La danza de las acciones.- Este lunes, el grupo Bethia decidió hacer una jugada maestra y vendió el 0,5% de Falabella por la módica suma de 46 millones de dólares. Pero, ¿quiénes estaban en la fila para comprar? Nada menos que otros miembros de la élite de control del conglomerado, quienes se repartieron las acciones como un buffet, a prorrata.
La danza de las acciones
Mientras tanto, la familia Müller está en modo «comprador compulsivo», aumentando su participación en Falabella al 3,24%. Con US$ 254 millones gastados este año, superaron a Sergio Cardone, un miembro de la fiesta de los accionistas. ¡Es un verdadero ‘reality’ de inversiones!
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Los Müller no son solo aficionados a los centros comerciales; son los reyes de Mall Plaza, con un 10% de las acciones. Tomás Müller Benoit, un personaje con un currículo impresionante, se sienta en la cima de esta estructura y también dirige Altis, una boutique financiera que maneja el patrimonio de familias ricas. ¡El negocio está en sus genes!
Hablando de grandes movimientos, en 2018, los Müller y sus amigos recaudaron 532 millones de dólares tras abrir Mall Plaza a la bolsa, y en 2022, hicieron un golazo vendiendo Blue Express por US$ 230 millones, ¡multiplicando su valor por cinco! Es como doblar la apuesta en el casino, pero con números aún más grandes.
Se rumorea que la estrategia de los Müller es diversificar su cartera de inversiones y convertirse en los afortunados propietarios de Falabella y Mall Plaza. En esa búsqueda, han estado vendiendo acciones a diestro y siniestro. ¡Que viva la reestructuración!
Mientras tanto, el grupo Bethia se queda con un 6% de Falabella, bajando de su posición anterior en este juego de acción-acción. La familia Heller Solari tuvo que pedir perdón y contemplar un recorte en su participación, pues les permitieron bajarla a menos del 8.5% debido a las deudas dejadas por el colapso de Latam Airlines. ¡Las cosas se ponen serias!
El pacto de los clanes que controla Falabella es como un culebrón, con familias que tienen dos posturas bien definidas. Sin embargo, hay preocupaciones sobre la renegociación del acuerdo que termina en 2025. Una vez más, los juegos de poder y la lucha por el control están a la vista, ¡y nadie se quiere quedar fuera del mercado!
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Con el alza reciente en las acciones de Falabella, que han subido un 54% en lo que va del año, la tensión aumenta. Pero el pacto actual es una muralla que impide a los inversionistas externos tomar el control. Así que, por ahora, la familia sigue unida… o al menos eso esperan antes de que alguien decida hacer una movida quirúrgica en ese tablero de ajedrez empresarial. ¡El juego continúa!

