Cuatro trimestres consecutivos de resultados positivos y un crecimiento del 60% en su acción durante 2024 han puesto a Falabella en el centro de la atención del mercado.
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La recuperación financiera de Falabella, tras los difíciles años de la pandemia, es evidente. Según Standard & Poor’s, “el desempeño operativo de Falabella S.A. ha sido mejor de lo esperado”. Esto se traduce en una sólida mejora en sus indicadores financieros y en el optimismo de sus accionistas, que ven en el horizonte la posibilidad de recuperar el grado de inversión de la compañía, un sello de confianza para sus operaciones y obligaciones financieras.
A pesar de los buenos resultados financieros, el futuro del pacto controlador de Falabella es incierto. Este acuerdo, que vence el 1 de julio de 2025, agrupa a las familias Solari, Del Río, Juan Cuneo y Sergio Cardone, pero fuentes internas indican que es probable que no se renueve debido a las diferencias entre las partes. “No hay animus societatis”, comenta un conocedor, aludiendo a la falta de intención colectiva de permanecer asociados en la gestión del conglomerado.
Los desafíos de gobernanza que se avecinan en Falabella
Estas diferencias incluyen visiones opuestas sobre la gobernanza corporativa. Una facción del grupo promueve la inclusión de directores con experiencia en el comercio detallista, en lugar de mantener la tradición de designaciones por herencia familiar. Este cambio de paradigma no es compartido por todas las ramas familiares, lo que complica la posibilidad de alcanzar un nuevo consenso.
Adicionalmente, la estructura del pacto ha cambiado con el tiempo. En 2003, las familias controladoras poseían más del 88% de Falabella, pero actualmente su participación se ha reducido a poco más del 66%. Esto se debe a la venta de acciones para diversificar inversiones y a diluciones tras aumentos de capital, lo que ha debilitado la cohesión del grupo controlador.
La llegada de nuevos actores al escenario, como la familia Müller, también ha alterado el equilibrio de poder. Con compras estratégicas de acciones, Tomás Müller y su familia se han convertido en uno de los principales accionistas de Falabella, con una participación del 5,5%. Estas adquisiciones, sumadas a movimientos similares de los Fürst, podrían permitirles aumentar su influencia en la compañía y obtener representación en el directorio.

1. José Luis Del Río 2. Juan Carlos Cortés 3. Juan Cuneo 4. Carlos Solari 5. Carlos Heller 6. Sergio Cardone 7. Tomás Müller 8. Cecilia Karlezi (Composición: DF)
La relación entre los Müller y los Fürst, quienes han sido socios en Mallplaza, añade un componente estratégico. Ambas familias tienen el capital y la experiencia para aumentar sus participaciones en Falabella y posiblemente ganar dos asientos en el directorio. Para lograrlo, podrían optar por alianzas con accionistas actuales o seguir adquiriendo acciones en el mercado.
En paralelo, la familia Heller Solari, a través de su sociedad Bethia, ha comenzado a deshacerse de su participación en Falabella debido a problemas de liquidez derivados del colapso de Latam Airlines durante la pandemia. En 2024, vendieron un 0,5% de la compañía y se espera que este año rematen otro 1%, una participación que será altamente disputada entre los actuales miembros del pacto y nuevos interesados como los Müller.
La incertidumbre sobre la renovación del pacto o la creación de un nuevo acuerdo tiene al mercado expectante. Los actuales controladores buscan consolidar su influencia ante un eventual escenario sin pacto, mientras que los nuevos actores, como los Müller y los Fürst, observan oportunidades para fortalecer su presencia y asumir un papel más relevante en la toma de decisiones.
A pesar de las tensiones internas, el desempeño operativo y financiero de Falabella sigue siendo un factor positivo para sus accionistas. Sin embargo, los desafíos de gobernanza corporativa y las disputas sobre la dirección estratégica de la compañía serán determinantes en los próximos años. La clave estará en si las familias controladoras logran superar sus diferencias o si la incorporación de nuevos actores redefine la estructura de poder en uno de los conglomerados más importantes de América Latina.
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Con o sin pacto, el futuro de Falabella estará marcado por la evolución de las dinámicas internas y el impacto de estas en su estrategia corporativa. Lo que está claro es que la batalla por su control apenas comienza.

