El auge de los influencers o creadores de contenido en plataformas digitales no solo ha transformado la manera en que las marcas se comunican, sino también la forma en que el Estado los fiscaliza. Ante este nuevo escenario, el Servicio de Impuestos Internos (SII) decidió establecer normas claras para quienes generan ingresos a través de redes sociales, suscripciones o colaboraciones en línea.
La medida busca formalizar la actividad económica de los influencers y facilitar el cumplimiento de sus obligaciones tributarias, reconociéndolos oficialmente como prestadores de servicios profesionales.
Con ello, se pone fin a años de ambigüedad sobre cómo debían tributar los ingresos provenientes de plataformas como YouTube, Instagram, TikTok o Twitch.
Un universo de más de 31 mil creadores
Durante la Operación Renta 2025, el SII identificó más de 31 mil contribuyentes que se clasifican como “influencers o creadores de contenido”. La cifra refleja la expansión de este tipo de trabajo independiente, que cada vez tiene mayor peso dentro de la economía digital chilena.
Desde el 1 de agosto, la entidad tributaria dispuso que la labor de estos creadores se equipara a la de un profesional independiente, estableciendo nuevas directrices sobre cómo emitir boletas, declarar impuestos y pagar cotizaciones previsionales.
Qué entiende el SII por influencer
En su comunicado oficial, el SII precisó que se considera influencer o creador de contenido a toda persona natural que de manera individual, autónoma y continua genere, produzca, difunda o explote contenidos digitales, ya sea mediante redes sociales u otras plataformas, chilenas o extranjeras.
El abanico es amplio: pueden ser imágenes, videos, transmisiones en vivo, podcasts, textos, presentaciones o animaciones. Lo relevante es que exista un ingreso derivado de esa actividad, ya sea por publicidad, membresías, patrocinios o monetización directa en las plataformas.
Cómo deben tributar los influencers
El SII determinó que quienes realicen este tipo de labores deberán iniciar actividades en segunda categoría, emitir boletas de honorarios electrónicas y pagar mensualmente el impuesto correspondiente, con una retención del 14,5% mediante el formulario F29.
Además, deberán declarar su renta una vez al año durante la Operación Renta, momento en que se verificará la información que hayan incorporado en sus boletas. De igual forma, cada creador deberá pagar sus propias cotizaciones previsionales, del mismo modo que cualquier trabajador independiente.
Detalles sobre la emisión de boletas
Para aclarar el procedimiento, el SII publicó la Resolución N°128 de 2025, que establece el formato y condiciones específicas de las boletas que deben emitir los creadores de contenido. Las principales disposiciones son las siguientes:
- Fecha de emisión: la boleta debe generarse el mismo día en que el influencer reciba el pago desde una plataforma o anunciante, ya sea nacional o extranjera.
- Emisor y receptor: debe emitirse a nombre de “Usuarios de Plataformas Digitales”, con el RUT 44.444.447-9.
- Monto a declarar: se debe consignar el ingreso neto o líquido, descontando las comisiones que cobre la plataforma.
- Pagos en moneda extranjera: si la transacción se realiza en dólares u otra divisa, el influencer debe registrar el valor equivalente en pesos chilenos según el tipo de cambio vigente al día del pago.
- Detalle o glosa: debe especificarse el nombre de la plataforma (por ejemplo, YouTube, TikTok, Twitch, Instagram, etc.) que efectuó el pago.
Beneficios y deducciones permitidas
El SII también permitió a los creadores rebajar gastos asociados a su actividad, bajo dos modalidades distintas:
- Gasto presunto: permite descontar un 30% de los ingresos brutos anuales actualizados, con un tope de 15 UTA, equivalentes a unos $9,5 millones.
- Gasto efectivo: consiste en deducir gastos reales y comprobables relacionados con la obtención de ingresos, como equipos, software, conexión a internet, producción audiovisual o arriendo de espacios.
En este último caso, la normativa especifica que no podrán descontarse nuevamente las comisiones o cargos aplicados por las plataformas digitales al momento de efectuar los pagos.
Influencers que trabajan con empresas
El SII también abordó el caso de quienes colaboran directamente con empresas o marcas nacionales. Si un influencer presta un servicio contratado por una compañía, debe emitir la boleta de honorarios a nombre de esa empresa, y será el empleador quien realice la retención del impuesto mensual correspondiente.
En tanto, aquellos que operen bajo una estructura empresarial —por ejemplo, si venden productos o manejan una agencia de contenido— deberán iniciar actividades en primera categoría y tributar con IVA y renta, igual que cualquier sociedad comercial.
El contexto internacional del nuevo marco tributario
Según explicó el subdirector (s) de Fiscalización del SII, Mauricio Sanhueza, la decisión de homologar la labor de los influencers a la de los profesionales independientes se inspiró en experiencias internacionales.
En países como España y Estados Unidos, los creadores de contenido ya tributan bajo regímenes similares, donde deben emitir facturas o comprobantes por sus ingresos digitales. “Buscamos disponer de la información de la forma más directa y simple posible, considerando que muchos influencers manejan su negocio literalmente desde el celular”, señaló el funcionario.
La autoridad destacó además que el objetivo del SII es acompañar a los contribuyentes en este proceso de formalización, evitando sanciones, pero también fomentando una mayor transparencia en la economía digital.
Por qué el SII endurece la fiscalización
El aumento del número de personas que obtienen ingresos significativos por redes sociales ha generado la necesidad de incorporar este segmento dentro de la base tributaria nacional.
Hasta ahora, muchos creadores recibían pagos desde el extranjero o mediante intermediarios sin dejar registro formal, lo que complicaba su trazabilidad fiscal. Con esta nueva regulación, el SII busca cerrar brechas de evasión y subdeclaración, fortaleciendo el control sobre los ingresos digitales.
En la práctica, esto también permitirá a los influencers acceder a mayor formalidad financiera, pudiendo solicitar créditos, cotizar para su jubilación o acceder a beneficios sociales como cualquier otro trabajador.
El impacto para el ecosistema de creadores
La decisión del SII marca un antes y un después en la forma en que los creadores de contenido deben gestionar su trabajo. Para algunos, representa un avance hacia la profesionalización del sector; para otros, una carga adicional de trámites y costos.
Sin embargo, expertos tributarios destacan que el nuevo marco otorga certezas y nivela el terreno de juego para todos quienes participan del negocio digital. Además, permite reconocer formalmente la relevancia económica de este rubro, que cada año mueve millones de dólares en publicidad, alianzas y monetización online.
El desafío de adaptarse a la formalidad
Con la publicación de la resolución, los influencers deberán adecuar sus sistemas de pago, facturación y contabilidad. Aquellos que utilicen plataformas como Patreon, Twitch o TikTok deberán llevar un registro claro de cada ingreso percibido, su origen, y la fecha en que se realiza el pago.
Para facilitar el proceso, el SII habilitó guías y tutoriales en su sitio web, donde explica paso a paso cómo iniciar actividades, emitir boletas electrónicas y declarar los impuestos mensuales. Además, el organismo ha dispuesto canales de atención para resolver dudas específicas de este segmento.
Mirada hacia el futuro
Con esta normativa, Chile se suma a la lista de países que avanzan en la regulación de la economía de los creadores, un fenómeno en constante expansión. Según proyecciones de consultoras internacionales, los ingresos generados por influencers en Latinoamérica podrían superar los US$ 1.000 millones en 2026, impulsados por el crecimiento del comercio electrónico y la publicidad en línea.
De esta manera, el nuevo “rayado de cancha” del SII no solo busca recaudar, sino también modernizar la estructura tributaria chilena para adaptarla a los modelos económicos del siglo XXI.
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La formalización de los influencers como contribuyentes marca un hito en la relación entre el Estado y la economía digital. A partir de ahora, quienes moneticen su contenido en redes sociales deberán cumplir con las mismas normas que rigen a cualquier profesional independiente: emitir boletas, declarar ingresos y pagar cotizaciones.
En palabras del propio SII, se trata de un paso hacia “una tributación más simple, justa y adaptada a los nuevos tiempos digitales”, que al mismo tiempo fortalece la confianza en un sector que seguirá creciendo a gran velocidad.

