Compras internacionales bajo la lupa, cómo impactará el IVA del 19% en el bolsillo de los colombianos, el inicio de 2026 trajo consigo cambios relevantes en la política tributaria colombiana que ya están generando debate entre consumidores, comercios y plataformas digitales. Uno de los ajustes más comentados es la aplicación del Impuesto al Valor Agregado (IVA) del 19 % a las compras realizadas en plataformas de comercio electrónico internacional como Shein, Temu y Amazon, una medida que modifica de forma sustancial las reglas que venían operando para las importaciones de bajo valor.
Durante años, miles de colombianos encontraron en estas plataformas una alternativa para acceder a productos de moda, tecnología, hogar y entretenimiento a precios más bajos que los ofrecidos en el comercio local. Sin embargo, con la entrada en vigor del Decreto 1474 de 2025, sancionado por el presidente Gustavo Petro, este panorama empieza a transformarse y plantea una pregunta clave: ¿qué tan fuerte será el impacto real para los compradores colombianos?
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El cambio normativo: qué dice la nueva regla
Hasta el cierre de 2025, las compras internacionales inferiores a US$200 estaban exentas del pago de IVA gracias a la figura conocida como minimis, diseñada para facilitar el comercio de bajo valor y simplificar los procesos aduaneros. No obstante, desde el 1 de enero de 2026, esta exención se reduce de manera significativa.
Con la nueva normativa, todas las compras digitales que superen los US$50 deberán pagar un IVA del 19 %, sin importar si se realizan a través de plataformas globales o marketplaces asiáticos. En la práctica, esto implica que una porción mucho más amplia de las transacciones internacionales queda gravada, cambiando la ecuación de precios que hasta ahora había favorecido al comercio transfronterizo.
El objetivo del Gobierno, según ha explicado el Ministerio de Hacienda, es cerrar brechas tributarias, fortalecer el recaudo y reducir la competencia desigual frente a empresas nacionales que sí deben cumplir con obligaciones fiscales completas.
El auge del comercio digital internacional
Para entender la magnitud del impacto, es necesario observar el contexto. El comercio electrónico en Colombia viene creciendo de forma acelerada, y el canal internacional ha sido uno de los grandes protagonistas de esta expansión.
De acuerdo con cifras de la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico (CCCE), durante el tercer trimestre de 2025 se registraron más de 180 millones de transacciones de compra en línea, lo que representó un crecimiento del 21,6 % frente al mismo periodo de 2024. Este aumento confirma que el canal digital ya no es una alternativa marginal, sino un componente estructural del consumo en el país.
Dentro de este universo, plataformas como Shein, Temu y Amazon han ganado terreno rápidamente, especialmente entre consumidores jóvenes y hogares que buscan optimizar su presupuesto en un contexto de inflación y aumento del costo de vida.
El perfil del comprador colombiano: compras pequeñas, pero frecuentes
Uno de los puntos clave para dimensionar el impacto del IVA es el valor promedio de las compras. Según la CCCE, el ticket promedio por transacción en el tercer trimestre de 2025 fue de $205.221, cifra que incluso mostró una caída frente a trimestres anteriores y frente a 2024, cuando el promedio superaba los $230.000.
En términos generales, el valor de las compras digitales en Colombia suele oscilar entre $200.000 y $250.000, lo que equivale, en muchos casos, a montos cercanos o inferiores a los US$50. Esto sugiere que una parte significativa de las transacciones podría quedar por debajo del umbral que activa el impuesto, limitando el impacto directo para muchos consumidores.
Sin embargo, este promedio esconde diferencias importantes por categoría. Mientras que productos de entretenimiento y retail general suelen tener valores más bajos, las compras de tecnología, electrodomésticos o artículos especializados superan con facilidad el nuevo límite y, por tanto, sí estarán sujetas al IVA.
Qué categorías sentirán más el impacto
Al analizar la composición del comercio electrónico, se identifican algunos segmentos particularmente expuestos al nuevo impuesto:
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Tecnología, que lidera la participación en ventas con cerca del 15,7 %.
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Transporte, con el 12,9 %.
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Otras categorías de retail, que representan alrededor del 12,3 %.
En términos de número de transacciones, el entretenimiento encabeza la lista, seguido de tecnología y retail general. Esto significa que, aunque muchas compras son de bajo valor, existe un volumen relevante de operaciones que sí superan el umbral de los US$50 y que ahora verán un incremento automático del 19 % en su precio final.
Para un consumidor que adquiere ropa, accesorios o pequeños gadgets, el impacto puede ser moderado. Pero para quienes compran celulares, audífonos, tablets o productos electrónicos, el nuevo IVA puede representar una diferencia significativa.
La explosión de la mensajería internacional
Otro indicador clave del fenómeno es el crecimiento de los envíos internacionales. Según datos del Dane, las importaciones de bajo valor no se contabilizan en las estadísticas tradicionales de comercio exterior, sino en la Cuenta Satélite del sector postal. Y las cifras son contundentes.
En el tercer trimestre de 2025 ingresaron al país más de 12,4 millones de paquetes internacionales, lo que representó un aumento del 97,3 % frente al mismo periodo de 2024. En el acumulado del año, Colombia recibió más de 37 millones de envíos desde el exterior, casi el doble de los registrados en todo 2024.
Este crecimiento acelerado evidencia que el comercio transfronterizo dejó de ser una excepción y se convirtió en una práctica cotidiana para millones de hogares, lo que explica por qué el Gobierno decidió intervenir desde el punto de vista tributario.
La visión de los gremios y el comercio local
Desde el sector empresarial, la medida ha sido recibida con opiniones divididas. María Fernanda Quiñones, presidenta ejecutiva de la CCCE, ha señalado que el comercio digital internacional ha traído beneficios claros para los consumidores, como mayor variedad y acceso a precios competitivos. No obstante, también advirtió que el uso indebido de la figura minimis por parte de algunos grandes jugadores ha generado distorsiones en el mercado.
Según Quiñones, estas prácticas terminan afectando al tejido empresarial colombiano, que compite en desventaja frente a plataformas que no asumen los mismos costos regulatorios ni tributarios. En esa misma línea, gremios del sector moda y confección han alertado sobre el impacto de la expansión de plataformas asiáticas en la industria local.
Fenalco, por su parte, ha insistido en la necesidad de fortalecer los controles y garantizar condiciones de competencia más equitativas, argumentando que la medida puede ayudar a nivelar el terreno entre el comercio nacional y el internacional.
La otra cara: el impacto en los consumidores
Desde la perspectiva del consumidor, el panorama es más complejo. Para muchos hogares, estas plataformas representan una forma de acceder a productos que, en el mercado local, resultan considerablemente más costosos o simplemente no están disponibles.
En un contexto marcado por el aumento del salario mínimo, la inflación y mayores cargas en servicios básicos, el IVA del 19 % puede percibirse como un golpe adicional al presupuesto, especialmente para quienes dependen del comercio digital para optimizar sus gastos.
Además, existe el riesgo de que el aumento de precios incentive prácticas como la fragmentación de compras para mantenerse por debajo del umbral de US$50, lo que podría generar nuevas dinámicas en el comportamiento del consumidor.
¿Habrá un cambio en los hábitos de compra?
Una de las grandes incógnitas es si esta medida modificará de forma estructural los hábitos de compra de los colombianos. En el corto plazo, es probable que muchos consumidores ajusten sus decisiones, comparen más precios y prioricen compras de menor valor.
Sin embargo, la experiencia internacional muestra que, cuando el comercio digital ya está consolidado, los impuestos no suelen frenar por completo la demanda, sino que la redirigen. Parte del consumo podría migrar hacia plataformas locales, mientras que otro segmento seguirá apostando por marketplaces internacionales, asumiendo el mayor costo.
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Un equilibrio entre recaudo, competencia y acceso
El reto para el Gobierno será encontrar un equilibrio entre fortalecer el recaudo, proteger al comercio nacional y no desincentivar el acceso de los consumidores a la economía digital. La medida del IVA del 19 % marca un punto de inflexión en la regulación del comercio electrónico transfronterizo y abre la puerta a nuevas discusiones sobre fiscalidad, competitividad e inclusión digital.
Lo cierto es que el impacto no será uniforme. Para algunos compradores, el cambio será casi imperceptible; para otros, representará un ajuste relevante en su forma de consumir. En cualquier caso, 2026 inicia con un nuevo escenario en el que las compras internacionales ya no estarán al margen del sistema tributario colombiano.


