IPoM marzo 2025: Crecimiento moderado y desafíos inflacionarios
El Banco Central de Chile publicó el Informe de Política Monetaria (IPoM) de marzo 2025, un documento clave que analiza el panorama económico del país. El informe señala que la inflación sigue una trayectoria esperada, aunque aún se mantiene en niveles elevados. Además, destaca que la actividad económica ha mostrado un dinamismo superior a lo proyectado en diciembre de 2024, impulsado principalmente por las exportaciones.
A pesar de este crecimiento, el informe subraya la existencia de riesgos relevantes, especialmente debido a la incertidumbre en el panorama económico global. En este artículo, analizaremos las proyecciones del Banco Central, el impacto en el mercado local y las perspectivas para los próximos años.
Crecimiento económico: una tendencia al alza
El IPoM de marzo revela que la economía chilena tuvo un desempeño mejor de lo esperado en los últimos meses. Durante 2024, el Producto Interno Bruto (PIB) creció un 2,6%, impulsado por las exportaciones, en especial del sector agropecuario, el comercio mayorista y la industria alimentaria.
Ante este contexto, el Banco Central ha ajustado al alza su proyección de crecimiento para 2025, situándolo en un rango de 1,75% a 2,75%, mientras que para 2026 y 2027 mantiene estimaciones entre 1,5% y 2,5%. Estas cifras reflejan que la economía chilena continuará creciendo en torno a su tendencia de mediano plazo.
Inflación y política monetaria: ¿qué esperar?
Uno de los aspectos más relevantes del informe es el análisis de la inflación. El Banco Central estima que la inflación anual disminuirá en la segunda mitad de 2025, acercándose a la meta del 3% a inicios de 2026.
Este ajuste en los precios responde a la comparación con el alza de costos registrada en 2024, incluyendo el aumento en tarifas eléctricas y otros insumos. Sin embargo, la inflación sigue siendo un desafío, y el Consejo del Banco Central ha enfatizado que evaluará futuras decisiones sobre la Tasa de Política Monetaria (TPM) en función de la evolución del contexto macroeconómico.
Vea también: Wally: El asistente de IA para comerciantes
El informe también destaca que algunos costos han disminuido recientemente, como la apreciación del peso chileno y la caída en los precios internacionales de los combustibles. A pesar de ello, ciertas proyecciones de inflación a dos años siguen estando por encima del 3%, lo que requiere un monitoreo constante.
Factores externos: incertidumbre en el panorama global
El IPoM advierte sobre los riesgos externos que podrían afectar el crecimiento de la economía chilena. Según el informe, el desempeño de los principales socios comerciales de Chile, especialmente Estados Unidos, podría verse afectado en 2026, lo que impactaría en las exportaciones nacionales.
El Banco Central señala que la probabilidad de eventos globales con consecuencias económicas significativas ha aumentado. Esto incluye posibles tensiones comerciales, disrupciones en acuerdos internacionales y cambios en la política económica de países desarrollados, factores que podrían afectar la estabilidad financiera de Chile.
Si bien el informe prevé que estos riesgos tendrán un impacto más visible en el mediano plazo, subraya la importancia de seguir de cerca la evolución del comercio exterior y los mercados financieros.
Actividad económica y empleo: señales de recuperación
El IPoM de marzo 2025 resalta que el mercado laboral chileno ha mostrado una recuperación progresiva. En los últimos meses, se ha observado un aumento en la creación de empleos y un crecimiento de los salarios reales, que han superado el promedio de la última década.
En 2024, el desempleo en Chile se ubicó en un 8,5%, con una contribución significativa del sector público en la generación de nuevos empleos. Asimismo, la inversión en grandes proyectos ha mantenido un comportamiento estable, lo que fortalece las perspectivas de crecimiento para los próximos años.
Otro aspecto relevante es la reactivación del turismo, con un aumento en la llegada de visitantes extranjeros. Durante enero de 2025, ingresaron al país 846.000 turistas, principalmente desde Argentina, Brasil y Perú, lo que ha contribuido a dinamizar sectores como el comercio y la gastronomía.
Inversión y gasto: perspectivas a futuro
El informe destaca que la inversión en grandes proyectos ha mantenido una tendencia estable, lo que respalda la actividad económica en sectores no mineros.
Además, el consumo privado y la formación bruta de capital fijo han mostrado señales de recuperación desde finales de 2024. Este comportamiento positivo responde a la mejora en la confianza de los hogares y las empresas, lo que se traduce en una mayor disposición a invertir y gastar.
En términos generales, el Banco Central ajustó al alza sus proyecciones de actividad y demanda, confirmando una visión más optimista para la economía chilena en 2025.
El papel de la política monetaria en la estabilidad económica
El Banco Central reafirma su compromiso con la estabilidad económica, destacando que la evolución de la inflación seguirá siendo el principal factor a considerar en sus decisiones de política monetaria.
Si bien algunos factores de costos han disminuido, como la caída en los precios del petróleo y la apreciación del peso chileno, el IPoM advierte que persisten riesgos en el panorama inflacionario.
El Consejo del Banco Central monitoreará de cerca la evolución del escenario macroeconómico y tomará decisiones sobre la TPM con el objetivo de garantizar que la inflación converja a la meta del 3% a inicios de 2026.
Conclusión: un crecimiento con desafíos
El IPoM de marzo 2025 presenta un panorama económico con señales de recuperación y crecimiento, impulsado por las exportaciones y una mayor confianza en la inversión y el consumo. Sin embargo, los riesgos inflacionarios y la incertidumbre global siguen siendo factores clave a considerar en la evolución de la economía chilena.
A medida que la inflación se modera y la actividad económica se estabiliza, el Banco Central continuará ajustando su política monetaria para garantizar la estabilidad financiera y el crecimiento sostenido del país.
Con estas proyecciones, Chile se prepara para un 2025 con mayor dinamismo económico, pero también con la necesidad de cautela ante los riesgos externos.


