Desafíos económicos en Chile. El optimismo inicial del ministro de Hacienda, Mario Marcel, respecto al crecimiento económico de Chile para 2025 ha comenzado a diluirse en los últimos meses. A pesar de un inicio de año prometedor, con aumentos en el precio del cobre y revisiones positivas del Banco Central, la actividad económica se ha enfriado. El nulo crecimiento de septiembre, una inflación inesperada en octubre y la ralentización de la inversión han llevado a ajustar las proyecciones a la baja, dejando en entredicho la recuperación económica esperada para el último año del gobierno de Gabriel Boric.
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En el escenario internacional, la reelección de Donald Trump en Estados Unidos introduce nuevas incertidumbres. Sus propuestas de aranceles elevados a productos chinos y su agenda ultraprotectora podrían desatar una guerra comercial con efectos negativos en economías emergentes como la chilena, altamente dependiente del comercio con China y de sus exportaciones de materias primas. Este panorama global, combinado con las vulnerabilidades locales, aumenta los desafíos para el crecimiento económico en 2025.
Desafíos económicos en Chile
Los economistas advierten que, aunque las decisiones de Trump podrían tardar en implementarse, las implicaciones en tasas de interés y tipo de cambio podrían manifestarse antes. En este contexto, se proyecta un crecimiento moderado para Chile, con expectativas de entre 2% y 2,2%, mientras se espera que factores como la inversión minera aporten un impulso limitado. Sin embargo, persisten riesgos asociados a la inflación, la deuda fiscal y el comportamiento del precio del cobre y el litio, los cuales se estima que seguirán en niveles bajos.
El Banco Central enfrentará desafíos adicionales en su política monetaria debido a un dólar fortalecido, tarifas eléctricas al alza y presiones inflacionarias, limitando las posibilidades de reducción en las tasas de interés. Esto podría frenar aún más la recuperación económica, dificultando los esfuerzos para alcanzar las metas de crecimiento del gobierno y manteniendo el consumo y la inversión en niveles moderados.
A nivel local, el sector inmobiliario y de construcción sigue siendo particularmente afectado por tasas hipotecarias altas, mientras que las medidas procrecimiento del gobierno se perciben insuficientes. Los economistas sugieren que la falta de urgencia para incentivar la inversión y dinamizar la economía a corto plazo ha sido un punto débil del actual gobierno, lo que podría convertirse en un tema clave en la próxima campaña presidencial.

Por otro lado, expertos como Natalia Aránguiz consideran que la implementación de las políticas de Trump podría ser más limitada de lo que se teme, dadas las restricciones legislativas y económicas en Estados Unidos. Esto ofrece un margen de alivio para las economías emergentes, aunque no lo suficiente para cambiar significativamente el panorama adverso que enfrenta Chile.
El enfoque gubernamental, centrado en una agenda social y redistributiva, ha relegado el crecimiento económico y la generación de empleo, lo que genera dudas sobre la capacidad del gobierno para implementar medidas efectivas en el corto plazo. Sin una estrategia proactiva, la economía podría continuar mostrando un desempeño mediocre, con impactos en el empleo y la calidad de vida de la población.
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Finalmente, los economistas coinciden en que el crecimiento será un tema central en las elecciones presidenciales de 2025. Se requerirán medidas audaces y creativas para superar los bajos niveles de dinamismo económico. Sin embargo, las limitaciones fiscales del gobierno y la falta de medidas proactivas actuales podrían convertirse en un obstáculo para el candidato oficialista, dejando al país en la necesidad de una estrategia renovada para enfrentar los desafíos económicos futuros.

