Impacto del impuesto a ultraprocesados en el canal tradicional, desafíos y resiliencia de los tenderos en Colombia
En el contexto económico actual de Colombia, los pequeños comerciantes, especialmente los tenderos del canal tradicional, enfrentan desafíos significativos. Uno de los más recientes y controversiales es la implementación del impuesto a los alimentos ultraprocesados y las bebidas azucaradas. Este tributo, parte de una iniciativa de salud pública para reducir el consumo de productos nocivos, ha tenido consecuencias directas sobre la rentabilidad de estos negocios, que son la columna vertebral de la economía barrial.
Vea: Crecimiento de la corrupción en empresas colombianas
Situación Actual del Canal Tradicional
El Día Nacional del Tendero, celebrado anualmente en Colombia, se ha convertido en una oportunidad para reflexionar sobre la situación de los tenderos en el país. Durante la última conmemoración, la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco), a través de Fenaltiendas, publicó un sondeo que arrojó resultados alarmantes: el 60% de los tenderos encuestados afirmó que el impuesto a los alimentos ultraprocesados ha afectado negativamente sus ventas. Además, el 58.9% indicó que no han encontrado productos sustitutos para ofrecer a sus clientes, lo que ha agravado aún más su situación.
El impacto de este impuesto no solo se refleja en la reducción de ventas, sino también en el incremento de precios de productos básicos para muchos hogares colombianos. Entre los productos más afectados se encuentran las galletas, chocolatinas, salchichas, gaseosas y papas fritas, los cuales han experimentado aumentos de precios superiores al 5.26% de la inflación acumulada de alimentos en los últimos doce meses. Esta situación ha erosionado el poder adquisitivo de las familias de menores ingresos, quienes constituyen la principal clientela de los tenderos.
La Coyuntura Económica y la Inseguridad
La economía colombiana ha mostrado signos de desaceleración en los últimos años, lo que ha repercutido directamente en el consumo. Para los tenderos, esta situación se ha visto agravada por dos factores adicionales: el aumento de la inseguridad, manifestado en la multiplicación de extorsiones y atracos, y la implementación del denominado «impuesto saludable». Jaime Alberto Cabal, presidente de Fenalco, ha sido claro al respecto: “A la mala coyuntura que vivieron las tiendas de barrio en 2023 por efecto directo de la desaceleración de la economía y de los consumos, en este año se han sumado dos muy graves problemas que han golpeado sobremanera a estos micronegocios”.
Fenalco ha advertido que la carga tributaria sobre los alimentos ultraprocesados es escalonada y continuará aumentando hasta alcanzar un 20% adicional a partir de enero del próximo año. Esta situación no solo representa un reto para los tenderos, sino que también plantea un desafío para las políticas de salud pública, ya que la demanda de estos productos podría reducirse, pero a costa de la supervivencia de miles de pequeños negocios.
El Rol de los Tenderos en la Economía Colombiana
Las tiendas de barrio son un componente esencial del tejido económico y social en Colombia. Según estadísticas de Fenalco, en el país operan cerca de 450,000 tiendas, que emplean directamente a 1.1 millones de personas. Además, más del 90% de los hogares colombianos realizan compras en estos establecimientos al menos dos veces al mes. Estos negocios, que representan entre el 42% y el 46% de las compras básicas de los colombianos, son un canal de distribución vital para las empresas de consumo masivo, especialmente en el sector de alimentos y bebidas.
A pesar de la competencia creciente de los hard discounters, como se conoce a los formatos de descuento duro, los tenderos han mostrado una notable capacidad de adaptación. Con el tiempo, muchos han adoptado herramientas tecnológicas que les permiten conocer mejor a su clientela y optimizar la gestión de su negocio. Estos avances han sido fundamentales para enfrentar los retos del mercado, aunque la carga impositiva actual representa un obstáculo significativo para su continuidad.
Perspectivas Futuras y Estrategias de Resiliencia
El futuro de los tenderos en Colombia está marcado por la necesidad de adaptación. Ante el impacto de los nuevos impuestos, muchos comerciantes han empezado a explorar estrategias para mitigar los efectos negativos. Estas incluyen la diversificación de su oferta, la adopción de productos más saludables que no estén sujetos a la nueva carga tributaria, y la mejora en la gestión de inventarios para optimizar costos y maximizar beneficios.
Además, la formalización de los micronegocios ha cobrado relevancia en este contexto. La posibilidad de acceder a beneficios fiscales y financieros, así como la integración de nuevas tecnologías, son aspectos clave para que los tenderos puedan continuar siendo competitivos en un mercado que enfrenta constantes cambios.
Vea: Cómo las preferencias de compra en línea varían según la generación
El impuesto a los ultraprocesados ha generado un impacto significativo en el canal tradicional de comercio en Colombia. Sin embargo, los tenderos, como parte integral de la economía barrial, han demostrado una notable capacidad de adaptación ante las adversidades. La clave para su supervivencia radica en la capacidad de innovar, formalizarse y adoptar nuevas tecnologías que les permitan enfrentar los desafíos actuales y futuros. La resiliencia de estos comerciantes es un reflejo de la fortaleza del tejido social y económico de Colombia.
