¡La morosidad en Chile está de vuelta, y no es un buen momento para celebrarlo! En julio, los préstamos impagos que llevan más de 90 días alcanzaron un 2,32%, el nivel más alto en 12 años. Es como si las deudas despertaran de un largo sueño, y para hacerlo aún más emocionante, en agosto subieron aún más a 2,35%. Había que sacar los billetes de la década pasada para este nivel de morosidad.
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Al dividir las cifras por tipo de préstamos, es interesante ver que los créditos de consumo ya empezaban a mostrar signos de mejoría, pero las deudas comerciales y de vivienda estaban en modo «no hay tickets disponibles». Los préstamos a empresas, que son un clásico en la morosidad, marcaron un pico inédito del 2,47% en agosto, dejando en claro que algunos negocios deben revisar su presupuesto.
La morosidad en Chile
Hablando de la cartera de consumo, aunque alcanzó un alarmante 3,04% en febrero, afortunadamente está bajando y llegó a 2,61% en agosto. ¡Un alivio! Es como ver cómo un globo desinflado regresa a la normalidad. Pero no todo es tan optimista en el sector de vivienda, que también se subió al tren de la morosidad, alcanzando un 2,14%. Aunque, por suerte, todavía está por debajo de los niveles que teníamos antes de la pandemia.
La Asociación de Bancos e Instituciones Financieras (Abif) asegura que estos resultados no son pura casualidad, sino el efecto de un aumento generalizado en la morosidad. En comparación con los mínimos de fines de 2021, todos los segmentos de crédito han experimentado un crecimiento en la mora. ¡Un aplauso para el aumento global de las deudas!
La buena noticia es que, a pesar de este desmadre en la morosidad, los bancos están preparados. Las provisiones para cubrir el riesgo de crédito se mantuvieron estables, alcanzando un robusto 3,64% en agosto. En otras palabras, aunque la morosidad esté subiendo como un cohete, los bancos tienen respaldo para hacer frente a la situación.
Esto es un cambio drástico, ya que en diciembre de 2021, los niveles de morosidad eran los más bajos que se habían visto, con cifras como 1,37% en colocaciones comerciales y menos de 1,1% en consumos y vivienda. Alguien debería hablarles a las deudas sobre su periodo de inactividad.
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Aunque la morosidad en el sistema bancario chileno ha vuelto y está en su punto más alto en años, los bancos parecen estar manejando la situación con un control notable. Así que, aunque sea momento de preocuparse, también es el momento de que tomemos decisiones financieras más inteligentes para no acabar en esa lista de morosos. ¡A manejar esas deudas con astucia, amigos!

