La Cámara Nacional de Comercio (CNC) volvió a fijar su postura frente al funcionamiento del comercio durante el Viernes Santo, en medio del debate sobre eventuales restricciones a la actividad en esa jornada. A través de una declaración pública, el gremio enfatizó que se trata de un feriado legal, pero no irrenunciable, lo que permite que el sector opere bajo las condiciones que establece la normativa vigente, siempre resguardando los derechos laborales y la voluntariedad de los trabajadores.
Desde la CNC recalcan que la legislación chilena es clara respecto al estatus del Viernes Santo. Al no tratarse de un feriado irrenunciable, las empresas del comercio tienen la posibilidad de abrir sus puertas, siempre que exista acuerdo entre empleadores y trabajadores. En ese sentido, el gremio insiste en que el eje de cualquier decisión debe estar puesto en el respeto irrestricto a la normativa laboral, garantizando condiciones adecuadas para quienes opten por desempeñarse en esa fecha.
El presidente de la organización, José Pakomio, subrayó que la posición del gremio no es nueva, sino que responde a una línea sostenida en el tiempo. Según explicó, se trata de una postura “consistente, responsable y respetuosa del marco institucional”, en la que se busca compatibilizar el desarrollo económico con los derechos individuales.
Libertades individuales y diversidad
Uno de los puntos centrales del planteamiento de la CNC apunta a la convivencia entre distintas libertades en una sociedad diversa. Pakomio destacó que Chile es un país laico, donde coexisten múltiples creencias, por lo que —a su juicio— no corresponde imponer restricciones generales basadas en una visión particular.
En esa línea, el dirigente sostuvo que el respeto por las tradiciones religiosas puede coexistir con otros principios igualmente relevantes, como la libertad de trabajo, la libertad de empresa y la libertad de conciencia. Desde su perspectiva, estas dimensiones no se contraponen, sino que deben ser armonizadas a través del diálogo y el cumplimiento de la legislación vigente.
El mensaje del gremio apunta a evitar que las convicciones personales, por legítimas que sean, se traduzcan en limitaciones que afecten a toda la población, especialmente en un sector que tiene un impacto directo en el empleo y en la actividad económica.
El peso del comercio en la economía
La CNC también puso énfasis en la relevancia del comercio dentro del entramado productivo del país. Según el gremio, este sector constituye uno de los principales motores de la economía, con un rol clave en la generación de empleo formal y en el impulso del turismo, particularmente en fechas como Semana Santa.
Para dimensionar su impacto, la organización entregó cifras concretas. Durante el Viernes Santo de 2025, las ventas del comercio alcanzaron aproximadamente US$193 millones, lo que representó cerca de un 3,0% del total de compras del mes de abril. Este dato, según el gremio, evidencia la importancia económica de esa jornada.
Además, se destacó que los viernes suelen ser el segundo día más relevante de la semana en términos de ventas, lo que refuerza la idea de que cualquier interrupción en la actividad tiene efectos significativos en el desempeño del sector.
Riesgos de eventuales cierres
En contraste con estos datos, la CNC advirtió sobre las consecuencias que podría tener la imposición de cierres obligatorios. De acuerdo con el gremio, cuando se establecen feriados irrenunciables, las ventas del comercio minorista pueden experimentar caídas de entre un 70% y un 80%.
Este tipo de contracciones, sostienen, no solo afecta a las empresas, sino que también tiene repercusiones directas en los trabajadores, especialmente en aquellos cuya remuneración depende en parte de comisiones o incentivos variables. A ello se suma el impacto en la recaudación fiscal y en el dinamismo general de la economía.
Desde la perspectiva de la CNC, estas cifras reflejan que las decisiones en esta materia deben ser evaluadas con una mirada integral, considerando tanto los aspectos culturales como los efectos económicos y sociales.
Condiciones laborales y voluntariedad
Otro de los elementos clave en el planteamiento del gremio es la necesidad de asegurar condiciones laborales justas. La CNC enfatizó que, en caso de operar durante el Viernes Santo, las empresas deben garantizar compensaciones adecuadas y respetar plenamente la voluntariedad de los trabajadores.
Este punto es considerado fundamental para equilibrar el funcionamiento del comercio con los derechos individuales, evitando situaciones de imposición y promoviendo acuerdos entre las partes.
En ese sentido, el gremio insistió en que la normativa actual ya contempla los mecanismos necesarios para resguardar estos aspectos, por lo que no sería necesario avanzar hacia restricciones adicionales.
En su declaración, José Pakomio hizo un llamado a abordar esta discusión con “altura de miras”, invitando a considerar la diversidad de realidades que conviven en el país. Según planteó, el desafío está en encontrar un equilibrio que permita respetar las tradiciones sin afectar el funcionamiento de sectores clave para la economía.
El dirigente advirtió que decisiones de carácter general pueden tener efectos no deseados sobre millones de personas que dependen del comercio y los servicios, por lo que abogó por privilegiar el diálogo y el respeto a la legislación vigente.
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Finalmente, la CNC reafirmó su visión de país, en la que las tradiciones culturales y religiosas tienen un espacio relevante, pero sin que ello implique restringir otras libertades fundamentales. Para el gremio, el desarrollo económico, la libertad de elección y el respeto por la diversidad son pilares esenciales para el bienestar social.
Así, en medio de un debate que se reactiva cada año, la Cámara Nacional de Comercio vuelve a posicionarse en favor de mantener la apertura del comercio durante el Viernes Santo, destacando tanto el marco legal vigente como los efectos económicos que están en juego.
Fuente: La Tercera


