Mundial y consumo, el boom de cerveza y snacks en Colombia, el fútbol tiene una capacidad única para movilizar emociones, unir a millones de personas frente a una pantalla y, al mismo tiempo, transformar de manera directa los hábitos de consumo. En Colombia, cada participación de la Selección Colombia en torneos internacionales no solo despierta pasión y expectativa, sino que también activa un fenómeno económico que impacta múltiples categorías del mercado, especialmente aquellas asociadas al entretenimiento en casa y a las reuniones sociales.
Entre estas categorías, destacan dos protagonistas indiscutibles: la cerveza y los pasabocas. Ambos productos se consolidan como pilares del consumo durante eventos deportivos globales como la Copa Mundial de la FIFA, generando incrementos significativos en ventas que reflejan cómo el deporte influye en la economía cotidiana.
Vea también: Retail 2026, el futuro se toma Cali
El fútbol como motor del consumo masivo
Cada vez que Colombia participa en un torneo internacional, el país entra en una especie de “modo fútbol” donde los horarios, las rutinas y hasta las compras giran en torno a los partidos. Este fenómeno no es nuevo, pero sí ha ganado relevancia con el tiempo, especialmente con la consolidación del canal moderno (supermercados, tiendas de cadena y comercio electrónico).
De acuerdo con estudios recientes de NielsenIQ, las categorías de alimentos y bebidas suelen registrar incrementos de entre 6% y 8% durante torneos en los que participa la Selección Colombia. En el caso del Mundial de Rusia 2018, el crecimiento fue de 6,2%, una cifra que evidencia el impacto directo del fútbol en el comportamiento de compra.
Pero más allá del promedio general, lo verdaderamente interesante es cómo el desempeño del equipo influye semana a semana en el consumo. Cuando la selección avanza en el torneo, el entusiasmo se traduce en más reuniones, más celebraciones y, por ende, más compras.
Cerveza: la gran protagonista del Mundial
Dentro del universo de bebidas, la cerveza se posiciona como la reina indiscutible durante los eventos futbolísticos. En el último Mundial en el que participó Colombia, esta categoría registró un crecimiento cercano al 35%, superando ampliamente a otras bebidas alcohólicas.
Este aumento no es casual. La cerveza está profundamente asociada al ritual del fútbol: compartir con amigos, ver el partido en grupo y celebrar cada gol. Su versatilidad, precio accesible y presencia en todos los canales de venta la convierten en la opción preferida para millones de consumidores.
En términos generales, las bebidas alcohólicas pueden experimentar incrementos de hasta 20,3% durante el Mundial. Dentro de este grupo, además de la cerveza, también se destacan:
- Whisky: crecimiento de 11,9%
- Aguardiente: 8,3%
- Ron: 3,9%
- Vodka: 0,9%
Estas cifras reflejan una tendencia clara: el consumo no solo aumenta, sino que se diversifica dependiendo del tipo de reunión, el perfil del consumidor y el momento del torneo.
El efecto del rendimiento deportivo en las ventas
Uno de los factores más determinantes en el comportamiento del consumo es el desempeño de la selección. No es lo mismo una fase de grupos con resultados inciertos que una clasificación a instancias finales.
Durante el Mundial de Rusia 2018, por ejemplo, se evidenció una dinámica muy clara:
- Fase de grupos: aumento del 11% en consumo
- Clasificación a cuartos: incremento del 20%
- Eliminación: descenso al 8%
Esto demuestra que el entusiasmo colectivo tiene un impacto directo en la economía. Cada victoria genera una ola de optimismo que se traduce en más reuniones, más compras y mayor gasto en productos asociados al entretenimiento.
Pasabocas: el complemento perfecto
Si la cerveza lidera en bebidas, los pasabocas hacen lo propio en alimentos. Durante los torneos internacionales, estos productos experimentan un crecimiento significativo, especialmente aquellos diseñados para consumo rápido y compartido.
Entre las categorías más dinámicas se encuentran:
- Pasabocas para microondas: +21,3%
- Platos listos y congelados: +13,7%
- Pasabocas congelados: +8,7%
- Carnes frías: +3,8%
- Snacks en general: +3,0%
- Quesos: +2,1%
Estos productos responden a una necesidad clave: practicidad. Durante un partido, los consumidores buscan opciones rápidas, fáciles de preparar y que puedan compartirse sin interrumpir la experiencia.
Consumo dentro y fuera del hogar
Aunque muchas reuniones se realizan en casa, el consumo fuera del hogar también juega un papel fundamental. Según datos de Asobares, el 74% de los establecimientos afiliados reportó incrementos en ventas durante el último Mundial.
Bares, restaurantes y gastrobares se convierten en puntos de encuentro donde los aficionados viven el fútbol de manera colectiva. En estos espacios, el consumo de bebidas alcohólicas y alimentos preparados se dispara, impulsando aún más la economía del sector.
Bebidas no alcohólicas: un crecimiento silencioso
Aunque las bebidas alcohólicas lideran, las opciones sin alcohol también registran un desempeño positivo. Durante eventos deportivos, categorías como aguas, gaseosas y modificadores de leche crecen en conjunto alrededor de 1,8%.
Dentro de este segmento destacan:
- Gaseosas: +9,4%
- Modificadores de leche: +2,8%
- Aguas: +2,0%
Estas bebidas cumplen un rol clave como acompañantes, especialmente en hogares donde hay niños o consumidores que prefieren alternativas sin alcohol.
El Mundial 2026: una oportunidad para el comercio
De cara a la próxima Copa Mundial de la FIFA 2026, las expectativas son altas. Las marcas, retailers y distribuidores ya se preparan para un nuevo pico de demanda que podría superar los niveles históricos, impulsado por factores como:
- Mayor penetración del comercio electrónico
- Estrategias de marketing más sofisticadas
- Incremento en el consumo en casa
- Nuevas dinámicas de socialización
El Mundial no solo es un evento deportivo, sino también una temporada clave para el comercio, comparable con fechas como Navidad o el Día de la Madre.
Estrategias de las marcas y retailers
Las empresas del sector consumo masivo han aprendido a capitalizar este fenómeno mediante estrategias específicas:
Promociones y combos
Ofertas que combinan cerveza con snacks o descuentos por volumen.
Campañas emocionales
Publicidad que conecta con la pasión futbolera y el orgullo nacional.
Innovación en productos
Nuevos sabores, presentaciones y empaques diseñados para el Mundial.
Expansión de canales
Mayor presencia en plataformas digitales y delivery.
Estas acciones buscan no solo aumentar ventas, sino también fortalecer la relación con los consumidores en momentos de alta carga emocional.
El rol de la tecnología en el consumo
La digitalización también ha transformado la manera en que los colombianos consumen durante el Mundial. Aplicaciones de domicilios, plataformas de e-commerce y sistemas de pago digital facilitan el acceso a productos en tiempo real.
Esto ha permitido que el consumo no dependa únicamente de la planificación previa, sino que pueda responder a impulsos generados durante el partido, como un gol o una victoria inesperada.
Impacto en la economía local
El efecto del Mundial trasciende el consumo individual y se convierte en un motor económico para múltiples sectores:
- Retail y supermercados
- Industria de bebidas
- Alimentos procesados
- Restaurantes y bares
- Logística y distribución
Este dinamismo genera empleo temporal, incrementa la circulación de dinero y fortalece la actividad comercial en todo el país.
Un fenómeno cultural y económico
Más allá de las cifras, el consumo durante el Mundial refleja un aspecto cultural profundo: la necesidad de compartir. El fútbol se vive en comunidad, y esa experiencia colectiva se traduce en decisiones de compra que priorizan la convivencia, la celebración y el disfrute.
La cerveza y los pasabocas no son solo productos; son parte del ritual futbolero que une a familias, amigos y comunidades enteras.
Perspectivas a futuro
El comportamiento observado en torneos anteriores permite anticipar que el Mundial 2026 será un evento clave para el consumo en Colombia. Sin embargo, también plantea desafíos:
- Adaptarse a consumidores más digitales
- Ofrecer productos más saludables
- Mantener precios competitivos en un contexto inflacionario
- Innovar en experiencias de consumo
Las empresas que logren entender estas dinámicas estarán mejor posicionadas para capitalizar el evento.
Vea también: Mascotas digitales, el nuevo negocio en Colombia
El Mundial es mucho más que fútbol. Es un catalizador de emociones, encuentros y consumo. En Colombia, la participación de la Selección convierte cada partido en una oportunidad económica, donde categorías como la cerveza y los pasabocas lideran el crecimiento.
A medida que se acerca la próxima cita mundialista, todo indica que este fenómeno no solo se repetirá, sino que se intensificará. El reto para las marcas será estar a la altura de un consumidor cada vez más exigente, conectado y dispuesto a celebrar cada momento del juego.



