La IA redefine las habilidades del futuro, hace poco más de dos décadas, aprender a usar internet se convirtió en una habilidad esencial para estudiar, trabajar y comunicarse. Saber navegar en la web, buscar información en Google o enviar un correo electrónico dejó de ser una ventaja opcional y pasó a formar parte de las competencias básicas para desenvolverse en una sociedad cada vez más digital.
En 2026, el mundo enfrenta una transformación similar, aunque mucho más profunda y acelerada: la expansión de la inteligencia artificial.
La IA ya no pertenece únicamente a laboratorios tecnológicos o entornos especializados. Actualmente está integrada en motores de búsqueda, asistentes virtuales, plataformas educativas, aplicaciones de productividad, herramientas creativas, sistemas financieros y dispositivos inteligentes que millones de personas utilizan todos los días, muchas veces sin siquiera darse cuenta.
La conversación tecnológica dejó de centrarse en si conviviremos con inteligencia artificial. Ahora la verdadera pregunta es qué tan preparados estamos para entenderla, utilizarla correctamente y adaptarnos a un entorno donde los algoritmos comienzan a participar activamente en decisiones cotidianas.
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El trabajo está cambiando rápidamente
El impacto de la inteligencia artificial ya empieza a reflejarse en el mercado laboral global.
De acuerdo con el informe World Economic Forum, cerca del 44 % de las habilidades laborales cambiarán durante los próximos años debido al avance de la automatización, la inteligencia artificial y la transformación digital.
El estudio identifica competencias como alfabetización tecnológica, pensamiento analítico, creatividad y aprendizaje continuo entre las capacidades más importantes para el futuro profesional.
Esto significa que millones de personas necesitarán adaptarse a nuevas dinámicas laborales donde la interacción con sistemas inteligentes será cada vez más frecuente.
Así como ocurrió con internet a comienzos de los años 2000, quienes desarrollen habilidades para comprender y utilizar inteligencia artificial tendrán mayores posibilidades de adaptarse a la economía digital que ya está tomando forma.
La IA ya no es una tecnología del futuro
Durante años, la inteligencia artificial fue presentada como una innovación futurista reservada para científicos, ingenieros o grandes compañías tecnológicas.
Sin embargo, esa percepción cambió rápidamente. Hoy la IA está presente en actividades cotidianas como traducir textos, resumir documentos, organizar agendas, recomendar contenidos, generar imágenes, responder preguntas o automatizar procesos empresariales.
Los usuarios interactúan constantemente con sistemas de inteligencia artificial a través de teléfonos móviles, plataformas digitales y aplicaciones conectadas.
La diferencia frente a otras tecnologías anteriores es que la IA no solo procesa información: también interpreta patrones, genera contenido y toma decisiones automatizadas basadas en datos.
Esto transforma completamente la relación entre personas y tecnología. La inteligencia artificial deja de ser únicamente una herramienta pasiva para convertirse en una capa activa dentro de la vida diaria.
Comprender la IA será tan importante como usar internet
La comparación con el nacimiento de internet resulta inevitable.
Hace veinte años, saber navegar en la web representaba una ventaja competitiva enorme dentro de ámbitos educativos y laborales. Quienes no lograban adaptarse a las nuevas herramientas digitales comenzaban a quedarse rezagados frente a un mundo cada vez más conectado.
Hoy ocurre algo similar con la inteligencia artificial, aunque el ritmo de transformación es mucho más acelerado.
Entender cómo funciona la IA, cómo interpreta información, qué limitaciones tiene y cómo puede apoyar procesos creativos o productivos empieza a convertirse en una habilidad transversal para prácticamente cualquier profesión.
Pero la alfabetización en inteligencia artificial va más allá de aprender a utilizar aplicaciones específicas. También implica desarrollar criterio para interpretar resultados, identificar riesgos y comprender cómo funcionan los sistemas automatizados.
La UNESCO alerta sobre nuevas brechas digitales
El avance acelerado de la IA también plantea desafíos importantes en términos educativos y sociales.
La UNESCO ha advertido que la alfabetización en inteligencia artificial será fundamental para reducir brechas educativas y tecnológicas durante los próximos años.
Según la organización, comprender la IA no debe limitarse a perfiles técnicos o especializados. La capacidad de interactuar con sistemas inteligentes deberá integrarse como una habilidad básica dentro de la educación y la ciudadanía digital.
Esto resulta especialmente relevante para las nuevas generaciones, que crecerán rodeadas de herramientas impulsadas por algoritmos y automatización.
Sin embargo, el reto también alcanza a millones de adultos que actualmente intentan adaptarse a una revolución tecnológica que avanza a una velocidad sin precedentes.
Colombia acelera la adopción de IA
En Colombia, la expansión de herramientas basadas en inteligencia artificial ya empieza a transformar universidades, empresas y entornos laborales.
Aplicaciones capaces de generar textos, resumir información, automatizar tareas o analizar grandes volúmenes de datos comienzan a integrarse en actividades cotidianas de estudiantes, profesionales y compañías.
La adopción ha sido tan rápida que muchas personas utilizan IA diariamente sin haber recibido formación formal sobre cómo funcionan realmente estos sistemas.
Ese escenario genera uno de los principales desafíos de esta nueva etapa tecnológica: pasar de simplemente consumir inteligencia artificial a comprenderla de manera crítica y consciente.
Porque utilizar IA sin criterio puede derivar en problemas relacionados con desinformación, privacidad, dependencia tecnológica o exceso de confianza en sistemas automatizados.
La diferencia estará en saber usarla
Kenet Segura explica que la inteligencia artificial no necesariamente reemplazará a las personas, pero sí marcará diferencias importantes entre quienes entienden cómo utilizarla y quienes no.
Según el ejecutivo, así como internet redefinió la educación y el trabajo hace dos décadas, hoy la IA comienza a redefinir las habilidades básicas necesarias para el futuro.
La transformación ya no depende únicamente del acceso a la tecnología, sino también de la capacidad de las personas para interactuar de manera eficiente y responsable con sistemas inteligentes.
Esto implica aprender a formular preguntas adecuadas, interpretar respuestas, verificar información y entender las limitaciones de los algoritmos.
La IA cambia la relación con la tecnología
A diferencia de otras herramientas digitales, la inteligencia artificial modifica profundamente la interacción entre humanos y dispositivos tecnológicos.
Antes, las aplicaciones respondían únicamente a instrucciones específicas ingresadas por los usuarios. Ahora los sistemas inteligentes pueden anticipar necesidades, interpretar contextos y generar contenido automáticamente.
Esto significa que las personas deberán desarrollar nuevas habilidades relacionadas con supervisión, pensamiento crítico y comprensión de procesos automatizados.
El desafío no consiste solamente en utilizar herramientas de IA, sino en convivir con sistemas capaces de influir directamente sobre decisiones cotidianas.
La capacidad de analizar críticamente recomendaciones automatizadas será tan importante como saber acceder a la información.
Las empresas tecnológicas aceleran la transición
El crecimiento de la inteligencia artificial también está transformando la estrategia de las grandes compañías tecnológicas.
Muchas marcas ya no enfocan únicamente sus desarrollos en hardware o aplicaciones tradicionales, sino en ecosistemas inteligentes capaces de integrar IA de manera transversal dentro de la experiencia del usuario.
HONOR es una de las compañías que ha fortalecido su apuesta global alrededor de inteligencia artificial mediante iniciativas enfocadas en conectividad, automatización y experiencias inteligentes.
HONOR apuesta por ecosistemas impulsados por IA
Uno de los movimientos más relevantes de la compañía es el desarrollo del HONOR ALPHA PLAN, estrategia que busca transformar a la marca desde un fabricante de smartphones hacia una empresa enfocada en ecosistemas tecnológicos impulsados por inteligencia artificial.
La visión contempla colaboración abierta, conectividad inteligente y experiencias centradas en el usuario mediante integración de sistemas avanzados de IA.
Dentro de esta estrategia, la compañía trabaja en asistentes inteligentes capaces de interactuar contextualmente con los usuarios y soluciones de fotografía computacional impulsadas por inteligencia artificial a través de su plataforma AiMAGE.
Más allá de funcionalidades específicas, el movimiento refleja una tendencia mucho más amplia dentro de la industria tecnológica: la IA comienza a convertirse en el nuevo lenguaje de interacción entre personas y dispositivos.
El nuevo idioma de la tecnología
La alfabetización digital del futuro ya no consistirá únicamente en saber utilizar aplicaciones o navegar en internet.
Según Kenet Segura, el verdadero reto estará en desarrollar criterio para convivir con sistemas de inteligencia artificial presentes prácticamente en todos los aspectos de la vida cotidiana.
Los algoritmos ya participan en recomendaciones de contenido, decisiones financieras, diagnósticos médicos, procesos educativos y herramientas de productividad.
Comprender cómo operan estos sistemas será clave para mantener autonomía, pensamiento crítico y control sobre la información.
La IA empieza así a consolidarse como un nuevo lenguaje tecnológico que transformará la manera en que las personas trabajan, aprenden y se comunican.
La educación enfrenta uno de sus mayores retos
La expansión de la inteligencia artificial obliga también a replantear los modelos educativos tradicionales.
Escuelas, universidades y programas de formación deberán incorporar nuevas competencias relacionadas con pensamiento analítico, ética digital, comprensión algorítmica y uso responsable de IA.
El desafío no consiste únicamente en enseñar herramientas técnicas, sino en preparar ciudadanos capaces de entender las implicaciones sociales, culturales y económicas de la automatización.
Las generaciones más jóvenes crecerán en entornos donde la interacción con inteligencia artificial será permanente, lo que exige nuevas formas de aprendizaje y adaptación.
El pensamiento crítico será más importante que nunca
Uno de los mayores riesgos del avance acelerado de la IA es la posibilidad de generar dependencia excesiva frente a sistemas automatizados.
La facilidad para obtener respuestas inmediatas puede disminuir la capacidad de análisis si las personas dejan de cuestionar la información generada por algoritmos.
Por esta razón, expertos insisten en que el pensamiento crítico continuará siendo una de las habilidades más valiosas dentro de la era de inteligencia artificial.
La capacidad de verificar datos, interpretar contextos y tomar decisiones conscientes seguirá diferenciando a las personas frente a sistemas automatizados.
Una revolución tecnológica que ya comenzó
A diferencia de otras transformaciones digitales anteriores, la revolución impulsada por inteligencia artificial no pertenece al futuro: ya está ocurriendo.
Millones de personas interactúan diariamente con sistemas inteligentes sin ser plenamente conscientes de cómo funcionan o de cómo afectan sus decisiones cotidianas.
La velocidad de adopción tecnológica supera incluso la expansión inicial de internet, lo que obliga a gobiernos, empresas y sistemas educativos a reaccionar rápidamente.
En este escenario, comprender inteligencia artificial se convierte en una necesidad transversal para prácticamente cualquier profesión o actividad.
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Adaptarse será clave para el futuro
La inteligencia artificial está redefiniendo las capacidades básicas necesarias para desenvolverse dentro de una economía y una sociedad cada vez más digitalizadas.
Quienes desarrollen habilidades para comprender, utilizar y supervisar sistemas inteligentes tendrán mayores oportunidades de adaptación en entornos laborales y educativos en transformación constante.
La discusión ya no gira únicamente alrededor de qué tan avanzada es la tecnología, sino sobre cómo las personas aprenderán a convivir con ella de manera consciente, ética y responsable.
Así como internet cambió radicalmente la forma de aprender, trabajar y comunicarse, la inteligencia artificial comienza ahora a redefinir algo aún más profundo: el conjunto de habilidades esenciales para participar activamente en el mundo que viene.


