La estrategia del SII.- El Servicio de Impuestos Internos (SII) de Chile ha intensificado sus esfuerzos para implementar un impuesto adicional sobre néctares y bebidas deportivas. Bajo la dirección interina de Javier Etcheverry, el SII ha llevado su caso ante la Corte Suprema, buscando revocar un fallo que favoreció a las empresas CCU y Watts, las cuales denunciaron la medida como ilegal.
La estrategia del SII
El 12 de julio, el SII emitió una circular que suspendió el cobro de este impuesto, una decisión previa del exdirector Hernán Frigolett. Esta suspensión fue resultado del fallo de la Corte de Apelaciones de Santiago, que aceptó los recursos de CCU y Watts, permitiendo al SII revisar los antecedentes y argumentos técnicos relacionados con el caso.
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La circular suspendida fue criticada por CCU y Watts, quienes argumentaron que la imposición del impuesto infringía su derecho a operar libremente, al crear un requisito no contemplado en la ley. Además, advirtieron que la acción del SII podría tener repercusiones negativas en la economía de hogares vulnerables y contradicción con políticas de salud pública.
El 5 de julio, la Corte de Apelaciones falló a favor de CCU, invalidando la circular y afirmando que el SII había transgredido el principio de legalidad al ampliar el alcance de la norma tributaria sin el respaldo del Congreso, lo que es esencial en el contexto legal chileno.

En respuesta, el SII presentó un recurso de apelación ante la Corte Suprema, defendiendo la legalidad de su circular y argumentando que no había actuado de forma arbitraria. El SII sostuvo que su decisión contaba con fundamento técnico y se ciñó a su potestad para interpretar la ley.
El SII acusó a CCU de utilizar de manera indebida la acción de protección para impugnar una interpretación legal y enfatizó que tal interpretación es exclusivamente vinculante para su administración. Argumentó que cualquier resolución administrativa debe estar garantizada por un proceso jurisdiccional específico establecido por el legislador.
El SII subrayó que la circular es un acto interpretativo que rige solamente para sus funcionarios y que no afecta de manera directa a los contribuyentes. Cualquier impacto sobre los contribuyentes solo se produciría mediante actos administrativos concretos, que son susceptibles de ser impugnados en tribunales tributarios.
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El SII pidió a la Corte Suprema que revocara la decisión de la Corte de Apelaciones, asegurando que la nulidad de la circular violaba sus competencias y no comprometía derechos constitucionales, ya que la interpretación emitida por el director se encontraba dentro de su ámbito de actuación.
