La temporada alta 2025-2026 se perfila como una de las más dinámicas para el turismo interno en Chile en los últimos años. Las proyecciones del sector anticipan un aumento relevante en los viajes dentro del país, impulsado por un escenario económico moderadamente favorable, una mayor disposición de las personas a vacacionar y una diversificación progresiva de los destinos elegidos. Aunque los polos tradicionales siguen liderando las preferencias, nuevos lugares comienzan a ganar visibilidad, configurando un verano marcado por una oferta más amplia y heterogénea.
De acuerdo con las estimaciones del gremio del sector, Fedetur, entre diciembre de 2025 y febrero de 2026 se concretarían cerca de 28,8 millones de viajes nacionales, lo que representa un crecimiento de 5% en comparación con el verano anterior, cuando se registraron 27,5 millones de desplazamientos dentro del país. Este avance confirma la consolidación del turismo interno como una alternativa relevante para las vacaciones, especialmente en un contexto donde las personas privilegian opciones accesibles y con menor incertidumbre.
Según explica Fedetur, este mayor dinamismo está estrechamente relacionado con las proyecciones económicas para 2026. Diversos organismos —como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central— anticipan una expansión moderada de la economía chilena, lo que suele traducirse en una mejora del poder adquisitivo y en un aumento de la confianza del consumidor. En este escenario, viajar dentro del país se ve favorecido frente a otras alternativas.
Más viajes dentro de Chile y señales de recuperación del sector
Desde las empresas del rubro turístico, la lectura es coincidente. En Cocha, por ejemplo, han observado una leve alza en las ventas de paquetes nacionales para esta temporada alta, con una marcada concentración en destinos que combinan buena conectividad aérea, infraestructura turística desarrollada y una oferta capaz de adaptarse a distintos perfiles de viajeros. Así lo señala Daiana Mediña, head de branding y PR de la compañía, quien destaca que el comportamiento de la demanda responde tanto a factores prácticos como a la búsqueda de experiencias atractivas.
El crecimiento del turismo interno también se refleja en el comportamiento de los usuarios en plataformas digitales. Airbnb identificó que las búsquedas realizadas por viajeros chilenos para estancias dentro del país durante el verano 2025-2026 aumentaron más de 30% en comparación con la misma temporada del año anterior. Para Alfredo Bermeo, director de comunicaciones de Airbnb para Sudamérica y habla hispana, este incremento confirma un mayor interés por recorrer Chile y aprovechar la diversidad de alternativas disponibles a lo largo del territorio.
Este aumento en la intención de viaje no se limita a un solo tipo de destino. Por el contrario, muestra una coexistencia entre los lugares tradicionales —que siguen concentrando gran parte de la demanda— y otros que comienzan a posicionarse con más fuerza, ampliando el abanico de opciones para los turistas.
Cambios en la duración de las estadías y nuevos patrones de viaje
En cuanto a la duración de los viajes, las cifras se mantienen relativamente estables respecto de años anteriores, aunque con matices que revelan cambios en los hábitos de los viajeros. Para Cocha, las estadías promedio fluctúan entre 3 y 5 días, mientras que en Viajes Falabella se ubican entre 5 y 7 días, dependiendo del destino y del tipo de paquete contratado.
Más allá de los promedios, lo relevante es la consolidación de dos comportamientos diferenciados. Por un lado, se observa un crecimiento de las escapadas cortas, de entre 3 y 4 noches, especialmente hacia ciudades con buena conectividad aérea o terrestre, como Iquique, La Serena o Pucón. Estas escapadas permiten descansar sin realizar viajes largos ni incurrir en costos excesivos, y se ajustan bien a quienes cuentan con pocos días disponibles.
Por otro lado, también se detecta un aumento de las estadías más prolongadas, que pueden extenderse entre 7 y 10 noches, principalmente en destinos como Isla de Pascua, Torres del Paine o Chiloé. En estos casos, el viajero busca una desconexión más profunda, experiencias inmersivas y un contacto más estrecho con el entorno natural y cultural del lugar.
Destinos tradicionales que mantienen su liderazgo
Pese a la aparición de nuevos polos de interés, los destinos clásicos del turismo nacional siguen siendo los grandes protagonistas del verano. Desde Viajes Falabella, su marketing manager, Hugo Avilés, señala que La Serena, Viña del Mar, Iquique, Puerto Varas y Pucón continúan concentrando la mayor parte de las búsquedas y ventas de paquetes turísticos dentro de Chile.
Estos destinos mantienen su atractivo gracias a una combinación de factores estructurales: buena conectividad, amplia oferta hotelera y una diversidad de panoramas que permite atraer a distintos tipos de viajeros. En conjunto, siguen siendo la primera opción para una gran parte de quienes planifican sus vacaciones de verano.
Airbnb coincide en buena medida con este diagnóstico. Fuera de Santiago, la plataforma identifica a Viña del Mar, Pucón, La Serena e Isla de Pascua como los destinos más buscados por los viajeros chilenos para la temporada estival, lo que refuerza la vigencia de estos polos turísticos tanto en el canal tradicional como en el digital.
Isla de Pascua y el auge de destinos con propuestas diferenciadas
Uno de los fenómenos más destacados del verano 2026 es el creciente protagonismo de Isla de Pascua. Para Cocha, este destino lidera el volumen de ventas para la temporada alta, seguido por Iquique, Puerto Natales, Puerto Varas y Puerto Montt. A continuación aparecen Valdivia, Arica y Punta Arenas, que también muestran un desempeño relevante.
Según explica Daiana Mediña, el liderazgo de Isla de Pascua se explica en gran parte por una mayor disponibilidad aérea, junto con una propuesta cultural y natural única, que la convierte en una alternativa especialmente atractiva para quienes buscan algo distinto a los destinos tradicionales de sol y playa.
En paralelo, el norte grande, particularmente Iquique y Arica, se consolida como una opción preferida para vacaciones familiares y escapadas estivales. En el sur, en tanto, Puerto Natales, Valdivia y Puerto Varas continúan destacando por su atractivo escénico y por la amplia oferta de actividades al aire libre que ofrecen durante el verano.
Precios, rangos y diferencias entre destinos
El interés por ciertos destinos no siempre va de la mano con precios bajos. Isla de Pascua, por ejemplo, es un destino altamente demandado, pero con costos elevados. Una escapada de cuatro noches en plena temporada alta tiene un valor desde US$500 en un hotel de tres estrellas, de acuerdo con datos de Cocha.
Sin embargo, existen otros destinos populares cuyos valores promedio pueden ser incluso más altos. Por el mismo período, Puerto Varas registra un promedio de US$846 en un hotel de cuatro estrellas con desayuno, mientras que Puerto Natales alcanza los US$676 en un hotel de tres estrellas con desayuno.
Otros lugares también presentan precios relevantes. Iquique, uno de los destinos más cotizados del verano, muestra valores cercanos a los US$140 en hoteles de tres estrellas, mientras que Puerto Montt promedia alrededor de US$380 en establecimientos de la misma categoría con desayuno incluido.
Desde Viajes Falabella precisan que, en general, los precios por noche durante la temporada alta se mantienen en rangos similares a los de otros veranos. En destinos como La Serena, Viña del Mar o Pucón, los valores promedio oscilan entre $70.000 y $100.000 por persona, mientras que en lugares como Puerto Varas o Iquique se ubican entre $120.000 y $180.000 por noche, dependiendo del tipo de alojamiento y de la fecha del viaje.
Destinos emergentes que ganan visibilidad
Junto a los polos consolidados, también comienzan a destacar otros destinos que, sin figurar entre los más buscados, muestran un crecimiento significativo en el interés de los viajeros. Desde Airbnb señalan que Torres del Paine, San José de Maipo y Temuco registran un aumento superior al 100% en las búsquedas de estancias respecto del verano anterior.
Viajes Falabella suma a este grupo a Chiloé, que gana visibilidad como una alternativa distinta y de nicho, especialmente para quienes buscan experiencias menos masivas y un contacto más directo con la cultura local. Estos destinos no desplazan a los tradicionales, pero sí amplían el abanico de opciones del turismo interno.
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El panorama del verano 2026 muestra un turismo interno más diverso y dinámico. El crecimiento proyectado de los viajes dentro de Chile refleja tanto un contexto económico algo más favorable como una evolución en las preferencias de los viajeros, que combinan escapadas cortas, estadías más largas y una mayor apertura a explorar nuevos destinos.
Con precios relativamente estables, una oferta amplia y un renovado interés por recorrer el país, la temporada alta 2025-2026 se perfila como un período clave para el sector turístico, consolidando tendencias que probablemente seguirán marcando el comportamiento del turismo interno en los próximos años.
Fuente: La Tercera


