Inteligencia Artificial y verificación, redefiniendo la batalla contra la desinformación en América Latina, en un contexto global donde la información se propaga a la velocidad de la luz y la línea entre lo real y lo falso se difumina con alarmante facilidad, la lucha contra la desinformación se ha convertido en una prioridad urgente. En julio de 2025, Bogotá, capital de Cundinamarca, fue el epicentro de un debate crucial sobre este tema. Cerca de 100 periodistas de toda América Latina se dieron cita en el webinar ‘Desmontando la desinformación: El poder del fact-checking y el rol del periodista en tiempos de IA’, parte de la serie ‘InterSección de Valor’, promovido por la agencia de comunicaciones integradas Latam Intersect. El objetivo fundamental de este encuentro fue aterrizar ideas claras y concretas sobre cómo enfrentar la proliferación de falsedades en un entorno cada vez más complejo, donde la Inteligencia Artificial (IA) se perfila como una herramienta de doble filo: tanto un poderoso aliado como una potencial amenaza.
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Claudia Daré, cofundadora y directora de Latam Intersect, enfatizó la relevancia de este espacio: “Quisimos crear un espacio donde el periodismo y la tecnología se encuentren desde el pensamiento crítico y la colaboración. El fact-checking es más necesario que nunca, pero también más complejo. Hoy no se trata solo de verificar hechos, sino de entender cómo la IA puede ser tanto aliada como amenaza”. Sus palabras resumen la esencia de la discusión: la necesidad de una simbiosis entre la experticia periodística y el avance tecnológico para abordar un problema de profunda relevancia social, con un impacto directo en las decisiones cotidianas de los ciudadanos.
Previo al webinar, Latam Intersect realizó una investigación exhaustiva para medir el uso del fact-checking y el nivel de preparación de los periodistas en la región para enfrentar esta problemática. Al encuestar a más de 200 periodistas en 10 países de América Latina, los hallazgos fueron reveladores. La mayoría manifestó un gran interés en profundizar en el tema, pero un preocupante 54.2% confesó no contar con protocolos o herramientas específicas para el fact-checking en sus respectivos medios de comunicación. Un 11.9% adicional afirmó estar en proceso de implementación. Estos datos no solo validaron la necesidad de crear un espacio de diálogo y formación, sino que también subrayaron la brecha existente entre la urgencia del problema y los recursos disponibles para enfrentarlo.
La preocupación no es solo regional. Según el Digital News Report 2025, elaborado por el Instituto Reuters para el Estudio del Periodismo y que abarca 49 mercados globales, existe una inquietud generalizada por la desinformación y la información errónea en diversos canales. Más de la mitad del público global está activamente preocupado por la dificultad de distinguir entre lo real y lo falso en las noticias en línea. Un factor adicional que complica el panorama es la creciente dependencia de las redes sociales y el contenido en video como fuentes de noticias, especialmente entre las generaciones más jóvenes. El informe revela que el 44% de los jóvenes entre 18 y 24 años, y el 38% de los de 25 a 34 años, consideran las redes sociales y el video su fuente principal de noticias. Además, la popularidad de los videos en línea como referente de noticias ha escalado drásticamente, pasando del 52% en 2020 al 65% en 2025. Esta tendencia hace que la desinformación visual sea un desafío particularmente acuciante.
El encuentro de Latam Intersect contó con la participación de voces líderes en el ámbito de la verificación y la tecnología, como Daniel Moreno (fundador de Sabueso, exdirector de Verificado y Animal Político, México), Ignacio Ferreiro (Coordinador de datos en Chequeado, Argentina) y Guillermo Salas Dalsaso (consultor en transformación digital e IA, Costa Rica). La discusión no se centró en un mero diagnóstico del problema, sino que fue una conversación urgente sobre cómo el periodismo puede aprovechar la tecnología para recuperar terreno frente a la manipulación sistemática de la opinión pública. La idea era pasar de la queja a la acción, de la identificación del problema a la propuesta de soluciones.
Claudia Daré añadió: “Considerando todas estas informaciones, como agencia de comunicación, Latam Intersect asume su cuota de responsabilidad frente a la crisis de desinformación, no solo desde el trabajo con medios, sino también impulsando espacios de intercambio y formación como este. La serie ‘InterSección de Valor’ nace justamente de esa necesidad: contribuir activamente al ecosistema informativo, más allá de los intereses comerciales”. Esta declaración de principios resalta el compromiso de la agencia con un periodismo de calidad y con la salud del ecosistema informativo, reconociendo que la desinformación es un desafío que trasciende las fronteras comerciales.
Cinco Claves para Combatir la Desinformación en la Era de la IA
Los expertos participantes en el webinar delinearon cinco puntos clave que surgieron de la discusión, ofreciendo una hoja de ruta para periodistas y comunicadores en la lucha contra la desinformación:
- La desinformación como modelo de negocio y la urgencia de la regulación: La primera y quizás más alarmante conclusión es que la desinformación ha trascendido la mera categoría de errores o rumores. Se ha transformado en un modelo de negocio lucrativo y bien estructurado. Existe una maquinaria «bien aceitada» dedicada a la producción y difusión de contenidos falsos o manipulados con fines políticos, económicos o ideológicos. Esto abarca desde campañas negras diseñadas para influir en elecciones hasta influencers contratados para viralizar narrativas engañosas. El fenómeno está profundamente monetizado, con actores que obtienen beneficios económicos o políticos directos de la difusión de falsedades. Ante esta realidad, la conclusión es tajante: la regulación no puede seguir siendo opcional. Es imperativo que los gobiernos, las plataformas tecnológicas y la sociedad civil colaboren en la creación de marcos regulatorios que establezcan responsabilidades y consecuencias para quienes lucran con la desinformación.
- Diferenciación de tipos de contenido y herramientas de verificación: Mitigar la desinformación requiere una comprensión matizada de sus formas. Los expertos enfatizaron la necesidad de diferenciar entre el contenido falso (hechos que nunca sucedieron, como los deepfakes generados por IA) y el contenido verdadero usado fuera de contexto (información real utilizada de manera engañosa, como imágenes o videos de conflictos bélicos pasados presentados como eventos actuales). Para el primer tipo, la clave es el contacto directo con las fuentes originales y el contraste de múltiples visiones y datos. Para el segundo, herramientas como las búsquedas inversas de imágenes y videos son vitales para rastrear el origen y el contexto real del contenido. Esta distinción es crucial para aplicar la estrategia de verificación adecuada.
- La IA: un arma de doble filo para la verificación: La Inteligencia Artificial es, sin duda, una herramienta de doble filo en esta batalla. Por un lado, tiene un potencial inmenso para escalar la verificación. Puede ayudar a transformar un artículo verificado en múltiples formatos (texto, video, audio), acelerando su difusión y adaptándolo a diferentes plataformas y audiencias. Esto permite que la información veraz llegue a más personas de manera efectiva. Sin embargo, la IA también puede amplificar errores o sesgos si se le da un objetivo equivocado o si se alimenta con datos incorrectos. Los generadores de desinformación ya están utilizando la IA con una «precisión quirúrgica» para crear contenido falso convincente y a gran escala. Ante esto, los periodistas necesitan un entrenamiento urgente y especializado en el uso de herramientas de IA, no solo para su verificación, sino también para comprender cómo se utiliza para generar desinformación.
- Prevenir que la IA se convierta en una fuente accidental de desinformación: Este punto resalta un peligro sutil pero significativo: el riesgo de que la IA se convierta en una fuente accidental de desinformación. Si a un modelo de IA (como ChatGPT) se le da un objetivo incorrecto o se le incluye una afirmación falsa dentro de un prompt (instrucción), la IA intentará lograr ese objetivo adoptando la afirmación sin cuestionarla. Esto puede generar una «realidad» coherente pero fundamentalmente falsa. El riesgo se magnifica porque los generadores de desinformación a menudo entienden cómo manipular la IA para que produzca los resultados deseados, incluso si son engañosos. En este sentido, es absolutamente clave educar a los usuarios, incluidos los periodistas y comunicadores, sobre el uso ético y crítico de la tecnología en la generación de contenido. La responsabilidad recae en el usuario humano de la IA.
- El valor del periodismo en la era digital: reputación y credibilidad: Finalmente, los expertos subrayaron que, en la era digital, el valor intrínseco del periodismo radica en la construcción de reputación y credibilidad. En un mar de información y desinformación, la confianza se convierte en el activo más valioso. Los periodistas y comunicadores deben transformarse en pensadores críticos y analíticos, capaces de discernir la verdad y de contextualizar la información. Su rol no es solo el de recolectores de datos, sino también el de organizadores del pensamiento profundo, generando análisis perspicaces y conectando de manera significativa con los usuarios. La labor de verificación, el compromiso con la verdad y la capacidad de ofrecer un análisis profundo son los pilares sobre los que se construirá la relevancia y la supervivencia del periodismo en el futuro.
Herramientas Clave para la Verificación y el Futuro de la Lucha
Además de estas claves conceptuales, los panelistas también compartieron una serie de herramientas prácticas que pueden ser de gran utilidad en las salas de prensa y para cualquier persona interesada en verificar la información que recibe diariamente. Estas herramientas, muchas de ellas potenciadas por IA, son esenciales para fortalecer las capacidades de fact-checking:
- Originality.ai: Esta herramienta permite verificar si un texto fue generado por IA y si hay plagio. Además, tiene la capacidad de analizar afirmaciones y buscar fuentes, lo que la convierte en un recurso valioso para la investigación. Su bajo costo y fácil acceso la hacen asequible para muchos.
- Perplexity AI: Diseñada específicamente para el procesamiento de noticias e información, Perplexity AI se destaca por su capacidad para refutar afirmaciones falsas directamente, proporcionando respuestas basadas en evidencia y fuentes citadas.
- Hive Moderation: Una herramienta útil para detectar contenido generado por IA en formatos de audio y video. Dada la creciente sofisticación de los deepfakes y otros contenidos multimedia manipulados, esta herramienta es fundamental para identificar la autenticidad.
- Búsquedas inversas: Una técnica básica pero poderosa que permite identificar el origen y el contexto de imágenes y videos. Al subir una imagen o un fragmento de video a motores de búsqueda (como Google Images o Tineye), se puede verificar si ha sido utilizada fuera de contexto o si su origen es cuestionable.
- Google Fact-Checking Tools: Google ha integrado diversas opciones en su interfaz para ayudar a identificar información errónea o fuera de contexto, ofreciendo herramientas y funciones que facilitan la verificación rápida de datos.
La discusión en este webinar de Latam Intersect subraya que la batalla contra la desinformación es un desafío en constante evolución, que requiere una combinación de habilidades humanas (pensamiento crítico, ética periodística) y herramientas tecnológicas avanzadas. La IA, lejos de ser una solución mágica, es un amplificador: puede amplificar la verdad o la falsedad, dependiendo de cómo se utilice. Por lo tanto, la educación y el entrenamiento de periodistas y del público en general en el uso responsable y crítico de estas tecnologías es más vital que nunca.
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El futuro de la información veraz en América Latina, y en el mundo, dependerá de la capacidad de los medios, los comunicadores y la sociedad para adaptarse a este nuevo panorama, aprovechando el potencial de la IA para el bien y construyendo muros de credibilidad y reputación que sean impenetrables a la marea de la desinformación. Es una carrera armamentista de la información, y la IA y el fact-checking son las armas clave en manos de quienes defienden la verdad.

