Mujeres que conectan y hacen negocio, en un entorno empresarial donde la colaboración estratégica se ha convertido en uno de los principales motores de crecimiento, el networking está evolucionando. Ya no se trata únicamente de intercambiar contactos o asistir a eventos sociales, sino de construir relaciones que generen impacto real, oportunidades concretas y resultados medibles. Bajo esta nueva lógica, el liderazgo femenino está jugando un papel cada vez más relevante en Colombia y en toda América Latina.
En este contexto surge una iniciativa que refleja esta transformación: el Executive Women Breakfast, liderado por VTEX, que recientemente llegó a Medellín como un espacio diseñado para convertir conversaciones en negocios, conexiones en alianzas y talento en crecimiento empresarial.
Este tipo de encuentros no solo evidencian el avance del liderazgo femenino en la economía, sino que también marcan un cambio profundo en la manera en que se construyen relaciones profesionales. Hoy, las mujeres no solo participan activamente en el ecosistema empresarial: lo están redefiniendo.
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El momento del liderazgo femenino en Colombia
El crecimiento del liderazgo femenino en el país no es una percepción, es una realidad respaldada por cifras. Según datos de Confecámaras, las mujeres lideran el 42,4% de las nuevas empresas en Colombia y representan cerca del 42% del tejido empresarial nacional.
Este dato no solo refleja participación, sino protagonismo. Las mujeres están impulsando sectores clave, generando innovación y aportando significativamente al desarrollo económico. Además, estas iniciativas empresariales generan cerca de 942.000 empleos, lo que demuestra su impacto directo en la sociedad.
Pero más allá de las cifras, lo relevante es el cambio estructural: el liderazgo femenino está dejando de ser una excepción para convertirse en una fuerza dominante dentro del ecosistema empresarial.
Networking con propósito: el nuevo paradigma
Durante años, el networking fue entendido como una actividad complementaria, muchas veces superficial. Sin embargo, en el entorno actual, esta práctica ha evolucionado hacia un modelo más estratégico.
El Executive Women Breakfast responde precisamente a esta nueva visión. No es un evento masivo ni un espacio de discursos extensos. Es un encuentro íntimo, enfocado en generar conexiones reales entre mujeres que toman decisiones dentro del comercio digital.
Según Yuriko Huayana, el objetivo es claro: transformar el networking en una herramienta concreta de generación de negocio.
Su visión refleja una tendencia global: las redes profesionales ya no se construyen solo para visibilidad, sino para crear valor tangible. En este caso, ese valor se traduce en alianzas, mentorías, oportunidades comerciales y crecimiento conjunto.
De la conversación a la acción
Uno de los aspectos más relevantes de este tipo de iniciativas es su enfoque práctico. A diferencia de eventos tradicionales, donde el intercambio suele quedarse en lo superficial, aquí el objetivo es avanzar hacia resultados concretos.
Esto implica cambiar la dinámica: menos discursos y más conversación, menos formalidad y más autenticidad, menos competencia y más colaboración.
Como señala Paula Jimena Cárdenas, estos espacios permiten construir oportunidades desde la confianza. Y ese es un punto clave: en un entorno empresarial cada vez más complejo, la confianza se convierte en un activo estratégico.
Cuando las relaciones se basan en confianza, es más fácil generar alianzas, compartir conocimiento y construir proyectos conjuntos.
El rol de las mujeres en la economía digital
El crecimiento del liderazgo femenino no se limita a sectores tradicionales. En la economía digital, su protagonismo es cada vez más evidente.
Actualmente, 1 de cada 3 empresas que utilizan herramientas digitales de gestión está liderada por una mujer. Este dato refleja no solo adopción tecnológica, sino también capacidad de liderazgo en entornos altamente dinámicos.
La digitalización ha abierto nuevas oportunidades para las mujeres, permitiéndoles emprender, escalar negocios y acceder a mercados más amplios. Al mismo tiempo, ha generado nuevos desafíos, como la necesidad de formación constante y adaptación a cambios tecnológicos.
En este contexto, iniciativas como el Executive Women Breakfast cumplen un rol fundamental: conectar talento, compartir conocimiento y acelerar procesos de crecimiento.
Colaboración como estrategia de crecimiento
Uno de los cambios más importantes en el entorno empresarial actual es el paso de la competencia a la colaboración.
Durante mucho tiempo, el éxito se entendió como un proceso individual. Hoy, en cambio, las organizaciones y los profesionales entienden que crecer en conjunto es más eficiente y sostenible.
Este cambio es especialmente visible en el liderazgo femenino, donde la construcción de redes de apoyo y colaboración ha sido clave para impulsar el crecimiento.
Como explica Yaneth Acosta, el intercambio de experiencias permite construir referentes y abrir nuevas oportunidades.
Este enfoque no solo beneficia a las participantes individuales, sino que también fortalece el ecosistema empresarial en su conjunto.
Cerrar la brecha entre emprender y escalar
Uno de los principales desafíos para las mujeres emprendedoras no es iniciar un negocio, sino lograr escalarlo.
En Colombia, las mujeres representan más del 60% de los nuevos negocios de personas naturales en algunos periodos recientes. Sin embargo, muchas de estas iniciativas enfrentan barreras para crecer, acceder a financiamiento o consolidarse en el mercado.
Aquí es donde el networking estratégico cobra relevancia. Al conectar con otras líderes, compartir experiencias y generar alianzas, es posible acelerar procesos de crecimiento y superar obstáculos.
El Executive Women Breakfast busca precisamente eso: cerrar la brecha entre emprender y escalar, transformando el conocimiento en acción y las conexiones en oportunidades reales.
El valor de los espacios íntimos y estratégicos
En un mundo saturado de eventos masivos, los espacios íntimos están ganando protagonismo.
Estos encuentros permiten conversaciones más profundas, relaciones más auténticas y conexiones más relevantes. No se trata de la cantidad de contactos, sino de la calidad de las relaciones.
El formato del Executive Women Breakfast responde a esta lógica. Al reunir a un grupo selecto de líderes, se crea un entorno de confianza donde es posible compartir experiencias, desafíos y oportunidades de manera abierta.
Este tipo de espacios no solo facilita el networking, sino que también fomenta el aprendizaje y la colaboración.
El impacto en el ecosistema empresarial
El crecimiento del liderazgo femenino y la consolidación de redes estratégicas tienen un impacto directo en el desarrollo económico.
Cuando más mujeres lideran empresas, se generan más empleos, se impulsa la innovación y se diversifica el tejido empresarial.
Además, las mujeres tienden a adoptar modelos de liderazgo más colaborativos, lo que contribuye a crear entornos organizacionales más inclusivos y sostenibles.
En este sentido, iniciativas como las impulsadas por VTEX no solo benefician a las participantes, sino que también fortalecen el ecosistema empresarial en su conjunto.
El futuro del networking femenino
Todo indica que el networking seguirá evolucionando hacia modelos más estratégicos y orientados a resultados.
En este escenario, el liderazgo femenino tiene una oportunidad única para consolidarse como un motor de cambio.
La clave estará en mantener el enfoque en la colaboración, la confianza y la generación de valor. No se trata solo de crecer individualmente, sino de construir redes que impulsen el crecimiento colectivo.
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Conectar para crecer
El Executive Women Breakfast no es solo un evento, es una señal de cambio.
Refleja una nueva forma de entender el networking, donde las conexiones se convierten en oportunidades, las conversaciones en negocios y el talento en impacto real.
En un entorno donde la economía digital redefine las reglas del juego, las mujeres están demostrando que el liderazgo no solo se ejerce, se construye en comunidad.
La combinación de talento, colaboración y estrategia está creando un nuevo modelo de crecimiento, donde el éxito no es individual, sino compartido.
Y en ese camino, cada conexión cuenta.


