En un nuevo movimiento dentro del sector retail, la cadena Hites anunció el cierre de su tienda ubicada en el paseo peatonal Barros Arana 890, en el corazón de Concepción. Esta decisión se suma a los ajustes que la empresa ha venido implementando en su red de locales para optimizar costos y adaptarse a los cambios en el mercado.
Mientras tanto, la sucursal en Barros Arana 721 continuará operando con normalidad, atendiendo a los clientes en esta estratégica ubicación.
Este cierre de Hites en Concepción no es un hecho aislado. En octubre de 2024, la competencia directa Ripley también anunció el cierre de su tienda en Barros Arana 839. Ripley mantiene activos sus locales en Castellón 520 y en el Mall del Centro, buscando concentrar su operación en espacios con mayor flujo y rentabilidad.
En el caso de Hites, junto con el cierre, la empresa inició un remate de productos en la tienda penquista para liquidar stock y facilitar la transición. Al mismo tiempo, según informó el Diario Financiero, el personal afectado será reubicado en otras áreas dentro de la compañía, minimizando el impacto laboral.
Plan de optimización y ajustes de personal
Desde la segunda mitad de 2024, Hites comenzó a implementar un plan de optimización de recursos que busca ahorrar más de $15 mil millones en gastos administrativos y de ventas.
Este plan contempla una reducción del 15% en la plantilla de trabajadores, con recortes que también alcanzan a la administración central. Asimismo, la empresa cerró en enero de 2025 el local que operaba en Calle Puente 640, Santiago, dentro de esta misma estrategia de ajuste.
Cambios en el sector retail: una tendencia preocupante
El caso de Hites refleja una tendencia más amplia en el retail chileno. Otras cadenas importantes también han adoptado medidas similares para enfrentar los retos que impuso la pandemia y el lento repunte del consumo.
Por ejemplo, Falabella ha cerrado varias tiendas y vendido propiedades emblemáticas como el Open Plaza Kennedy. A la par, ha realizado despidos masivos para contener costos y reestructurar su negocio.
Por su parte, Ripley no solo cerró su tienda en Concepción, sino también el histórico local en Huérfanos 967, un lugar simbólico que marcó los inicios de la empresa en Santiago.
El sector retail chileno continúa lidiando con las secuelas de la pandemia, especialmente con altos niveles de deuda y un consumo que ha mostrado una recuperación lenta e incierta. Estos factores han presionado a las empresas a buscar eficiencias operativas y a reajustar su presencia física para mantener rentabilidad.
Caso Corona: un cierre emblemático
En paralelo, Corona, otra empresa del retail con más de 70 años en el mercado, anunció una segunda reorganización en pocos años. Aunque inicialmente comunicó un acuerdo con sus acreedores, finalmente optó por declararse en quiebra. Esto implicó la liquidación total de sus productos y el cierre definitivo de sus locales, marcando el fin de una era para la compañía.
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Los movimientos recientes en Hites, Ripley, Falabella y Corona evidencian que el retail chileno está en un proceso de transformación profunda. Las cadenas buscan adaptarse a un entorno marcado por la digitalización, cambios en los hábitos de consumo y la necesidad de reducir costos fijos para sobrevivir en un mercado cada vez más competitivo.
Mientras tanto, los consumidores han incrementado su preferencia por las compras en línea y por modelos híbridos que combinan lo físico y lo digital, presionando a las tiendas tradicionales a innovar y optimizar sus operaciones.


