Comercio y servicios en 2026, crecimiento en medio de la incertidumbre, el comportamiento del comercio y los servicios en Colombia durante 2025 y las perspectivas para el primer semestre de 2026 muestran un panorama complejo, marcado por factores económicos, políticos y sociales que influyen simultáneamente en el desempeño de estos sectores. El análisis sectorial presentado por la Dirección de Investigaciones Económicas, Sectoriales y de Mercado, liderado por Paolo Betancur Montoya, plantea que la incertidumbre no debe interpretarse únicamente como un obstáculo para el análisis económico, sino como una variable estructural que forma parte integral de la dinámica del comercio y los servicios.
Esta visión propone que entender la economía actual exige aceptar que múltiples fuerzas actúan al mismo tiempo sobre las decisiones de consumo, inversión y producción. En consecuencia, el análisis económico no puede limitarse a una narrativa simple o lineal, sino que debe considerar la interacción de distintos factores que pueden generar resultados diversos según el contexto.
El primer semestre de 2026 se perfila como un periodo especialmente desafiante para los sectores vinculados al consumo. A los ajustes macroeconómicos que aún se encuentran en desarrollo se suman definiciones políticas internas y eventos internacionales como el Copa Mundial de la FIFA 2026, que podrían alterar temporalmente los patrones de gasto de los hogares y la dinámica comercial.
En este escenario, comprender el comportamiento del comercio y los servicios resulta fundamental para interpretar la evolución de la economía colombiana en su conjunto.
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El consumo de los hogares como motor económico
El análisis del comercio y los servicios adquiere especial relevancia debido al peso que el consumo de los hogares tiene dentro de la economía nacional. Actualmente, el gasto de los hogares representa aproximadamente el 59,4% del Producto Interno Bruto por el lado de la demanda.
Esto significa que más de la mitad de la actividad económica del país depende directamente de las decisiones de consumo de las familias. Cuando los hogares aumentan sus compras de bienes y servicios, el impacto se extiende rápidamente a múltiples sectores productivos.
Además, el comercio y los servicios vinculados a los hogares y a las actividades profesionales concentran cerca del 31,3% del valor agregado del país. Durante 2025 estos sectores aportaron más de la mitad del crecimiento total de la economía, lo que confirma su papel central dentro del tejido productivo.
Este peso estructural implica que cualquier cambio en las condiciones macroeconómicas como tasas de interés, inflación o tipo de cambio tiene efectos directos sobre el desempeño de estas actividades.
Por ello, analizar su evolución no es solo un ejercicio sectorial, sino una herramienta clave para anticipar el rumbo general de la economía.
La incertidumbre como variable estructural
Uno de los planteamientos centrales del informe es que el entorno actual está marcado por niveles de incertidumbre superiores a los observados en años recientes.
Las decisiones económicas de empresas y consumidores se encuentran condicionadas por factores como el comportamiento del salario mínimo, la tasa representativa del mercado (TRM), las tasas de interés y las expectativas sobre la evolución de la inflación.
Estos elementos influyen en el poder adquisitivo de los hogares y en los costos operativos de las empresas. Al mismo tiempo, generan ajustes en los precios, en la inversión y en las estrategias comerciales de los distintos sectores.
La interacción entre estas variables crea un escenario donde los resultados económicos no pueden interpretarse a partir de una sola tendencia dominante. En lugar de ello, diferentes fuerzas actúan en direcciones opuestas y su equilibrio final determinará el comportamiento del comercio y los servicios en el corto y mediano plazo.
En ese sentido, la incertidumbre se convierte en un elemento que debe incorporarse activamente en el análisis económico.
Perspectivas de crecimiento para 2026
A pesar de este contexto desafiante, las estimaciones para el primer semestre de 2026 apuntan a una recuperación moderada en varios segmentos del comercio y los servicios.
El comercio dirigido a los hogares podría registrar un crecimiento cercano al 6,2%, mientras que los servicios a los hogares mostrarían una expansión mucho más dinámica, con un aumento estimado de alrededor del 15,5%.
Por su parte, los servicios empresariales también presentarían señales positivas, con un crecimiento cercano al 8,9%.
Estas cifras reflejan la interacción de diversos factores macroeconómicos que, aunque generan presiones en algunos sectores, también crean oportunidades de expansión en otros.
El comportamiento final dependerá de la forma en que evolucionen variables clave como la inflación, el acceso al crédito y el ritmo de recuperación del ingreso de los hogares.
Comercio de consumo masivo: crecimiento moderado
Dentro del comercio minorista, el segmento de consumo masivo continuaría mostrando crecimiento, aunque a un ritmo más moderado.
Las proyecciones indican una expansión cercana al 1,5% durante el primer semestre de 2026.
Este comportamiento refleja un entorno donde los hogares continúan priorizando el gasto en bienes esenciales, mientras ajustan su presupuesto frente a factores como la inflación o el costo del crédito.
En este contexto, los comercios deben adaptar sus estrategias para responder a consumidores más sensibles al precio y más selectivos en sus decisiones de compra.
Las promociones, los formatos de descuento y la optimización de la cadena de suministro se vuelven herramientas fundamentales para mantener la competitividad.
Vestuario y artículos para el hogar: señales de recuperación
Uno de los segmentos que podría mostrar una recuperación más clara es el de vestuario, con un crecimiento estimado de 4,3%.
Este repunte se explica en parte por la normalización gradual del consumo tras periodos de ajuste económico y por el impacto de eventos internacionales que suelen estimular la demanda de productos relacionados con el entretenimiento y la vida social.
El segmento de artículos para el hogar también podría experimentar una expansión significativa, cercana al 15%.
Dentro de este grupo se destacan categorías como electrodomésticos y muebles, que han mostrado señales de recuperación después de periodos de menor demanda.
Sin embargo, el desempeño de estos mercados dependerá en gran medida de factores como el comportamiento de la TRM, la competencia del comercio electrónico y el impacto de eventos globales como el Mundial de fútbol.
Sector automotriz: crecimiento condicionado
El sector automotriz también muestra perspectivas de crecimiento, aunque su evolución estará condicionada por factores financieros y regulatorios.
Las proyecciones indican que el comercio de automóviles podría crecer alrededor de 8,1%, mientras que el mercado de motocicletas alcanzaría una expansión cercana al 6,8%.
El segmento de repuestos y autopartes también mostraría un crecimiento estimado de 7%.
No obstante, el desempeño de este sector depende en gran medida del costo del financiamiento. Las tasas de interés influyen directamente en la capacidad de los consumidores para adquirir vehículos mediante crédito.
Además, las regulaciones ambientales y los cambios en la estructura del mercado automotriz pueden modificar la demanda y la oferta de vehículos en los próximos años.
Servicios empresariales: recuperación con desafíos
El sector de servicios empresariales ha mostrado una trayectoria de recuperación después de los impactos económicos de años anteriores.
Las estimaciones para el primer semestre de 2026 indican un crecimiento cercano al 8,9%.
Sin embargo, el informe advierte que este sector enfrentará un entorno más complejo durante el año.
Las empresas deberán adaptarse a cambios en los costos operativos, a transformaciones tecnológicas y a nuevas dinámicas del mercado laboral.
En este contexto, los servicios profesionales, administrativos y logísticos jugarán un papel importante en la eficiencia de las empresas y en su capacidad para adaptarse a un entorno económico cambiante.
Turismo y hotelería: impulso internacional
El sector turístico también muestra señales de dinamismo, impulsado principalmente por la llegada de visitantes internacionales.
Se estima que la hotelería y el turismo registrarán un crecimiento cercano al 3,9% durante el primer semestre de 2026.
La moderación del turismo nacional podría ser compensada por el aumento de visitantes extranjeros, lo que contribuiría a mantener el dinamismo del sector.
La promoción internacional del país y la recuperación del transporte aéreo son factores que podrían fortalecer esta tendencia.
Entretenimiento, bares y restaurantes: los sectores más dinámicos
Entre los segmentos con mayor crecimiento se encuentran las actividades relacionadas con el entretenimiento, así como los bares y restaurantes.
Las estimaciones sugieren que el entretenimiento podría crecer cerca del 19,8%, mientras que bares y restaurantes registrarían un aumento cercano al 18,8%.
Este comportamiento refleja la importancia creciente del gasto en experiencias dentro del presupuesto de los hogares.
A pesar de las presiones inflacionarias, los consumidores continúan destinando parte de sus ingresos a actividades recreativas, eventos culturales y consumo gastronómico.
Estos sectores también se benefician de eventos internacionales como la Copa Mundial de la FIFA 2026, que suele impulsar el consumo en establecimientos de entretenimiento y restauración.
Un entorno económico marcado por múltiples fuerzas
El panorama general para el comercio y los servicios en 2026 se caracteriza por la coexistencia de factores que impulsan y restringen el crecimiento al mismo tiempo.
Por un lado, la recuperación gradual del consumo y la reactivación de algunos sectores generan oportunidades de expansión.
Por otro, variables macroeconómicas como las tasas de interés, la inflación y el tipo de cambio continúan influyendo en las decisiones de inversión y gasto.
En este contexto, el análisis económico debe evitar simplificaciones y reconocer que los resultados finales dependerán de la interacción entre estas fuerzas.
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Mirar el futuro con prudencia
El informe subraya que su objetivo no es ofrecer predicciones absolutas, sino proporcionar una lectura estratégica que permita identificar riesgos y oportunidades en un entorno cambiante.
En un mundo donde la información circula rápidamente y las narrativas económicas se multiplican, el desafío consiste en interpretar los datos con rigor y prudencia.
El comercio y los servicios seguirán siendo pilares fundamentales de la economía colombiana, no solo por su aporte al valor agregado, sino también por su papel en la generación de empleo y en la dinamización del consumo.
Comprender su evolución permitirá anticipar mejor el rumbo económico del país en los próximos años.


