En Chile, la tasa de desempleo alcanzó su nivel más bajo desde 2023, registrando un 8,0% durante el trimestre noviembre 2024-enero 2025, según los últimos datos proporcionados por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Este descenso de 0,4 puntos porcentuales se atribuye principalmente al crecimiento de la fuerza laboral, que aumentó un 0,8%, y al incremento en el número de personas ocupadas, que subió un 1,3%. Estos números indican una ligera mejora en el panorama laboral del país, aunque también resaltan algunos desafíos persistentes, especialmente en relación con la desigualdad de género en el empleo.
Factores que explican la caída en el desempleo
El análisis de los datos del INE revela que el desempleo en Chile ha experimentado una caída significativa, lo que ha sido respaldado por varios factores clave. En primer lugar, la disminución en el número de personas desempleadas fue del 4,1%, lo que se traduce en una reducción en la cantidad de cesantes (-4,2%) y aquellos que buscan trabajo por primera vez (-2,8%). Este descenso ha sido impulsado en gran medida por el crecimiento de la ocupación formal, que registró un aumento del 2,9%, seguido de los asalariados informales (0,9%) y los empleadores (0,8%).
La mejora en el mercado laboral ha sido también notable en sectores específicos. El sector salud, con un aumento del 5,7%, ha liderado la creación de empleos, seguido de la administración pública, que creció un 7,2%, y el transporte, con un incremento también del 5,7%. Estos sectores han contribuido de manera significativa a la expansión del empleo en el país, destacando la importancia de estos rubros en la economía nacional.
La disminución de la informalidad laboral
Una de las buenas noticias que acompañan este descenso en el desempleo es la reducción de la informalidad laboral en el país. La tasa de ocupación informal cayó 1,3 puntos en comparación con el año anterior, situándose en un 26,3%. Este es un indicador positivo, ya que sugiere una mayor formalización del empleo en diversas áreas. Además, la tasa de participación laboral se mantuvo estable en un 62,1%, lo que indica que una proporción significativa de la población activa sigue involucrada en el mercado laboral.
Brecha de género en el desempleo
A pesar de las cifras globales positivas, persisten desigualdades significativas, particularmente en lo que respecta al desempleo entre hombres y mujeres. Según los datos del INE, la tasa de desocupación masculina se redujo a un 7,2%, lo que representa una mejora en comparación con periodos anteriores. Sin embargo, la desocupación femenina experimentó un incremento, alcanzando un 9,1%. Esta disparidad resalta la persistente brecha de género en el mercado laboral chileno.
Una de las razones detrás de este aumento en la desocupación femenina es el crecimiento en el número de mujeres fuera de la fuerza laboral, que creció un 1,3%. Esta cifra incluye tanto a las mujeres que están inactivas habitualmente como a aquellas que, aunque podrían estar potencialmente activas, no están buscando trabajo activamente. El INE destacó que esta tendencia es influenciada por varios factores, incluidos los cambios en la dinámica social y económica, que afectan la participación femenina en el mercado laboral.
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Creación de empleo y sectores destacados
El informe también subraya que, en términos absolutos, se crearon 120.685 empleos durante el trimestre, superando a los 82.924 puestos de trabajo creados en el mismo periodo del año anterior. Este incremento en el empleo es una señal positiva para la economía chilena, indicando que, aunque persisten desafíos, la situación está mejorando en varios frentes.
Entre los sectores que han experimentado un crecimiento destacable se encuentran la salud, la administración pública y el transporte, como ya se mencionó. Estos sectores han sido fundamentales en la generación de empleo, lo que demuestra que áreas relacionadas con servicios esenciales y la infraestructura siguen siendo claves para el desarrollo económico del país.
Desafíos pendientes en la inclusión laboral
A pesar de la mejora en las cifras de desempleo y la reducción de la informalidad laboral, el panorama laboral de Chile enfrenta varios desafíos importantes. Uno de los principales sigue siendo la brecha de género en el empleo, que no solo refleja desigualdades en la tasa de desocupación, sino también en la calidad del empleo y las oportunidades de desarrollo profesional para mujeres. Aunque la situación ha mejorado en algunos aspectos, el crecimiento de la fuerza laboral masculina no ha sido equiparable al de las mujeres, lo que sugiere que las políticas laborales aún deben hacer más para cerrar esta brecha.
Además, la informalidad laboral sigue siendo un problema considerable. Aunque la tasa de ocupación informal ha bajado, aún se mantiene en niveles relativamente altos, lo que pone en evidencia la necesidad de continuar con las políticas de formalización del empleo. Esto no solo beneficia a los trabajadores al garantizarles acceso a beneficios sociales y derechos laborales, sino que también es crucial para la economía del país en términos de recaudación fiscal y crecimiento económico sostenible.
La importancia de mejorar la capacitación y la empleabilidad
Un aspecto clave para abordar la desigualdad en el mercado laboral es la capacitación de la fuerza laboral. Es fundamental que tanto hombres como mujeres tengan acceso a oportunidades de formación que les permitan mejorar sus habilidades y competencias, lo que les facilitaría la inserción en empleos formales y de calidad. Esto es especialmente importante para las mujeres, quienes, debido a las cargas de trabajo doméstico y otras barreras sociales, suelen enfrentar mayores obstáculos para acceder a trabajos bien remunerados y con seguridad social.
La capacitación también es crucial para mejorar la empleabilidad de aquellos que han estado fuera del mercado laboral durante un tiempo prolongado. La creación de programas de re-skilling y up-skilling que ayuden a los trabajadores a adaptarse a las nuevas demandas del mercado laboral es un paso importante hacia la inclusión y la igualdad de oportunidades para todos los segmentos de la población.
El informe del INE sobre la tasa de desempleo en Chile destaca tanto avances como retos persistentes en el mercado laboral del país. Si bien la reducción en la tasa de desempleo y la disminución de la informalidad laboral son señales positivas, las disparidades de género y la persistente informalidad en algunos sectores siguen siendo temas críticos que deben ser abordados. Es necesario implementar políticas públicas que promuevan la inclusión laboral, reduzcan la brecha de género y sigan fomentando la formalización del empleo en el país.
El desafío es claro: aunque las cifras de desempleo muestran una mejora, la lucha por una economía laboral más inclusiva y equitativa continúa.
