Éxito renace, la apuesta de Calleja para transformar el retail colombiano, el Grupo Éxito atraviesa una de las transformaciones más profundas de su historia reciente. Desde la llegada de Carlos Calleja Hakker como presidente y propietario en enero de 2024, la compañía no solo ha recuperado dinamismo comercial y financiero, sino que ha emprendido una reconfiguración estratégica que busca convertirla en un referente regional del retail moderno. Su visión, anclada en la cercanía humana, la disciplina operativa y un liderazgo “de tienda”, está marcando una nueva ruta para una de las empresas más queridas por los colombianos.
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Un tendero convertido en líder regional
Cuando Carlos Calleja camina por Viva Envigado, uno de los centros comerciales más concurridos del país y una insignia del Grupo Éxito, no lo hace como un ejecutivo distante. Se detiene, conversa con empleados, revisa góndolas y observa cómo compran los clientes. Para él, la tienda es un aula permanente: un lugar donde se aprende, se analiza y se delinea el futuro del negocio.
Esa mentalidad no es nueva para la familia Calleja. Su historia comenzó en El Salvador, cuando Daniel Calleja un carnicero español migrante comenzó a trabajar en una pequeña carnicería. Con esfuerzo familiar y un préstamo, compraron el negocio y nació Súper Selectos. De ese local evolucionó un conglomerado que hoy emplea a unas 60.000 personas en cuatro países.
Carlos, quien incluso llegó a competir por la presidencia de El Salvador en 2019, aprendió desde joven que los negocios se sostienen en la constancia y el compromiso. “En los tiempos difíciles es cuando más se prueba la fidelidad con la empresa”, repite constantemente. Esa filosofía es la que ahora aplica en Colombia, un país al que dice entender porque comparte con Centroamérica la resiliencia y la capacidad para operar en medio de la incertidumbre.
La adquisición que marcó un nuevo comienzo
La compra del Grupo Éxito una operación de más de US$1.000 millones no fue improvisada. La relación entre los Calleja y el Grupo Casino venía cultivándose desde hacía quince años. Lo que comenzó como un acercamiento empresarial derivó, con el tiempo, en una oportunidad natural de adquisición.
Una de las afirmaciones más contundentes de Calleja ha sido su aclaración sobre la estructura financiera de la compra: “El Éxito no se endeudó para esta operación; asumimos el riesgo desde la familia porque queríamos que el proceso iniciara con solidez.” Con esa decisión, enviaron una señal de confianza a los empleados, a los socios minoritarios y al mercado.
Para la familia Calleja, la adquisición no fue solo una transacción corporativa, sino un acto de compromiso con un país que reconocen como un mercado con alma comercial, dotado de un consumidor exigente y emocionalmente conectado con las marcas.
El giro financiero que sorprendió al mercado
Los resultados no tardaron en llegar. Bajo el liderazgo de Calleja, el Grupo Éxito registró su mejor primer semestre en diez años. Entre enero y junio, las ventas alcanzaron los $10,6 billones, creciendo un 4,7 %, mientras que la utilidad neta llegó a $240.012 millones. Solo el segundo trimestre cerró con ingresos por $5,2 billones, un salto del 5,8 %.
Colombia, que representa más del 75 % de los ingresos consolidados, mostró un crecimiento de 6,8 %. Uruguay reforzó el comportamiento con un margen EBITDA sólido, mientras que Argentina un mercado más complejo fue compensado por las demás operaciones.
Un análisis de Casa de Bolsa destacó el repunte del Grupo, subrayando el impacto de la omnicanalidad, la recuperación del consumo y la eficiencia operativa. El informe resaltó la reversión de pérdidas y una utilidad neta del segundo trimestre cercana a los $147.000 millones.
Todo esto tuvo un efecto inmediato en el mercado: la acción del Éxito se valorizó un 70 % entre abril y agosto, reflejando el optimismo de los inversionistas frente al nuevo rumbo.
Un liderazgo que vuelve a la esencia del comercio
Calleja no es un presidente tradicional. “Los negocios no son organigramas, son relaciones humanas”, explica. No se identifica con el ejecutivo de corbata y oficina cerrada; prefiere “enrollarse las mangas” y trabajar en la operación diaria.
Su metáfora predilecta es la del bombero: “Cuando hay un incendio, uno corre hacia él”. Esa visión ha permeado a todos los niveles de la organización, impulsando decisiones rápidas, enfoque en la tienda y una cultura de mejora continua que él resume con una frase que repite casi como un mantra: “Hoy mejor que ayer, mañana mejor que hoy”.
Ese estilo también se ha reflejado en la llegada de nuevos líderes, como Fernando Carbajal CFO del Grupo, un ejecutivo con trayectoria internacional en Unilever y quien hoy dirige la estrategia financiera de largo plazo. Carbajal ha sido clave en el ordenamiento interno, la disciplina del gasto y la proyección de la compañía hacia índices bursátiles globales.
Competir donde todos compiten… y diferenciarse
El retail colombiano vive uno de los momentos más desafiantes de su historia. Los hard discounters D1 y Ara, principalmente transformaron los hábitos de consumo al apostar por precios bajos y formatos compactos. Pero Calleja no compite con ellos replicando su modelo. Su estrategia se basa en diferenciación, servicio, calidad y experiencia.
“Al latino le encanta sentir que aprovecha una buena ganga, pero también quiere variedad y una experiencia bonita”, señala. Por eso, el Éxito se basa en un modelo high-low: ofertas todos los días, ahorro todos los días, pero con un surtido amplio y de calidad.
Y la estrategia funciona: la compañía ha ganado 0,6 puntos de participación de mercado y crece incluso en metros comparables. En supermercados completos más allá del descuento duro, el Grupo se ubica por encima de sus competidores.
La experiencia salvadoreña compitiendo con Walmart les permitió perfeccionar tácticas que hoy aplican en Colombia: precisión en promociones, foco en días de alta liquidez, disciplina en margen y un entendimiento profundo de la psicología del comprador.
Una arquitectura de marcas con visión de futuro
Bajo la nueva administración, la estrategia apunta a consolidar dos grandes marcas: Éxito y Carulla. Otros formatos continuarán operando, pero gradualmente serán integrados a estas plataformas.
La apuesta es clara:
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Carulla, posicionado como el supermercado premium, se transformará en “el supermercado de los colombianos”: cercano, moderno y accesible.
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Éxito, con su ADN de almacén, seguirá ofreciendo un ecosistema amplio: alimentos, moda, tecnología, electrodomésticos, gastronomía y experiencia.
Calleja reconoce que construir hipermercados gigantes como Viva Envigado es cada vez más complejo y costoso. Por eso, la estrategia mezcla pocas tiendas grandes por ciudad acompañadas de supermercados de proximidad en barrios y municipios.
Esta visión soporta el plan de inversión de US$100 millones anunciado a finales de 2024, que incluye remodelación de tiendas, expansión de puntos estratégicos, tecnificación, infraestructura logística y fortalecimiento del e-commerce.
El reto de llegar a más Colombia
Los hard discounters ya están en 900 municipios. El Éxito, en menos de 300. Para Calleja, ese vacío representa una oportunidad. “Somos la siguiente evolución del comercio en muchos pueblos”, afirma. Su visión contempla expandir la presencia en poblaciones intermedias con formatos que unan ahorro, calidad y experiencia.
La prioridad dice fue mejorar las más de 500 tiendas heredadas tras la adquisición del Grupo. “Primero había que poner la casa en orden; ahora sí podemos abrir nuevas puertas.”
Y ya están estudiando ubicaciones, modelos de alianzas y configuraciones de servicios para acelerar la expansión.
Una mirada pragmática sobre Colombia
El año 2025 está marcado por el ciclo electoral, pero Calleja evita distraerse con el ruido político. “Las empresas tienen que pensar en el largo plazo”, afirma. Su convicción es que el sector privado tiene un papel crucial en momentos de volatilidad: invertir, generar empleo y fortalecer cadenas productivas.
Por eso, el Éxito reforzará su alianza con productores locales, potenciará su negocio textil Arkitect, Bronzini y People y ampliará programas para apoyar emprendedores y marcas regionales.
Una de las iniciativas más destacadas es la alianza con la Cámara de Comercio de Bogotá para democratizar la moda, permitiendo que diseñadores emergentes entren al ecosistema del retail nacional.
Una visión empresarial sostenida en valores personales
Aunque vive entre reuniones, tiendas y viajes, Carlos Calleja reconoce que su vida se sostiene en tres columnas: su familia, su fe y su salud. Leer una costumbre inculcada por su madre es su forma de desconectarse y aprender, y su esposa Andrea y sus hijos Santiago y Miranda son su centro.
Esa dimensión humana, dice, es la que quiere imprimir al Grupo Éxito: “Las empresas grandes se construyen con personas, con historias, con escucha. No solo con cifras”.
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El nuevo Éxito: más cercano, más fuerte, más humano
La transformación que vive el Grupo Éxito bajo la batuta de los Calleja no es solo financiera. Es cultural, estratégica y emocional. Es una combinación de disciplina y sensibilidad, de experiencia regional y respeto por la tradición colombiana, de modernización y cercanía.
El Éxito no se reinventa porque esté obligado a hacerlo, sino porque su nuevo liderazgo entiende que el retail del futuro pertenece a las empresas que escuchan, se adaptan y conectan con las personas.
Y en esa ruta, el Éxito vuelve a ser, como en sus mejores épocas, un gigante con alma de tendero.


