un consumidor más informado y exigente, que valora las prácticas responsables de las marcas. Este cambio hacia la sostenibilidad ha impulsado el crecimiento de sectores como el de ropa de segunda mano, y también ha llevado a muchas marcas a repensar sus modelos de negocio.
Las iniciativas de sostenibilidad en el sector incluyen desde el uso de materiales reciclados hasta el fomento de prácticas de comercio justo. Sin embargo, la sostenibilidad no solo se refiere al origen de los materiales, sino también a la creación de productos duraderos y de calidad, que minimicen el desperdicio y favorezcan una economía circular.
A medida que más consumidores se convierten en defensores de estos productos, las marcas que se adapten a esta demanda verán beneficios tanto en términos de reputación como de ventas. Este movimiento ha tomado fuerza a nivel global, y Colombia no es la excepción. De hecho, se espera que el mercado de ropa de segunda mano crezca considerablemente en los próximos años, una tendencia que apunta a transformar el sector textil hacia un modelo más responsable y consciente.
Innovación en modelos de negocio y el auge de la economía circular
Las empresas de moda en Colombia se enfrentan a un panorama de transformación. Para mantenerse competitivas, muchas marcas han adoptado modelos de negocio más innovadores, basados en la economía circular y el uso de tecnologías emergentes. La economía circular en la moda no solo promueve la reutilización de prendas, sino también el rediseño y reciclaje de los productos de manera que minimicen el impacto ambiental. Esto implica un cambio de mentalidad en las marcas, que deben estar dispuestas a adaptarse a los nuevos tiempos, repensando sus procesos de producción y distribución.
Las marcas más exitosas están incorporando tecnologías que les permitan mejorar su eficiencia y reducir su huella ecológica. Desde la fabricación de prendas con fibras biodegradables hasta la implementación de sistemas de logística inversa que permitan a los consumidores devolver productos en lugar de desecharlos, estas iniciativas están dando forma a un futuro más sostenible para el sector textil en Colombia.
El impacto de la digitalización en el comportamiento del consumidor
Otro aspecto importante es la digitalización del sector. El uso de plataformas en línea y aplicaciones móviles ha aumentado de manera significativa, lo que ha transformado la forma en que los colombianos compran moda. Con la penetración de internet y el acceso a smartphones, el comercio electrónico se ha consolidado como una de las principales fuentes de compra de moda en Colombia. Las marcas que logran integrar experiencias de compra digitales personalizadas, que combinan recomendaciones basadas en inteligencia artificial y estrategias de fidelización, están ganando una ventaja competitiva significativa.
La digitalización ha permitido que las marcas lleguen a un público más amplio y diverso, mientras que las plataformas de comercio electrónico y las redes sociales juegan un papel crucial en la toma de decisiones de compra. Las estrategias de marketing digital son cada vez más sofisticadas, lo que implica una mayor segmentación y personalización para captar la atención de los consumidores.
Vea: Posible adquisición de los supermercados Colsubsidio por Tiendas Ara
Las tendencias actuales en la moda colombiana están marcadas por una mayor conciencia ambiental, una búsqueda de valor y calidad por parte de los consumidores y un fuerte enfoque en la sostenibilidad. Las marcas de moda, en respuesta, están adaptando sus modelos de negocio y adoptando tecnologías emergentes para mantenerse relevantes. En este contexto, los programas de lealtad, la economía circular, y la digitalización son elementos clave que están transformando la industria. Si las marcas desean seguir siendo competitivas en un mercado cada vez más exigente, deberán tener en cuenta estos factores y adaptar sus estrategias para satisfacer las nuevas demandas del consumidor.


