Cómo el trabajo global y la economía digital redefinen el ingreso de divisas, durante décadas, las remesas hacia Colombia estuvieron asociadas principalmente a envíos familiares provenientes de migrantes tradicionales: trabajadores que salieron del país y enviaban parte de sus ingresos para sostener a sus hogares. Sin embargo, esa narrativa cambió de forma acelerada en los últimos años y, en 2025, terminó de consolidarse una nueva realidad: Colombia ya no solo recibe remesas, exporta talento, servicios y conocimiento al mundo.
Este cambio estructural está transformando la naturaleza de los flujos de divisas, el perfil de los receptores y el papel que el país juega dentro de la economía digital global. Los dólares que llegan hoy a Colombia no provienen únicamente de trabajos manuales o empleos presenciales en el exterior, sino de profesionales, freelancers, empresas y nómadas digitales que operan en mercados internacionales sin salir del país.
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Un crecimiento histórico en remesas y pagos transfronterizos
De acuerdo con proyecciones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), al cierre de 2025 las remesas hacia América Latina alcanzaron los USD 174.400 millones, lo que representó un crecimiento del 7,2 % frente a 2024. En este contexto regional, Colombia se destacó como uno de los países con mayor dinamismo, superando récords históricos y posicionándose como uno de los principales receptores de divisas de la región.
Lo más relevante no es solo el volumen, sino la comparación sectorial: en 2025, las remesas y pagos transfronterizos generaron más ingresos en dólares que sectores tradicionalmente estratégicos, como el café, el carbón e incluso algunos segmentos del sector petrolero. Este dato confirma que el país atraviesa un cambio profundo en su estructura económica.
Las divisas ya no ingresan únicamente por exportaciones físicas de bienes, sino por la exportación de servicios digitales, conocimiento, creatividad y talento humano altamente calificado.
Global66 y el termómetro del nuevo flujo financiero
Este fenómeno se refleja con claridad en el informe Panorama de transferencias internacionales 2025, elaborado por la fintech latinoamericana Global66. Según el documento, durante 2025 la plataforma movilizó más de USD 3.700 millones en volumen total transaccionado en América Latina, lo que representó un crecimiento del 157 % en un solo año.
Este volumen supera todo lo procesado por la compañía en su historia previa y marca un hito en la consolidación de Global66 como un actor clave en la gestión de pagos internacionales, remesas y operaciones financieras tanto para personas como para empresas con necesidades globales.
Colombia jugó un rol protagónico dentro de este crecimiento regional.
Colombia: USD 543 millones y un salto del 600 % en dólares
En el caso colombiano, los datos muestran un cambio de mentalidad y de comportamiento financiero. A través de Global66 se movilizaron cerca de USD 543 millones en 2025, y el flujo de USD a COP creció en un 600 %, una cifra que evidencia la aceleración del ingreso de divisas al país.
Este crecimiento no se explica únicamente por el aumento de remesas familiares tradicionales, sino por una transformación profunda en la forma como los colombianos reciben, administran y usan su dinero.
La diversificación de monedas pasó de ser una opción alternativa a convertirse en una necesidad operativa para miles de usuarios que hoy trabajan, estudian, viajan o prestan servicios a escala internacional.
Del envío familiar al ingreso profesional recurrente
Uno de los cambios más relevantes identificados en el informe es la transformación en la naturaleza de los flujos. Aunque las remesas familiares tradicionales siguen siendo importantes movilizando más de USD 100 millones en 2025 dentro de la plataforma, su peso relativo está disminuyendo frente a nuevos tipos de ingresos.
Cada vez más transferencias corresponden a ingresos recurrentes derivados de servicios profesionales remotos, especialmente de freelancers, consultores, desarrolladores, diseñadores, marketers, analistas de datos y creadores de contenido que trabajan para empresas extranjeras.
Estos usuarios requieren cuentas globales, manejo multimoneda y herramientas que les permitan recibir pagos desde el exterior sin fricciones, altos costos o demoras innecesarias.
El auge de los freelancers y nómadas digitales
El crecimiento del trabajo remoto a escala global ha convertido a Colombia en un hub natural de talento exportable. Factores como la calidad profesional, la competitividad salarial, el dominio de idiomas y la ubicación geográfica han impulsado la demanda de servicios colombianos en mercados como Estados Unidos y Europa.
Los nómadas digitales tanto colombianos que trabajan para el exterior como extranjeros que operan desde el país también han contribuido a dinamizar los flujos financieros, aumentando el uso de plataformas de pagos internacionales y soluciones multimoneda.
Este fenómeno explica por qué las divisas se movilizan no solo por remesas, sino también por turismo, estudios internacionales, suscripciones digitales y consumo global.
Las monedas que dominan el nuevo ecosistema
El informe de Global66 revela que las monedas más utilizadas por los colombianos en 2025 fueron:
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El dólar estadounidense, como principal moneda de facturación y ahorro.
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El euro, asociado a trabajo remoto, estudios y movilidad académica.
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El peso chileno, reflejo de los lazos comerciales y laborales con ese país.
Esta diversidad monetaria confirma que los colombianos ya no operan únicamente en pesos, sino que gestionan su vida financiera en un entorno verdaderamente global.
Rutas financieras que reflejan la nueva economía
Las rutas de transferencias más relevantes también ofrecen pistas sobre el nuevo mapa económico del país. El top 3 de rutas en 2025 fue:
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Colombia – Estados Unidos
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Estados Unidos – Colombia
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Colombia – España
Estas rutas reflejan tanto la relación histórica con Estados Unidos como el crecimiento de vínculos laborales y académicos con Europa, especialmente con España.
Más allá del ahorro: el uso inteligente del dinero
Otro indicador clave del cambio estructural es el crecimiento del 63 % en usuarios que adquirieron la Global66 Smart Card frente a 2024. Esto demuestra que las personas ya no buscan únicamente recibir y ahorrar dinero, sino usarlo de manera flexible en cualquier comercio, suscripción o cajero del mundo.
El dinero deja de ser estático y se convierte en una herramienta dinámica para una vida global: pagar servicios digitales, viajar, invertir, estudiar o consumir sin fronteras.
Colombia como actor clave de la economía digital regional
“El crecimiento de la operación en Colombia es una clara señal de que los profesionales y las empresas del país hoy operan con un estándar internacional”, afirma Daniel Londoño, Country Manager de Global66 en Colombia.
Según el directivo, los colombianos están facturando sus servicios en diversas divisas, gestionando sus finanzas con herramientas digitales avanzadas y generando rentabilidad sin sacrificar liquidez. Para Global66, 2025 confirmó que Colombia es un actor clave en la economía digital regional, y que la demanda por soluciones financieras multimoneda seguirá creciendo en 2026.
Proyecciones 2026: fintech en una nueva etapa
El informe concluye que la industria fintech ha alcanzado un punto de madurez digital. A partir de ahora, la competitividad dependerá de la transición hacia modelos AI-First, donde agentes autónomos tomen decisiones de crédito, prevención de fraude y gestión de riesgos en milisegundos.
Además, el futuro inmediato estará marcado por:
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Hiperpersonalización predictiva, anticipando necesidades del usuario.
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Open Finance, integrando datos financieros de múltiples fuentes.
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Productos que se adaptan en tiempo real antes de que el cliente los solicite.
Una economía sin fronteras financieras
“En Global66 impulsamos esta portabilidad financiera total, asegurando que en 2026 el ciudadano global sea el verdadero dueño de su historial y su capital”, señala Tomás Bercovich, CEO y cofundador de Global66.
La compañía apuesta por eliminar definitivamente las fricciones territoriales y avanzar hacia la convergencia entre el sistema financiero tradicional y el mundo de las stablecoins, entregando herramientas de liquidez global para una economía sin fronteras.
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Las remesas ya no son lo que eran
El caso colombiano demuestra que las remesas dejaron de ser un fenómeno exclusivamente migratorio para convertirse en un indicador del talento exportado y de la integración del país en la economía digital global.
En 2026, Colombia no solo recibe dólares: los genera activamente a través de su capital humano, redefiniendo su rol en el comercio internacional y en el sistema financiero regional.


