La posibilidad de que un fondo inmobiliario chileno adquiera el 51% del Centro Comercial Plaza Central se posicionó esta semana como uno de los temas más comentados dentro de la industria del retail y el mercado de capitales. Así lo dio a conocer Jairo Corrales, presidente de Pei Asset Management, en una entrevista para el Diario La República, donde abordó el proceso que podría marcar uno de los movimientos más relevantes del sector inmobiliario comercial en 2025.
Más que una simple transferencia de participación, esta operación se perfila como una señal del grado de madurez alcanzado por Plaza Central, así como del fortalecimiento del vehículo de inversión Pei frente a un mercado cada vez más competitivo y globalizado. La entrada de un socio internacional especializado no solo representa capital fresco, sino también know-how operativo, visión estratégica y un impulso adicional a la gobernanza y toma de decisiones sobre el activo.
Plaza Central: un proyecto que redefinió el occidente de Bogotá
Para comprender la magnitud de esta transacción, es necesario volver a los orígenes del centro comercial. Plaza Central nació como una apuesta de renovación urbana sobre un predio con historia propia: el antiguo lote donde operó Siemens. Su creación fue impulsada por el empresario Alberto Preciado, quien vio la oportunidad de transformar una zona con limitada oferta de comercio organizado en un polo de desarrollo con alto potencial de tráfico y crecimiento.
El proyecto, inaugurado en 2016, abrió sus puertas con cerca de 80.000 m² de área comercial, un tamaño que lo ubicó de inmediato entre los complejos más grandes e influyentes de la ciudad. Su propuesta incluía moda, entretenimiento, gastronomía, marcas ancla y espacios de grandes superficies, una combinación que permitió consolidar un flujo constante de visitantes y una rápida madurez comercial.
Durante los años siguientes, Pei fue aumentando progresivamente su participación en Plaza Central. La evolución positiva del activo y su posicionamiento sólido llevaron al fondo a tomar el control total del complejo. Con esa base, la administradora inició el camino hacia la venta parcial anunciada este año, una decisión que refleja tanto la valorización lograda como la intención de integrar a un socio con alcance internacional.
La venta del 51%: una señal de consolidación y estrategia
La eventual desinversión de la mitad más uno del activo no debe interpretarse como una salida, sino como una estrategia alineada con el modelo de negocios de Pei. Tal como explicó Corrales, esta operación cumple dos objetivos fundamentales:
- Materializar valor para los más de 8.500 inversionistas del vehículo, demostrando que los activos pueden rotar, venderse y cristalizar ganancias.
- Incorporar un jugador internacional con experiencia en la operación de centros comerciales, algo que se traduce en mejores prácticas, mayor sofisticación en la gestión y proyección de largo plazo.
La sofisticación del mercado inmobiliario colombiano ha llevado a que la presencia de socios internacionales sea cada vez más determinante para dinamizar los portafolios. La llegada de un fondo chileno —una industria reconocida a nivel regional por la solidez de sus fondos de renta y su profesionalismo en gestión de activos— encaja con esta tendencia y posiciona a Plaza Central como un activo aún más competitivo.
Un 2025 de resultados sobresalientes para Pei
La posible venta no llega aislada. Este año ha significado un repunte importante para el vehículo inmobiliario, que ha mostrado mejoras en distintos frentes financieros y operativos. Entre los hitos se encuentran:
- Recuperación de indicadores clave, impulsada por el comportamiento positivo del portafolio.
- Reducción de deuda, tras una emisión de títulos participativos por $500.000 millones, lo que permitió fortalecer la estructura financiera.
- Incremento en la rentabilidad distribuible, que alcanzó los $225.000 millones, un avance significativo para los inversionistas.
- El buen desempeño del vehículo configura un contexto favorable para concretar una operación compleja y de alto valor estratégico como la venta del 51% de Plaza Central.
El misterio del comprador chileno: ¿quién podría ser?
Aunque Pei Asset Management no ha revelado aún el nombre del fondo chileno interesado, el mercado ha comenzado a identificar cuáles podrían ser los candidatos más probables con base en su trayectoria, escala y enfoque estratégico.
Según el análisis realizado por Mall & Retail, tres actores chilenos aparecen como los protagonistas naturales de este tipo de transacción.
1. Independencia Rentas Inmobiliarias: experiencia y músculo financiero
Entre los fondos más estructurados y con mayor capacidad operativa en Chile se encuentra Independencia Rentas Inmobiliarias, una gestora conocida por su participación dominante en activos industriales y logísticos. Su dimensión y su historial en transacciones de gran volumen lo posicionan como un candidato sólido.
Un elemento clave es su reciente capacidad para levantar financiamiento internacional, lo que le permitiría ejecutar sin dificultades una inversión del tamaño de Plaza Central. Su reputación en el manejo de portafolios de gran escala juega a su favor en un proceso donde la gestión profesional del activo será uno de los criterios determinantes.
2. BTG Pactual Renta Comercial Chile: liderazgo regional y diversificación
Otro de los nombres que resuena con fuerza es el de BTG Pactual Renta Comercial Chile, identificado como el fondo de rentas comerciales más grande del país. Su portafolio está compuesto por oficinas, bodegas y centros comerciales de alto tráfico, lo que lo convierte en un actor natural en este tipo de operaciones.
La conexión regional del banco BTG Pactual, sumada a su carácter institucional y a su sólida gobernanza, son factores que encajan con el perfil buscado por Pei: un socio capaz de aportar sofisticación y presencia internacional, además de estabilidad y visión estratégica.
3. LV Patio Renta Inmobiliaria I: crecimiento acelerado con foco en activos maduros
El tercer candidato es LV Patio Renta Inmobiliaria I, un fondo que ha ampliado significativamente su presencia en activos industriales y logísticos. Con más de 270.000 m² operativos, se encuentra entre las plataformas inmobiliarias más activas de Chile.
Su estrategia de inversión en activos maduros y estabilizados coincide con lo que representa Plaza Central: un centro comercial con años de operación, tráfico consolidado y un ciclo de madurez atractivo para inversionistas institucionales.
El impacto en el mercado y los próximos movimientos de Pei
Mientras se espera la confirmación oficial del nombre del comprador, el sector inmobiliario sigue con atención los pasos del vehículo. Pei Asset Management ya ha adelantado que está trabajando en una segunda operación relevante enfocada en activos logísticos y oficinas, lo que apunta a una estrategia más amplia de rotación y optimización del portafolio.
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Además, la administradora estudia una posible adquisición del 85% del centro comercial Único en Bucaramanga, activo que complementaría aún más su participación en el segmento de retail a nivel nacional.
Con estas decisiones, Pei reafirma su papel como el mayor emisor inmobiliario del país y uno de los protagonistas clave para entender la evolución del real estate institucional en Colombia. La capacidad de ejecutar compras, ventas y alianzas estratégicas demuestra no solo solidez operativa, sino también una lectura acertada de las tendencias del mercado.
Una operación que trasciende al activo
La eventual venta del 51% de Plaza Central tiene implicaciones más profundas que la simple transferencia de acciones. Representa:
- Un caso exitoso de valorización inmobiliaria, desde su concepción sobre un predio histórico hasta su consolidación como centro comercial de referencia.
- Un mensaje al mercado de capitales, que observa cómo un vehículo de inversión local logra atraer a actores internacionales de primer nivel.
- Un punto de inflexión para el activo, que podría beneficiarse de la llegada de un socio con enfoque global y visión de largo plazo.
- Una muestra de madurez del sector de renta inmobiliaria en Colombia, que avanza hacia esquemas de rotación de activos, gobernanza reforzada y mayor participación de fondos extranjeros.
La decisión final sobre el comprador y las condiciones exactas de la transacción seguramente marcarán el ritmo de las conversaciones en el sector durante los próximos meses. Lo que sí parece claro es que Plaza Central está entrando en una nueva etapa, una donde su consolidación como uno de los puntos comerciales más relevantes de Bogotá se combina con la visión estratégica de nuevos jugadores internacionales.
Fuente: MallyRetail



