Moda colombiana, los gigantes que lideran el mercado, la industria de la moda en Colombia continúa consolidándose como uno de los motores más dinámicos del comercio minorista. Más allá de las vitrinas de los centros comerciales, el sector enfrenta una transformación impulsada por consumidores más exigentes, la digitalización, el auge de plataformas internacionales como Shein y Temu, y la necesidad de integrar experiencias físicas y digitales. En este escenario, el más reciente Mapa Nacional del Retail 2026, elaborado por Mall & Retail, revela cuáles son los grupos empresariales que dominan el negocio y las estrategias que les han permitido mantenerse competitivos.
Vea también: Quora y Andino redefinen el lujo comercial
La moda sigue siendo una de las categorías más fuertes del retail
El sistema moda cerró 2025 con un gasto de los hogares cercano a $36,7 billones, lo que representó un crecimiento anual del 10,3 %. Este desempeño confirma que vestir continúa siendo una prioridad para los consumidores colombianos, aunque las decisiones de compra están cada vez más influenciadas por el precio, la innovación, la disponibilidad inmediata y la omnicanalidad.
Bogotá continúa siendo el principal mercado del país, concentrando alrededor del 31,4 % del consumo nacional de moda. Medellín ocupa el segundo lugar con el 10 %, seguida por Cali con el 6,2 %, Barranquilla con el 4,3 % y Cartagena con el 2,1 %. Estas cinco ciudades reúnen poco más de la mitad del gasto nacional, mientras que el resto del mercado se distribuye entre ciudades intermedias que hoy representan una importante oportunidad de expansión para las marcas.
Un negocio que supera los $12 billones
Los diez principales grupos de moda alcanzaron ventas conjuntas por $12,08 billones durante 2025, registrando un crecimiento consolidado del 7 % frente al año anterior.
Sin embargo, el liderazgo del sector no responde a un único modelo de negocio. Mientras algunas compañías controlan toda la cadena productiva, desde la fabricación de textiles hasta la venta al consumidor final, otras basan su fortaleza en marcas internacionales, franquicias, importaciones, comercio electrónico o amplias redes de distribución.
Esta diversidad explica la intensa competencia que caracteriza actualmente al mercado colombiano.
PatPrimo mantiene el liderazgo gracias a su integración industrial
El primer lugar continúa siendo para PatPrimo, respaldado por Manufacturas Eliot, con ingresos cercanos a $2 billones.
Su mayor fortaleza radica en controlar buena parte de la cadena de valor. Además de administrar marcas como PatPrimo, Seven Seven, Ostu y Atmos, la organización cuenta con una sólida capacidad industrial que abarca producción textil, confección, abastecimiento y comercialización.
Esta integración le permite responder con mayor rapidez a los cambios del mercado, controlar costos y reducir su dependencia de proveedores externos, una ventaja importante frente al creciente ingreso de prendas importadas de bajo costo.
Grupo Uribe acelera su crecimiento
El segundo puesto corresponde al Grupo Uribe (GCO), que registró uno de los mayores crecimientos del ranking, con un incremento del 15,4 % y ventas superiores a $1,7 billones.
La compañía administra un amplio portafolio de marcas como Americanino, Chevignon, Mango, Naf Naf, Esprit y Rifle, entre otras.
Su modelo combina la importación y distribución de textiles con la operación de marcas propias e internacionales, apoyándose en una extensa red comercial cercana a las 520 tiendas.
Además del canal físico, el grupo ha fortalecido el comercio electrónico, los marketplaces y servicios como retiro en tienda y devoluciones simplificadas, buscando una experiencia omnicanal más competitiva.
Leonisa consolida un modelo multicanal
Leonisa ocupa la tercera posición con ventas superiores a $1,68 billones.
A diferencia de otros jugadores del mercado, la compañía no depende exclusivamente del tráfico en centros comerciales.
Su operación integra fabricación propia, tiendas físicas, comercio electrónico, venta directa, catálogos y una fuerte presencia internacional.
Este modelo diversificado le permite mantener una relación más cercana con sus consumidoras y disminuir la dependencia de un solo canal de comercialización.
Su liderazgo en ropa interior y prendas de control continúa siendo uno de los principales activos de la marca.
Zara mantiene el poder de las marcas globales
El cuarto lugar corresponde al Grupo Harari, operador de las marcas de Inditex en Colombia, con ingresos cercanos a $1,3 billones.
Dentro de su portafolio destacan Zara, Bershka, Stradivarius, Pull&Bear, Massimo Dutti y Oysho.
Su estrategia se basa en trasladar al consumidor colombiano la experiencia internacional de estas marcas, caracterizada por colecciones de rápida rotación, tiendas ubicadas en centros comerciales premium y una logística altamente eficiente.
Zara continúa siendo el motor principal del grupo, aportando cerca de la mitad de las ventas totales.
Crystal combina industria y exportaciones
Crystal ocupa la quinta posición con ingresos superiores a $1,15 billones.
Además de administrar marcas reconocidas como GEF, Punto Blanco, Baby Fresh, Casino y Galax, la empresa mantiene una importante operación industrial orientada tanto al mercado nacional como a la exportación.
Parte importante de su producción abastece compañías internacionales de alto reconocimiento, lo que le permite diversificar sus fuentes de ingreso y reducir la dependencia del consumo interno.
Koaj apuesta por la velocidad
Permoda, propietaria de Koaj, continúa siendo uno de los operadores con mayor cobertura nacional.
Con ventas superiores al billón de pesos y más de 550 puntos de venta, la compañía mantiene una estrategia enfocada en moda juvenil, colecciones de rápida rotación y alianzas con licencias de entretenimiento.
Su desafío consiste en mantener altos niveles de productividad en un segmento donde los consumidores comparan constantemente precios entre tiendas físicas y plataformas digitales.
Arturo Calle fortalece su integración
El Grupo Arturo Calle alcanzó ingresos cercanos a $915.000 millones y registró la mayor utilidad entre las compañías analizadas.
Más allá de sus tiendas, la organización controla procesos de confección, diseño y producción de calzado mediante empresas vinculadas al grupo.
Esta integración le permite mantener estándares de calidad y fortalecer su estrategia de expansión tanto en Colombia como en mercados internacionales.
La compañía también continúa modernizando sus tiendas y fortaleciendo sus líneas femenina y digital.
Studio F enfrenta una competencia más intensa
STF Group, propietario de Studio F y Ela, cerró el año con ingresos cercanos a $904.000 millones.
Aunque conserva una amplia presencia nacional e internacional, su crecimiento fue moderado.
El mercado femenino enfrenta actualmente una presión creciente por parte de marcas internacionales, plataformas digitales y operadores de bajo costo.
Esto obliga a la compañía a renovar constantemente sus colecciones y fortalecer la experiencia de compra para mantener su posicionamiento.
H&M enfrenta el mayor desafío
H&M fue el único integrante del Top 10 que registró una disminución en sus ventas durante 2025.
Con ingresos cercanos a $784.000 millones, la cadena sueca enfrenta una competencia mucho más intensa que hace algunos años.
Además de rivalizar con Zara y otras marcas internacionales, ahora compite con plataformas digitales como Shein y Temu, cuya propuesta de precios bajos y renovación permanente de productos ha transformado el comportamiento del consumidor colombiano.
La productividad por tienda aparece como uno de sus principales retos para los próximos años.
Fast Moda gana terreno con precios accesibles
El ranking lo completa Fast Moda, operador de Lili Pink y Yoi, con ventas cercanas a $594.000 millones.
Su crecimiento cercano al 15 % responde a un modelo basado en precios competitivos, amplia cobertura nacional y una rápida expansión de puntos de venta.
Con más de 500 establecimientos, la compañía ha logrado posicionarse como una alternativa para consumidores que priorizan variedad, disponibilidad inmediata y tickets bajos.
La competencia va más allá de abrir nuevas tiendas
El panorama competitivo demuestra que el liderazgo en la moda colombiana ya no depende únicamente del número de locales.
Las empresas más exitosas son aquellas capaces de combinar fabricación, logística, tecnología, experiencia de compra, comercio electrónico y conocimiento profundo del consumidor.
Mientras algunos grupos fortalecen su integración industrial, otros apuestan por marcas internacionales, franquicias, especialización o formatos de bajo costo.
Esta diversidad convierte al mercado colombiano en uno de los más competitivos de América Latina.
El consumidor redefine las reglas del juego
La transformación digital ha cambiado profundamente la manera en que los colombianos compran ropa.
Hoy es común que un consumidor compare precios desde su celular mientras visita un centro comercial o que combine compras en línea con retiros en tienda.
Esta realidad obliga a las empresas a ofrecer experiencias mucho más completas que una simple transacción.
La disponibilidad de inventario, las entregas rápidas, los programas de fidelización, la personalización y la integración entre canales serán factores decisivos para conservar la preferencia del cliente.
Vea también: Alfa y Decorcerámica lideran el mercado
El futuro estará marcado por la productividad
Las cifras muestran que la moda seguirá siendo una de las categorías más importantes dentro del retail colombiano.
Sin embargo, el crecimiento no dependerá únicamente de abrir nuevos puntos de venta.
Las empresas deberán concentrarse en hacer más rentables sus tiendas, optimizar la operación omnicanal, mejorar la experiencia del cliente y responder con mayor velocidad a las tendencias del mercado.
En un entorno donde el consumidor tiene más opciones que nunca, la verdadera ventaja competitiva será la capacidad de adaptarse rápidamente a sus nuevas expectativas.

