Colombia se consolida como potencia regional en servicios globales y tecnología empresarial, el país atraviesa uno de los momentos más importantes de transformación dentro de la industria global de servicios empresariales. Durante años, el país fue visto principalmente como un destino competitivo por costos laborales y capacidad operativa en sectores como contact center, BPO y tercerización de procesos. Sin embargo, el escenario actual muestra una evolución mucho más profunda: hoy Colombia busca posicionarse como un verdadero hub estratégico de servicios globales, innovación digital, automatización e inteligencia artificial para América Latina y mercados internacionales.
Las conclusiones más recientes del estudio presentado por BPrO, la asociación colombiana de Business Process Services, confirman precisamente ese cambio estructural. El informe, revelado durante el CX Summit 2026, evidencia que el país dejó de competir únicamente desde la eficiencia operativa para avanzar hacia una propuesta basada en capacidades tecnológicas, talento especializado, automatización y gestión de procesos de alto valor agregado.
Uno de los datos más relevantes del estudio es contundente: el 90% de las empresas participantes considera a Colombia como un centro estratégico dentro de sus operaciones globales. Esta cifra refleja un cambio de percepción empresarial de gran alcance. Ya no se trata únicamente de instalar operaciones para reducir costos, sino de convertir al país en una plataforma regional para gestionar procesos corporativos complejos, servicios digitales, operaciones financieras, recursos humanos, soporte tecnológico y experiencia de cliente.
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Colombia cambia su papel dentro de la economía global de servicios
La industria global de servicios empresariales ha evolucionado aceleradamente en la última década. Los modelos tradicionales de outsourcing y contact center dieron paso a estructuras más sofisticadas conocidas como Global Business Services (GBS) y Centros de Servicios Compartidos (CSC), donde las empresas concentran operaciones estratégicas para múltiples mercados desde una sola plataforma regional.
En este nuevo entorno, la competitividad ya no depende únicamente del costo salarial. Las compañías buscan países capaces de ofrecer talento especializado, estabilidad regulatoria, infraestructura tecnológica, conectividad internacional, automatización, bilingüismo y capacidad de integración digital.
Colombia parece estar avanzando justamente en esa dirección.
El estudio de BPrO, basado en información de más de 30 organizaciones nacionales y multinacionales distribuidas en siete ciudades del país, muestra que las operaciones instaladas en Colombia están creciendo en sofisticación y relevancia estratégica.
Las empresas ya no utilizan el país únicamente para tareas operativas básicas. Cada vez más funciones relacionadas con análisis de datos, automatización de procesos, inteligencia artificial, finanzas, recursos humanos y gestión tecnológica se están ejecutando desde territorio colombiano.
El empleo especializado se convierte en uno de los grandes motores del sector
Uno de los hallazgos más importantes del informe está relacionado con el crecimiento del empleo formal especializado.
Según el estudio, el 63% de las compañías proyecta ampliar su planta de talento durante los próximos dos años. Esto permitiría que el número de posiciones en el sector pase de aproximadamente 17.900 empleos a más de 22.000.
La cifra refleja un aspecto clave: el sector de servicios empresariales se está consolidando como uno de los principales generadores de empleo formal calificado en Colombia.
A diferencia de otros segmentos intensivos en mano de obra operativa, los nuevos modelos de Global Business Services demandan perfiles cada vez más especializados en áreas como análisis financiero, tecnología, automatización, experiencia de cliente, gestión de datos, inteligencia artificial y administración corporativa.
Esto eleva el nivel profesional de las posiciones disponibles y mejora la calidad del empleo dentro del ecosistema empresarial colombiano.
Bogotá lidera la operación, pero Medellín gana relevancia
El informe también evidencia una alta concentración geográfica de las operaciones.
Bogotá concentra actualmente el 77% de la presencia de centros de servicios compartidos y operaciones GBS, mientras Medellín participa con el 20%.
La capital mantiene ventajas estructurales relacionadas con conectividad empresarial, infraestructura corporativa, cercanía institucional y disponibilidad de talento profesional. Sin embargo, Medellín continúa ganando protagonismo gracias a su ecosistema tecnológico, innovación urbana y desarrollo de talento digital.
Este escenario abre además oportunidades para otras ciudades intermedias que podrían capturar inversiones futuras en la medida en que fortalezcan capacidades de bilingüismo, infraestructura tecnológica y formación especializada.
La descentralización será uno de los grandes desafíos del sector durante los próximos años.
Colombia fortalece su papel como destino nearshore
Otro de los elementos destacados del estudio es el posicionamiento de Colombia como plataforma nearshore para América.
Las operaciones instaladas en el país atienden principalmente mercados del continente americano, lo que fortalece la competitividad regional del territorio colombiano frente a otros destinos internacionales.
La cercanía horaria con Estados Unidos y América Latina, junto con costos competitivos y disponibilidad de talento, representan ventajas importantes para las multinacionales.
El modelo nearshore ha ganado relevancia especialmente después de las tensiones geopolíticas globales, los problemas logísticos derivados de la pandemia y las estrategias empresariales orientadas a reducir riesgos operativos.
Muchas compañías buscan hoy plataformas regionales más cercanas, estables y flexibles para gestionar operaciones estratégicas.
La inteligencia artificial acelera la transformación del sector
El informe de BPrO confirma además que la transformación tecnológica del sector avanza rápidamente.
Más del 50% de las organizaciones consultadas ya tiene iniciativas de inteligencia artificial operando o en producción dentro de sus procesos empresariales.
Este dato resulta especialmente relevante porque evidencia que la industria de servicios empresariales en Colombia está dejando atrás modelos intensivos exclusivamente en capital humano para evolucionar hacia esquemas híbridos entre talento y automatización.
La inteligencia artificial ya se utiliza en áreas como atención al cliente, automatización documental, análisis predictivo, procesamiento de información, monitoreo de operaciones y soporte corporativo.
La automatización también se encuentra ampliamente integrada en procesos críticos, permitiendo elevar productividad, reducir tiempos operativos y optimizar costos.
El país compite cada vez más por capacidades y no solo por costos
Uno de los mensajes centrales del estudio es precisamente el cambio de narrativa sobre la competitividad colombiana.
Durante años, buena parte del atractivo del país estuvo ligado al diferencial salarial frente a mercados desarrollados. Sin embargo, el nuevo escenario obliga a competir desde capacidades más complejas.
Las empresas internacionales buscan hoy países capaces de operar procesos estratégicos con altos estándares de calidad, integración tecnológica y capacidad analítica.
La sofisticación del talento colombiano comienza a convertirse en uno de los activos más importantes para atraer nuevas inversiones.
El bilingüismo sigue siendo uno de los mayores desafíos
A pesar del avance del sector, el estudio también identifica retos estructurales importantes.
El principal desafío continúa siendo el bilingüismo.
Aunque Colombia ha fortalecido su formación profesional y tecnológica, muchas compañías consideran que el dominio de idiomas todavía limita la capacidad de atraer operaciones más complejas y de mayor valor agregado.
En la economía global de servicios, el inglés ya no es una ventaja diferencial; es un requisito básico.
Las operaciones de soporte corporativo internacional, servicios financieros globales y tecnología avanzada requieren niveles elevados de comunicación y especialización lingüística.
Por esta razón, el fortalecimiento del bilingüismo será determinante para el futuro crecimiento del sector.
La participación femenina gana protagonismo
Otro aspecto relevante del estudio es la composición del talento humano dentro de la industria.
La participación femenina alcanza el 58,4% de la fuerza laboral del sector, lo que convierte a esta industria en uno de los espacios con mayor inclusión profesional femenina dentro de la economía formal colombiana.
Además, buena parte del talento corresponde a perfiles jóvenes y profesionales en etapas de crecimiento y consolidación laboral.
Esto convierte al ecosistema GBS y CSC en una plataforma importante para movilidad social, formación profesional y desarrollo de carreras corporativas.
Los modelos híbridos de operación ganan espacio
El informe también muestra una evolución en las estructuras operativas empresariales.
Actualmente, el 53,3% de las compañías combina operaciones internas con modelos de tercerización.
Este esquema híbrido permite ganar flexibilidad operativa, reducir costos y mantener control sobre procesos estratégicos.
Las empresas ya no toman decisiones absolutas entre operación propia o outsourcing. Ahora buscan combinaciones que les permitan optimizar eficiencia sin perder capacidad de gestión.
Finanzas, tecnología y recursos humanos lideran la demanda
Las áreas con mayor crecimiento dentro del ecosistema de servicios empresariales incluyen finanzas, tecnología, recursos humanos y contact center.
Esto demuestra que las operaciones en Colombia están evolucionando hacia modelos mucho más integrales.
Las multinacionales ya no instalan únicamente plataformas de atención telefónica. También desarrollan desde el país funciones administrativas, tecnológicas y estratégicas de mayor complejidad.
Colombia entra en una nueva etapa de madurez empresarial
El estudio de BPrO deja una conclusión clara: Colombia atraviesa un punto de inflexión dentro de la industria global de servicios empresariales.
Los centros de servicios compartidos dejaron de ser estructuras secundarias de soporte para convertirse en plataformas de innovación, expansión y transformación corporativa.
La capacidad del país para sostener este crecimiento dependerá de varios factores críticos: estabilidad regulatoria, fortalecimiento del talento bilingüe, expansión tecnológica, infraestructura digital y políticas orientadas a la competitividad internacional.
El sector será clave para la economía colombiana
La consolidación de Colombia como hub regional de servicios empresariales tiene implicaciones económicas importantes.
Este tipo de operaciones genera empleo formal especializado, impulsa exportaciones de servicios, fortalece el ecosistema tecnológico y atrae inversión extranjera.
Además, contribuye a diversificar la economía más allá de sectores tradicionales como petróleo, minería o manufactura.
La economía del conocimiento y los servicios globales se perfilan como uno de los grandes motores de crecimiento para América Latina durante la próxima década.
El reto ahora será sostener la competitividad
Aunque el panorama es favorable, la competencia regional también será intensa.
Países como México, Costa Rica, Brasil y algunas economías de Centroamérica continúan fortaleciendo sus capacidades para atraer operaciones globales.
Por ello, Colombia necesitará acelerar su evolución en formación tecnológica, bilingüismo, automatización y especialización profesional.
La ventaja competitiva ya no será permanente. Tendrá que renovarse constantemente.
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El futuro de los servicios globales se definirá por talento y tecnología
La industria de Global Business Services avanza hacia modelos cada vez más digitales, automatizados e inteligentes.
Las empresas buscarán plataformas capaces de integrar inteligencia artificial, analítica avanzada, automatización y experiencia de cliente de manera simultánea.
En este escenario, el verdadero diferencial estará en la combinación entre talento humano altamente calificado y capacidad tecnológica.
Colombia parece haber entendido esa transición y empieza a posicionarse como uno de los jugadores más relevantes de América Latina dentro de la nueva economía global de servicios empresariales.


