En los últimos años, Walmart ha intensificado su estrategia de crecimiento global, concentrando esfuerzos en mercados con alto potencial de desarrollo como México, China e India. Durante 2025, la compañía anunció una inversión superior a 6.000 millones de dólares en México, destinada a la apertura de nuevas unidades comerciales bajo sus distintas marcas: Bodega Aurrera, Sam’s Club, Walmart Supercenter y Walmart Express.
Además de la expansión de locales, la empresa apuesta por la modernización logística, con la construcción de dos centros de distribución en las regiones del Bajío y Tlaxcala. Estas instalaciones incorporarán tecnología avanzada, incluyendo inteligencia artificial y automatización robótica, lo que se traduce en un aumento significativo de la eficiencia operativa y la generación de aproximadamente 5.500 empleos directos. Asimismo, Walmart refuerza su relación con la economía local, trabajando con más de 30.000 proveedores mexicanos.
Este ambicioso plan forma parte de un objetivo mayor: Walmart busca duplicar sus ingresos internacionales, pasando de los actuales 120.000 millones de dólares a 200.000 millones en 2028, lo que evidencia la apuesta estratégica por el crecimiento en mercados emergentes y consolidados.
En China, el crecimiento también es destacado. La filial de Walmart bajo la marca Sam’s Club domina más del 80% de las ventas del grupo en ese país y planea expandir su red a 60 tiendas durante 2025. Los datos del primer trimestre muestran un aumento superior al 40% en las afiliaciones, reflejando la fuerte demanda y aceptación del modelo de membresía en ese mercado.
Walmart en Sudamérica: presencia limitada pero estratégica en Chile
A diferencia de otros continentes, la presencia de Walmart en Sudamérica es reducida y se concentra exclusivamente en Chile. Desde 2009, Walmart Chile opera como la filial local del gigante estadounidense, gestionando una red cercana a 399 establecimientos distribuidos bajo las marcas Líder, Express de Líder, SuperBodega aCuenta y Central Mayorista. Complementariamente, la compañía cuenta con una plataforma de comercio electrónico que impulsa las ventas digitales y la experiencia omnicanal.
La infraestructura logística en Chile es robusta, con ocho centros de distribución y dos plantas productivas que soportan la extensa red comercial. Durante 2025, Walmart Chile lanzó el programa “Potencia Pyme”, que ha captado más de 300 postulaciones de emprendimientos interesados en convertirse en proveedores para las tiendas físicas y digitales, reflejando el compromiso de la empresa con la integración y el desarrollo del ecosistema local de proveedores.
En línea con su estrategia de expansión y modernización, Walmart Chile anunció a fines de 2024 un plan de inversión por 1.300 millones de dólares para un período de cinco años. Este proyecto contempla la apertura de 70 nuevas tiendas, especialmente en zonas regionales con menor cobertura comercial, y la generación de más de 4.000 empleos directos. De esta manera, la empresa consolida su rol como uno de los principales empleadores a nivel nacional.
En cuanto a innovación tecnológica, en julio de 2025 comenzó una transformación profunda en el centro de distribución Lo Aguirre, con una inversión de 200 millones de dólares destinada a automatizar 65.000 metros cuadrados mediante la incorporación de más de 1.400 robots autónomos. Esta iniciativa busca aumentar la productividad en un 40% y optimizar la logística interna. Paralelamente, en 2024 se implementaron carros inteligentes con inteligencia artificial en cinco supermercados Express de Líder, lo que ha mejorado la experiencia de compra al agilizar el reconocimiento de productos y el pago.
Desafíos y retiros en otros mercados sudamericanos: Argentina y Brasil
Mientras Walmart avanza en su consolidación en Chile, la historia en otros países sudamericanos ha sido menos favorable. En Argentina, la empresa desembarcó en 1995 con grandes expectativas, pero tras 25 años de operaciones y más de 90 tiendas bajo diversas marcas como Changomás, Mi Changomás, Supercenter y Punto Mayorista, Walmart decidió retirarse completamente en noviembre de 2020. Vendió toda su operación al grupo Narváez sin mantener participación alguna.
Esta salida se produjo tras registrar pérdidas significativas, incluyendo un impacto contable negativo por fluctuaciones cambiarias cercano a los 1.000 millones de dólares en el año fiscal siguiente a la venta. El retiro de Argentina evidenció las dificultades para operar en un mercado complejo y volátil, donde las estrategias globales de Walmart no lograron adaptarse eficazmente.
En Brasil, la historia también fue difícil. Desde mediados de los años 90, Walmart apostó fuerte por este mercado, adquiriendo cadenas reconocidas como Bompreço y Sonae, llegando a operar más de 500 puntos de venta en todo el país. Sin embargo, su modelo estadounidense basado en precios bajos permanentes no conectó con los hábitos de consumo locales, que favorecen promociones frecuentes y ofertas especiales por visita.
La gestión fragmentada, ubicaciones poco estratégicas de algunas tiendas y una plataforma de comercio electrónico que no logró despegar contribuyeron al bajo rendimiento. Después de siete años consecutivos con pérdidas, en 2018 Walmart vendió el 80% de su unidad brasileña al fondo Advent, con una pérdida contable estimada en 4.500 millones de dólares. El control pasó al grupo BIG, que comenzó a eliminar gradualmente la marca Walmart en el país.
La expansión global de Walmart pone de manifiesto su apuesta por mercados con alto potencial, como México, China e India, donde la combinación de inversión en infraestructura, tecnología y alianzas estratégicas con proveedores locales promete generar crecimiento sostenible y rentable.
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En Sudamérica, el enfoque se concentra en Chile, donde Walmart busca consolidar y modernizar su operación, apoyándose en la innovación tecnológica y el desarrollo de proveedores locales. El plan de inversión millonario y las iniciativas como el programa “Potencia Pyme” reflejan un compromiso sólido con la región y su economía.
Por otro lado, la experiencia en Argentina y Brasil destaca los desafíos que enfrentan las grandes multinacionales para adaptar sus modelos a realidades locales complejas y cambiantes. El retiro de estos mercados deja en evidencia la importancia de flexibilidad, conocimiento profundo del consumidor y estrategias adaptadas para cada contexto.
En resumen, Walmart continúa su transformación, apuntando a duplicar sus ingresos internacionales en pocos años, consolidándose en mercados estratégicos y aplicando tecnología avanzada para mejorar su eficiencia y experiencia del cliente. La región sudamericana, aunque limitada en presencia, sigue siendo un área clave para la consolidación y el crecimiento a largo plazo de la empresa.



