El Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) ha dado luz verde a un nuevo esquema tarifario para Transbank, estableciendo regulaciones sobre el margen adquirente que cobra a comercios y otros actores del ecosistema de pagos con tarjeta. Sin embargo, esta aprobación viene acompañada de condiciones y ajustes para evitar distorsiones y fomentar la competencia en el sector. Además, cualquier parte involucrada tiene la opción de apelar el fallo ante la Corte Suprema.
Componentes de la comisión por transacción
Cuando un comercio recibe pagos con tarjeta de crédito o débito, la comisión que se le cobra incluye tres elementos:
Tasa de intercambio: Se destina al emisor o banco de la tarjeta.
Costo de marca: Pagos a empresas como Visa y Mastercard.
Margen adquirente: Corresponde a lo que Transbank y otros procesadores cobran por su servicio.
El reciente fallo del TDLC se enfoca en este último punto, determinando cómo Transbank puede estructurar y aplicar sus tarifas.
Transbank y la competencia en el mercado
Anteriormente, la Corte Suprema había señalado preocupaciones sobre la capacidad de Transbank para igualar precios con la competencia (práctica conocida como meeting competition). Sin embargo, el TDLC considera que el escenario ha cambiado y que Transbank ya no ostenta el mismo dominio absoluto sobre el mercado. Se ha identificado un nuevo riesgo: que la regulación excesiva imponga restricciones a Transbank mientras que sus competidores operan con mayor flexibilidad.
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Cambios principales en la regulación
Entre las modificaciones clave establecidas por el TDLC, destacan:
Fin del plan de autorregulación de 2006.
Introducción de una estructura tarifaria mixta para el margen adquirente, bajo condiciones específicas.
Posibilidad de establecer límites mínimos y máximos de cobro de forma objetiva y no discriminatoria.
Participación de Transbank en licitaciones públicas con ofertas competitivas.
Opciones de remuneración por floating en servicios prestados a entidades estatales como la Tesorería General de la República y el Servicio de Impuestos Internos.
Dos fases para el nuevo esquema tarifario
El TDLC ha definido una implementación en dos etapas:
Fase 1: Regulación estricta
En esta primera etapa, Transbank deberá aplicar un margen adquirente regulado basado en costos auditados y diferenciados según el tipo de usuario en la cadena de pagos.
Las tarifas se compondrán de:
Cobro a comercios: Se aplicará una tarifa fija por transacción más un porcentaje sobre el monto de la venta. Ambos valores deberán ajustarse a los costos económicos auditados.
Cobro a Proveedores de Servicios de Pago (PSP) y recaudadores: Tendrán una estructura tarifaria diferenciada con costos fijos por transacción y un porcentaje ajustado según el servicio prestado.
Cualquier modificación de tarifas deberá ser justificada con estudios y aprobada por un panel de expertos o la Fiscalía Nacional Económica (FNE).
Fase 2: Desregulación condicionada
La segunda fase contempla la liberalización del margen adquirente, permitiendo a Transbank ajustar sus tarifas sin restricciones regulatorias, siempre que se cumplan ciertas condiciones:
La participación de Transbank en el mercado de procesamiento adquirente debe reducirse a menos del 50% por al menos seis meses consecutivos.
La FNE debe verificar que hay una competencia efectiva en el sector y que la eliminación de la regulación no afectará negativamente a los comercios.
Si no se cumplen estos criterios, la regulación continuará sin modificaciones.
Estructura del margen adquirente
El nuevo sistema tarifario establece tres tipos de tarifas para Transbank:
Tarifa fija por transacción: Un monto determinado por cada pago con tarjeta.
Tarifa variable sobre la venta: Un porcentaje del valor de la transacción, ajustado según el tipo de comercio y el nivel de riesgo.
Tarifa mixta: Una combinación de ambas, con una tarifa fija reducida y un porcentaje menor aplicado sobre la venta.
El TDLC ha especificado que estas tarifas deben ser públicas, transparentes y equitativas, evitando diferencias arbitrarias entre comercios y garantizando la competencia en el sector.
La decisión del TDLC introduce un nuevo marco regulatorio para el sistema de pagos con tarjeta en Chile, estableciendo un equilibrio entre competencia y regulación. La evolución del mercado será clave para determinar si Transbank podrá operar con mayor flexibilidad en el futuro o si continuará sujeto a restricciones. En cualquier caso, la transparencia en los cobros y la equidad en el acceso a los servicios de pago seguirán siendo aspectos fundamentales en la industria.

