La infraestructura para vehículos eléctricos en Chile dará un salto estratégico a partir de 2026. Tesla y Copec anunciaron el desarrollo conjunto de una nueva red de carga ultra rápida en carreteras, un proyecto que busca transformar la experiencia de desplazamiento interurbano y consolidar la electromovilidad como una alternativa real para recorrer largas distancias en el país.
La iniciativa contempla la instalación de cargadores Tesla Supercharger en estaciones de servicio Copec, en un trazado que se extenderá entre La Serena y Puerto Montt, cubriendo uno de los ejes viales más relevantes del territorio nacional. El despliegue se realizará de forma gradual durante 2026, avanzando por tramos y estableciendo puntos de carga con una separación aproximada de 200 kilómetros entre cada estación.
Con esta alianza, ambas compañías apuntan a fortalecer la infraestructura de carga en carretera, mejorar la experiencia de los usuarios de vehículos eléctricos y contribuir de manera directa al desarrollo de una movilidad más sostenible en Chile.
Un proyecto diseñado para la conectividad de larga distancia
El eje central del proyecto es la implementación de tecnología Tesla Supercharger, uno de los sistemas de carga rápida más avanzados del mercado. Cada estación seleccionada contará con un Supercharger con cuatro puntos de carga, con una potencia total de hasta 250 kW, lo que permitirá realizar recargas de alta velocidad en tiempos significativamente menores a los de los sistemas tradicionales.
Según informaron las compañías, esta tecnología permitirá que los conductores obtengan hasta 280 kilómetros de autonomía en solo 15 minutos de carga, optimizando las detenciones en ruta y reduciendo de forma sustancial los tiempos de viaje en trayectos largos.
El objetivo es claro: convertir la recarga eléctrica en carretera en un proceso rápido, eficiente y predecible, eliminando uno de los principales factores de incertidumbre que aún persisten entre los usuarios de vehículos eléctricos cuando se trata de desplazamientos interurbanos.
Uno de los elementos estructurales del plan es su enfoque energético. La red de carga ultra rápida operará con energía 100% renovable, la cual será suministrada por Copec Emoac, filial de Copec especializada en soluciones de energía verde.
Este componente no solo refuerza el carácter sostenible del proyecto, sino que también alinea la expansión de la electromovilidad con una matriz energética limpia, consolidando un modelo de movilidad eléctrica que no solo reduce emisiones locales, sino que también se integra a un sistema energético sustentable.
La combinación entre infraestructura de carga rápida y suministro renovable busca posicionar esta red como un estándar de referencia para el desarrollo futuro de la electromovilidad en carretera en Chile.
Implementación gradual durante 2026
El despliegue de la red no será simultáneo. Tesla y Copec confirmaron que la implementación se realizará de forma gradual a lo largo de 2026, avanzando progresivamente desde el norte hacia el sur del país, entre La Serena y Puerto Montt.
La lógica del proyecto considera la instalación secuencial de los puntos de carga, permitiendo que la red vaya adquiriendo operatividad por tramos y generando conectividad progresiva entre las distintas zonas.
Este enfoque escalonado permite, además, integrar la nueva infraestructura de forma coordinada con la red existente de estaciones de servicio y con los flujos reales de tránsito en carretera.
Desde la perspectiva de la experiencia del usuario, el proyecto busca transformar el modo en que se conciben los viajes de larga distancia en vehículos eléctricos.
“Gracias a esta tecnología, los conductores podrán obtener hasta 280 kilómetros de autonomía en solo 15 minutos de carga, permitiendo recargas rápidas y eficientes que optimizan las detenciones en ruta y mejoran la experiencia de viaje”, señalaron las compañías en su comunicado conjunto.
Esta propuesta apunta a resolver uno de los principales desafíos históricos de la electromovilidad: la ansiedad de autonomía y la percepción de que los viajes largos son complejos o poco viables en vehículos eléctricos.
Con estaciones ubicadas estratégicamente cada 200 kilómetros, la planificación de rutas se vuelve más simple, predecible y segura, fortaleciendo la confianza de los usuarios en este tipo de tecnología.
Copec: infraestructura como motor de la transición energética
Para Copec, la alianza con Tesla se inserta dentro de una estrategia más amplia de transformación energética y movilidad sostenible.
El gerente general de la compañía, Arturo Natho, destacó que el impulso a la electromovilidad forma parte del compromiso de la empresa con el país.
“Creemos que aportar a la transición hacia la electromovilidad es parte de nuestro compromiso con Chile. Por eso, a través de Copec Voltex hemos desarrollado la red de carga más extensa de Latinoamérica y, gracias a esta alianza con Tesla, podremos complementar dicha red con tecnología de clase mundial”, afirmó.
Según Natho, esta colaboración permitirá fortalecer la infraestructura en carretera, mejorar la experiencia de los usuarios y consolidar a los vehículos eléctricos como una alternativa real y confiable para recorrer Chile.
El ejecutivo también subrayó que el objetivo no es solo aumentar la cantidad de puntos de carga, sino elevar el estándar tecnológico de la red disponible, integrando soluciones de alto rendimiento y confiabilidad.
Tesla: infraestructura como pilar de la adopción eléctrica
Desde la visión de Tesla, la expansión de la red Supercharger es un componente central de su estrategia de desarrollo del mercado.
El gerente general de Tesla Chile, Agustín Amoretti, explicó que la infraestructura es un factor decisivo para acelerar la adopción de la electromovilidad.
“Para Tesla, la expansión de la red de Supercharger es un pilar clave para acelerar la adopción de la electromovilidad. Nuestro foco no está solo en sumar puntos de carga, sino en ofrecer una experiencia confiable, rápida y accesible, que permita a los usuarios viajar con total tranquilidad dentro y fuera de las principales ciudades”, sostuvo.
Amoretti agregó que una infraestructura sólida es fundamental para el desarrollo sostenible del mercado, ya que permite consolidar la electromovilidad como una opción viable no solo en entornos urbanos, sino también en rutas interurbanas y desplazamientos de larga distancia.
Integración con la red existente de Copec Voltex
El proyecto no se limita exclusivamente a la instalación de cargadores Tesla Supercharger. Copec informó que continuará fortaleciendo su propia red de carga eléctrica en estas estaciones mediante la renovación progresiva de su infraestructura Copec Voltex.
Esto implica que la red de carga en carretera será un sistema integrado, donde convivirán distintas soluciones tecnológicas, complementando capacidades y ampliando la oferta disponible para los usuarios.
La coexistencia de ambas infraestructuras permite construir un ecosistema más robusto, flexible y resiliente, capaz de adaptarse al crecimiento de la demanda de carga eléctrica en el país.
La alianza entre Tesla y Copec introduce un cambio estructural en el concepto de movilidad eléctrica interurbana en Chile. Hasta ahora, gran parte del desarrollo de infraestructura se había concentrado en zonas urbanas y metropolitanas, mientras que los trayectos largos seguían siendo un desafío operativo y logístico.
Con esta nueva red, la electromovilidad deja de estar asociada exclusivamente a trayectos cortos y urbanos, y se proyecta como una alternativa real para viajes de larga distancia, integrando carretera, energía renovable e infraestructura de alta potencia.
El modelo de estaciones cada 200 kilómetros, sumado a tiempos de carga reducidos, permite que los desplazamientos interregionales se realicen con niveles de eficiencia comparables a los de los vehículos de combustión tradicional.
Impacto estructural en el ecosistema de electromovilidad
Más allá del número de cargadores o de su potencia, el impacto del proyecto es estructural. La creación de una red de carga ultra rápida en carretera genera efectos en toda la cadena de valor de la electromovilidad:
- Mejora la confianza del consumidor en la viabilidad de los vehículos eléctricos.
- Reduce las barreras psicológicas y operativas para la adopción.
- Incentiva la expansión del parque de vehículos eléctricos.
- Fortalece la inversión en infraestructura complementaria.
- Acelera la transición hacia modelos de transporte más sostenibles.
Este tipo de proyectos actúa como catalizador de mercado, generando condiciones habilitantes para el crecimiento del sector.
Tanto Tesla como Copec han enfatizado que esta alianza no responde a una acción puntual, sino a una visión de largo plazo sobre el desarrollo de la movilidad sostenible en Chile.
El fortalecimiento de la infraestructura en carretera, la integración de energías renovables y la expansión progresiva de la red de carga configuran un modelo de desarrollo coherente, orientado a acompañar el crecimiento de la electromovilidad en el país.
En ese sentido, el proyecto se plantea como una plataforma de crecimiento futuro, capaz de escalar en cobertura, capacidad y tecnología, a medida que aumente la demanda por soluciones de transporte eléctrico.
En palabras de las propias compañías, la nueva red de carga en carretera “acompañará el crecimiento de la electromovilidad en Chile”, consolidando un sistema cada vez más robusto, confiable y accesible.
La implementación de esta infraestructura no solo responde a las necesidades actuales del mercado, sino que se proyecta como una base para el desarrollo futuro del ecosistema eléctrico en el país.
Con estaciones distribuidas estratégicamente, tecnología de carga ultra rápida y suministro de energía renovable, el proyecto configura un nuevo estándar para la movilidad eléctrica interurbana en Chile.
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La alianza entre Tesla y Copec marca un punto de inflexión en la evolución del transporte eléctrico en Chile. La combinación de inversión, tecnología, infraestructura y energía limpia crea las condiciones necesarias para que la electromovilidad deje de ser una opción de nicho y se consolide como una alternativa real, funcional y competitiva.
La implementación de la red durante 2026 no solo ampliará la cobertura de carga, sino que redefinirá la experiencia de viaje en vehículos eléctricos, integrando velocidad, eficiencia y sostenibilidad en un mismo modelo operativo.
En ese nuevo escenario, las carreteras chilenas comienzan a transformarse en corredores eléctricos, capaces de soportar el crecimiento de una movilidad más limpia, moderna y alineada con los desafíos ambientales del país.
Fuente: Diario Financiero


