H&M enfrenta nuevos retos en Colombia, el mercado colombiano de la moda continúa mostrando dinamismo, pero también una competencia cada vez más intensa. Las preferencias de los consumidores evolucionan con rapidez, las plataformas digitales transforman los hábitos de compra y los factores económicos obligan a las marcas a replantear sus estrategias. En este escenario, uno de los resultados que más llamó la atención durante el último año fue el desempeño de H&M en Colombia, una de las cadenas internacionales más reconocidas del segmento de moda.
De acuerdo con el Mapa Nacional del Retail 2026, elaborado por Mall & Retail, la compañía registró ingresos por 783.939 millones de pesos durante 2025, lo que representó una disminución del 4,1 % frente al año anterior. Aunque el porcentaje podría parecer moderado, adquiere una mayor relevancia al convertirse en la única empresa dentro del grupo de las diez principales marcas de moda del país que reportó una reducción en sus ventas.
Este comportamiento refleja los desafíos que enfrenta una marca global en un mercado donde el consumidor es cada vez más exigente, compara precios en tiempo real y encuentra nuevas alternativas para acceder a tendencias internacionales.
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Un mercado que sigue creciendo
La caída registrada por H&M contrasta con el comportamiento general del sector de la moda en Colombia.
Pese a un entorno económico caracterizado por una mayor cautela en el consumo, buena parte de las principales cadenas del país logró mantener un crecimiento en ventas durante el último año, impulsada por estrategias comerciales, diversificación de canales y una rápida adaptación a las nuevas preferencias de los consumidores.
Este contexto hace que los resultados de H&M adquieran un significado especial. No se trata únicamente de una disminución en los ingresos, sino de un comportamiento diferente al observado en la mayoría de sus competidores directos.
La situación sugiere que existen factores específicos que están afectando el desempeño de la compañía dentro del mercado colombiano.
El efecto de la inflación aumenta la presión
El análisis de las cifras resulta aún más revelador cuando se incorpora el comportamiento de la inflación.
Durante 2025, el índice anual de precios al consumidor en Colombia cerró alrededor del 5,1 %, lo que significa que para mantener el mismo nivel real de ventas una empresa necesitaba crecer al menos en esa proporción.
En consecuencia, la reducción nominal de 4,1 % reportada por H&M representa una pérdida aún mayor en términos reales.
Esto indica que la empresa no solo vendió menos en valores corrientes, sino que también perdió capacidad comercial frente al incremento general de los precios.
El resultado refleja una disminución en el dinamismo de la operación y plantea interrogantes sobre la capacidad de la marca para responder a las nuevas condiciones del mercado.
Una marca reconocida con desafíos locales
H&M mantiene una presencia importante dentro del comercio colombiano.
La compañía opera cerca de 23 tiendas distribuidas principalmente en centros comerciales de las principales ciudades del país y conserva un alto nivel de reconocimiento entre los consumidores, especialmente entre el público joven.
A diferencia de muchas empresas nacionales, la cadena funciona como filial directa de una multinacional, lo que le permite acceder a colecciones globales, procesos internacionales de diseño y economías de escala en producción y distribución.
Sin embargo, el reconocimiento de marca ya no parece ser suficiente para garantizar el crecimiento.
El verdadero desafío consiste en mejorar la productividad de cada punto de venta, aumentar la conversión del tráfico en compras y mantener una propuesta de valor atractiva frente a un consumidor que analiza cuidadosamente cada gasto.
La competencia cambió de escenario
Hace algunos años, el principal reto competitivo para H&M provenía de otras grandes cadenas internacionales y de importantes marcas nacionales.
Empresas como Zara, Mango, Falabella, Studio F, Koaj, Tennis, Americanino o Arkitect concentraban buena parte de la competencia dentro del segmento de moda accesible.
Hoy el panorama es muy diferente.
El crecimiento de plataformas internacionales de comercio electrónico como Shein, Temu y AliExpress ha transformado la forma como muchos colombianos compran ropa, accesorios y productos relacionados con la moda.
Estas plataformas ofrecen catálogos prácticamente ilimitados, renovación permanente de productos, precios altamente competitivos y procesos de compra completamente digitales que responden a las expectativas de las nuevas generaciones.
Para una parte importante de los consumidores, especialmente los más jóvenes, estas alternativas representan una forma rápida y económica de acceder a tendencias internacionales.
El equilibrio de la propuesta de valor
La transformación del mercado afecta directamente el posicionamiento tradicional de H&M.
La marca nunca ha competido dentro del segmento de lujo, pero tampoco se ubica entre las opciones de menor precio.
Su éxito históricamente ha estado sustentado en ofrecer moda internacional, diseño contemporáneo, precios razonables y una experiencia de compra en tiendas físicas ubicadas en centros comerciales.
No obstante, ese equilibrio comienza a verse presionado cuando los consumidores comparan precios desde sus teléfonos móviles antes de tomar una decisión de compra.
Las plataformas digitales han incrementado la transparencia del mercado y permiten acceder a miles de referencias sin salir de casa.
En este nuevo contexto, la combinación entre precio, variedad, rapidez y conveniencia adquiere un peso cada vez mayor dentro del proceso de decisión.
Los costos también influyen
Otro elemento que incide sobre el desempeño del negocio corresponde al entorno de importaciones.
Gran parte del portafolio de H&M proviene de mercados internacionales, por lo que la compañía enfrenta directamente variables como costos logísticos, transporte marítimo, fluctuaciones cambiarias y políticas arancelarias.
En Colombia continúa vigente un arancel del 40 % para determinadas importaciones de confecciones procedentes de países que no cuentan con acuerdos comerciales con el país, una medida que incrementa la complejidad del entorno para los grandes importadores del sector.
Aunque la aplicación del gravamen depende del origen y clasificación de cada producto, este tipo de condiciones puede afectar los costos finales y reducir el margen de maniobra comercial.
El mayor importador de moda
Las cifras del estudio elaborado por Mall & Retail muestran que H&M continúa siendo el mayor importador de moda dentro del grupo empresarial analizado.
Durante 2025 la compañía registró importaciones cercanas a 68,7 millones de dólares, ubicándose por encima de otros actores relevantes del mercado como Texmoda, operador de Zara; Falabella; Adidas y Grupo Uribe.
Esta posición confirma la importancia de H&M dentro del comercio internacional de prendas de vestir en Colombia.
Al mismo tiempo, evidencia el alto nivel de exposición que tiene la empresa frente a variaciones en costos de transporte, tiempos de nacionalización, tasas de cambio y políticas comerciales.
Para organizaciones con operaciones internacionales de gran escala, pequeñas modificaciones en estas variables pueden generar impactos importantes sobre los precios finales o la rentabilidad.
Estrategias diferentes frente al mercado
Uno de los aspectos que más llama la atención del informe corresponde al comportamiento de las importaciones entre los principales competidores.
Mientras H&M redujo el volumen de productos importados durante 2025, otras compañías fortalecieron su presencia comercial mediante un incremento de sus compras internacionales.
Texmoda, responsable de la operación de Zara en Colombia, aumentó sus importaciones, al igual que Falabella, Adidas y Grupo Uribe.
Estas diferencias sugieren enfoques estratégicos distintos.
Algunas empresas optaron por fortalecer su inventario y ampliar la oferta disponible para responder rápidamente a la demanda del mercado.
En contraste, la reducción observada en H&M podría interpretarse como una estrategia orientada a controlar inventarios, evitar acumulación de productos y proteger los márgenes financieros.
Menos inventario también implica riesgos
Reducir el volumen de mercancía puede representar una decisión prudente desde el punto de vista financiero.
Mantener inventarios ajustados disminuye el riesgo de sobreoferta y reduce costos asociados al almacenamiento o a los descuentos necesarios para liquidar colecciones.
Sin embargo, dentro de la industria de la moda existe un elemento fundamental: la constante renovación del surtido.
Los consumidores esperan encontrar novedades con frecuencia y muchas de sus visitas a las tiendas responden precisamente al interés por descubrir nuevas colecciones.
Cuando la rotación disminuye, también puede reducirse la frecuencia de compra y la capacidad de atraer nuevamente al cliente.
Por ello, administrar cuidadosamente el inventario implica encontrar un equilibrio entre eficiencia financiera y atractivo comercial.
Un consumidor cada vez más digital
El comportamiento del consumidor colombiano también ha cambiado significativamente durante los últimos años.
Las compras en línea continúan creciendo y las redes sociales desempeñan un papel cada vez más importante dentro del proceso de decisión.
Hoy los usuarios descubren tendencias mediante plataformas digitales, comparan precios entre diferentes proveedores y evalúan opiniones antes de realizar una compra.
Además, esperan procesos rápidos, entregas ágiles y una experiencia integrada entre los canales físicos y digitales.
En este contexto, las marcas necesitan fortalecer su presencia omnicanal y adaptar continuamente su propuesta de valor para responder a consumidores más informados y exigentes.
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El desafío será recuperar competitividad
Los resultados obtenidos por H&M durante 2025 no necesariamente representan una pérdida de relevancia de la marca dentro del mercado colombiano.
La compañía continúa siendo uno de los principales actores del sector, respaldada por una trayectoria internacional, reconocimiento global y una amplia capacidad de operación.
Sin embargo, las cifras sí reflejan la necesidad de revisar diferentes aspectos de su estrategia local.
Optimizar el surtido, fortalecer la propuesta digital, ajustar los precios de entrada, acelerar la reposición de productos y mejorar la productividad de las tiendas aparecen como algunos de los retos para recuperar dinamismo en un entorno altamente competitivo.
El mercado colombiano de la moda continúa evolucionando impulsado por consumidores más racionales, plataformas digitales de alcance global y una competencia que se intensifica cada año. En este escenario, la fortaleza internacional de una marca ya no garantiza automáticamente el éxito local. La capacidad para adaptarse rápidamente a los nuevos hábitos de compra, ofrecer una propuesta de valor diferenciada y responder a las expectativas de los consumidores será determinante para sostener el crecimiento en los próximos años. Para H&M, el desafío no consiste únicamente en recuperar las ventas perdidas, sino en demostrar que su modelo de negocio puede seguir siendo competitivo en un mercado que cambia a gran velocidad.

