Inclusión financiera, el gran reto ya no es abrir cuentas, sino enseñar a usarlas, América Latina vive una transformación silenciosa en materia financiera. En los últimos años, millones de personas lograron acceder por primera vez a productos bancarios, billeteras digitales, aplicaciones de pago, créditos virtuales y plataformas de inversión. Sin embargo, detrás de ese crecimiento aparece una paradoja cada vez más evidente: aunque más ciudadanos están conectados al sistema financiero, una gran parte todavía no comprende cómo utilizar correctamente estas herramientas para mejorar su calidad de vida.
El fenómeno quedó en evidencia durante el webinar “Impulsando la inclusión financiera a través del periodismo en Latinoamérica”, organizado por la agencia de comunicaciones integradas Latam Intersect como parte de su iniciativa Intersección de Valor. Allí, especialistas de diferentes sectores coincidieron en un punto fundamental: el acceso tecnológico por sí solo no garantiza bienestar económico.
De acuerdo con el Índice de Inclusión Financiera de Credicorp (IIF) 2025, mercados como Colombia ya alcanzan niveles cercanos al 95% de acceso a productos financieros. No obstante, el conocimiento financiero todavía es limitado. Hacia finales de 2025, apenas el 40% de los latinoamericanos afirmaba conocer diez o más productos financieros, una cifra que, aunque representa un crecimiento de 18 puntos porcentuales frente a 2021, sigue reflejando enormes desafíos estructurales en educación económica y uso inteligente del dinero.
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Una región con avances desiguales
El panorama latinoamericano continúa siendo profundamente heterogéneo. Mientras algunos países han logrado avances importantes en inclusión financiera y digitalización bancaria, otros aún enfrentan enormes obstáculos relacionados con informalidad, acceso a conectividad, educación y confianza institucional.
Según el estudio presentado durante el webinar, el Cono Sur especialmente Chile y Argentina lidera actualmente los indicadores regionales de inclusión financiera. En contraste, Centroamérica mantiene rezagos significativos, aunque con diferencias importantes entre países.
Costa Rica y Panamá muestran avances más sólidos en comparación con mercados como Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua, donde las barreras estructurales siguen limitando el acceso y el aprovechamiento efectivo de servicios financieros.
Estas diferencias no solamente obedecen a factores económicos. También están relacionadas con niveles de alfabetización financiera, cultura de ahorro, confianza en las instituciones, acceso digital y estabilidad regulatoria.
Los expertos coincidieron en que el verdadero desafío ya no es únicamente ampliar cobertura bancaria, sino garantizar que las personas comprendan cómo utilizar correctamente las herramientas disponibles.
El problema de fondo: acceso sin educación
Uno de los puntos centrales del debate fue precisamente la distancia entre inclusión financiera y educación financiera.
Durante años, gobiernos, bancos, fintech y organismos multilaterales impulsaron estrategias para aumentar la bancarización en la región. El resultado fue una expansión acelerada de productos digitales, aplicaciones móviles y servicios financieros remotos.
Sin embargo, millones de personas comenzaron a usar plataformas financieras sin contar con conocimientos suficientes sobre ahorro, endeudamiento, tasas de interés, manejo de riesgos, inversión o seguridad digital.
La periodista Olga Rendón, exeditora de El Mundo y El Colombiano, además de creadora de la plataforma Salva Tu Bolsillo, explicó que existen múltiples barreras que impiden transformar el acceso financiero en bienestar económico real.
Entre ellas destacan:
- La informalidad laboral.
- El miedo al sistema tributario.
- La desconfianza frente a la ciberseguridad.
- El desconocimiento sobre herramientas financieras.
- La falta de educación económica desde edades tempranas.
Según Rendón, muchas personas siguen viendo al sistema financiero con temor, especialmente en contextos donde persiste la percepción de inseguridad digital o vigilancia fiscal excesiva.
Esto provoca que numerosos ciudadanos abran cuentas o descarguen aplicaciones financieras, pero las utilicen de manera limitada o incorrecta.
La salud financiera va más allá de tener productos bancarios
Otro aspecto clave abordado durante el encuentro fue el concepto de “salud financiera”.
Katyanny Ramírez, especialista en sostenibilidad e inclusión financiera, directora de sustentabilidad en Finsus y fundadora de Co-Crear Consultoría Integral, señaló que el problema actual no se limita al acceso, sino al uso eficiente de las herramientas financieras.
Según explicó, una gran parte de la población latinoamericana vive sin control real sobre sus finanzas personales. Muchas personas utilizan productos bancarios sin planificación, sin capacidad de ahorro y sin estrategias claras de administración del dinero.
Esto genera una situación preocupante: individuos bancarizados, pero financieramente vulnerables.
Ramírez enfatizó que la inclusión financiera solo será exitosa cuando las personas logren utilizar estos instrumentos para:
- Organizar sus ingresos.
- Reducir riesgos.
- Ahorrar de manera sostenible.
- Acceder a oportunidades productivas.
- Construir estabilidad económica.
De lo contrario, el acceso financiero corre el riesgo de convertirse únicamente en una estadística positiva, sin impacto tangible en la vida cotidiana.
El papel de los medios de comunicación
Uno de los temas más relevantes del webinar fue el rol que cumplen los medios y el periodismo en la democratización del conocimiento financiero.
Los especialistas coincidieron en que existe una enorme brecha entre el lenguaje técnico del sistema financiero y la comprensión de los ciudadanos comunes.
Muchas veces, conceptos fundamentales como inflación, tasas de interés, endeudamiento, inversión o diversificación son comunicados de forma excesivamente compleja.
Katyanny Ramírez aseguró que sin una narrativa clara y accesible, la tecnología financiera pierde efectividad social.
Por eso, destacó la necesidad de construir contenidos educativos simples, cercanos y prácticos que permitan a las personas tomar decisiones informadas.
La educación financiera ya no puede limitarse a manuales especializados o campañas institucionales aisladas. Debe convertirse en parte de la conversación cotidiana.
En este contexto, el periodismo especializado adquiere un papel estratégico para traducir temas complejos en información útil y comprensible.
Criptomonedas y finanzas descentralizadas ganan protagonismo
Otro de los grandes temas del encuentro fue el crecimiento de las Finanzas Descentralizadas (DeFi) y las criptomonedas en América Latina.
La región se ha convertido en uno de los mercados con mayor crecimiento en adopción cripto a nivel mundial. Factores como inflación, devaluación monetaria, restricciones cambiarias y dificultades de acceso al crédito tradicional han impulsado el interés por estos nuevos modelos financieros.
Javier Bastardo, colaborador editorial y columnista de Forbes, además de gerente de relaciones públicas y comunicaciones de Bitfinex para Latinoamérica, explicó que las criptomonedas están generando nuevas oportunidades de inclusión financiera en países como Brasil y Argentina.
Sin embargo, también advirtió sobre un problema importante: el desconocimiento que todavía existe alrededor del ecosistema cripto.
Muchas personas ingresan a plataformas digitales sin entender completamente conceptos como:
- Volatilidad.
- Custodia de activos.
- Riesgos de inversión.
- Seguridad digital.
- Funcionamiento blockchain.
- Stablecoins.
- Tokenización.
Para Bastardo, la educación vuelve a aparecer como el factor decisivo.
El crecimiento de las transacciones cripto en la región
El avance del ecosistema digital en América Latina es significativo.
Según el estudio de adopción de criptomonedas en Latinoamérica 2025 realizado por Chainalysis, entre julio de 2022 y junio de 2025 la región registró cerca de 1,5 mil millones de dólares en volumen de transacciones cripto.
Esto consolida a América Latina como una de las regiones más dinámicas del mundo en materia de activos digitales.
Las finanzas descentralizadas están siendo utilizadas para múltiples propósitos:
- Remesas internacionales.
- Protección frente a inflación.
- Acceso a capital.
- Tokenización de activos.
- Pagos internacionales.
- Inclusión financiera en zonas excluidas.
Bastardo explicó que las stablecoins, por ejemplo, han permitido a miles de personas proteger parte de sus ingresos frente a la volatilidad económica en distintos países latinoamericanos.
Asimismo, la tokenización de activos del mundo real comienza a abrir nuevas posibilidades de financiamiento para empresas y emprendedores.
Transparencia y confianza: factores decisivos
Pese al crecimiento del ecosistema financiero digital, la confianza sigue siendo uno de los mayores desafíos regionales.
Los expertos coincidieron en que muchas personas aún sienten temor frente a:
- Fraudes digitales.
- Robo de información.
- Suplantación de identidad.
- Estafas financieras.
- Pérdida de dinero en plataformas digitales.
La ciberseguridad aparece entonces como un elemento central para consolidar la inclusión financiera sostenible.
Sin confianza, la adopción masiva pierde fuerza.
Por eso, los panelistas insistieron en la necesidad de fortalecer:
- Educación digital.
- Transparencia empresarial.
- Regulaciones claras.
- Protección de usuarios.
- Comunicación accesible.
El reto de convertir tecnología en prosperidad
Uno de los consensos más importantes del webinar fue que la inclusión financiera no debe medirse únicamente por la cantidad de cuentas abiertas o aplicaciones descargadas.
El verdadero éxito radica en la capacidad de las personas para mejorar su bienestar económico gracias al uso inteligente de herramientas financieras.
Esto implica un cambio profundo en la forma de entender la inclusión financiera.
Ya no basta con conectar ciudadanos al sistema. Ahora el desafío consiste en enseñarles a navegarlo correctamente.
Los expertos señalaron que el futuro financiero de América Latina dependerá de tres grandes factores:
1. Educación financiera masiva
La alfabetización financiera debe comenzar desde edades tempranas y extenderse a toda la población.
2. Acceso tecnológico seguro
La expansión digital debe estar acompañada de confianza y protección frente a riesgos cibernéticos.
3. Comunicación simple y transparente
La información financiera necesita ser clara, comprensible y útil para los ciudadanos.
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Una transformación que apenas comienza
América Latina atraviesa una transición histórica en materia financiera.
La digitalización aceleró el acceso, amplió oportunidades y abrió nuevos modelos económicos. Sin embargo, la región todavía enfrenta enormes desafíos relacionados con conocimiento, confianza y preparación ciudadana.
La paradoja es evidente: nunca antes tantas personas habían tenido acceso a productos financieros, pero tampoco había sido tan urgente enseñarles cómo utilizarlos correctamente.
La próxima etapa de la inclusión financiera no dependerá únicamente de la tecnología. Dependerá de la capacidad de gobiernos, empresas, medios de comunicación y organizaciones educativas para construir una ciudadanía financieramente preparada.
Porque el verdadero progreso no ocurre cuando alguien abre una cuenta bancaria.
Ocurre cuando sabe cómo usarla para transformar su futuro.


