Con casi 75 años de historia, Productos Alimenticios DIANA ha dejado de ser una empresa tradicional para convertirse en un referente de innovación en el sector de alimentos en Centroamérica. Lo que comenzó en 1951 en un garaje de San Salvador es hoy el quinto mayor exportador industrial de El Salvador y el líder indiscutible en la categoría de alimentos, según el Ranking de Exportadores 2025 de la ASI.
El punto de quiebre: De la resiliencia a la duplicación
Para su CEO, Armando Mendiola, la pandemia de COVID-19 fue el catalizador de una metamorfosis interna. Tras el cese temporal de su producción, la compañía replanteó su modelo de gestión, producción e innovación. «Estamos prontos a duplicar el tamaño de la compañía respecto a 2019 porque la organización cambió», afirma Mendiola.
Este crecimiento se sustenta en una inversión de entre US70millonesyUS80 millones ejecutada en los últimos cinco años, destinada a:
- Modernización tecnológica: Implementación de líneas de producción de alta velocidad y capacidad.
- Eficiencia operativa: Optimización de espacios de fabricación y mejora en el uso de recursos críticos como el agua.
- Fortalecimiento logístico: Desarrollo de nuevos centros de distribución para robustecer su escala regional.
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Productora de snacks en El Salvador se reinventa
La marca goza de una salud envidiable en términos de recordación (Top of Mind). Según el TOM 2025 de Kantar Mercaplan, DIANA mantiene un liderazgo sólido:
- 79% de recordación en El Salvador.
- 24% en Guatemala, mercado donde ha logrado un crecimiento disruptivo superando a competidores locales.
- Presencia consolidada en Nicaragua (22%), Honduras (9%) y Costa Rica (4%).
Reconociendo que el consumidor joven demanda experiencias sensoriales distintas, DIANA ha evolucionado su portafolio más allá de sus clásicos de maíz (Nachos y Jalapeños). La estrategia se divide en dos plataformas estratégicas que buscan conectar con perfiles demográficos opuestos:
Plataforma Toztecas: Una marca diseñada desde cero para la Generación Z y Alpha. Con un lenguaje visual y de comunicación adaptado a tendencias como TikTok, Toztecas se enfoca en la intensidad de sabores y empaques disruptivos. Un ejemplo reciente es la colaboración con Tajín, que permite a DIANA competir directamente en nichos de alta intensidad frente a actores globales.
Línea Orígenes: Enfocada en el segmento adulto que valora lo artesanal y natural. Esta línea destaca ingredientes como plátano, yuca, malanga y semillas, ofreciendo una propuesta con mayor valor nutricional sin sacrificar el placer del snack.
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El futuro: De productos a plataformas
La visión de Mendiola es clara: DIANA no es solo una marca de productos, sino una plataforma de confianza que respalda nuevas categorías. El objetivo para 2026 es que la frescura de Toztecas y la sofisticación de Orígenes devuelvan a la marca madre el dinamismo necesario para seguir dominando el paladar centroamericano.
Con una gestión que prioriza la eficiencia industrial y la conexión emocional con los jóvenes, Productos Alimenticios DIANA se posiciona no solo para defender su historia, sino para liderar la revolución de los snacks en la región durante la próxima década.
Fuente: Revistaeyn.com


