El Radar de Competitividad 2025, un exhaustivo informe desarrollado por el INCAE Business School y analizado recientemente por el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP), ha encendido las alarmas sobre las deficiencias estructurales que frenan el potencial económico de Honduras. A pesar de que el país proyecta un crecimiento económico de entre el 3.5% y el 4% para este bienio, el estudio revela que Honduras sigue atrapado en rangos «bajos y muy bajos» de competitividad a nivel global, evaluado entre 126 naciones bajo 43 indicadores clave.
Vea también: Actividad económica de Nicaragua creció 4.1 %
El Triángulo de las Debilidades: Instituciones, Talento y Dinero
El informe identifica tres pilares donde Honduras muestra su desempeño más preocupante, creando un círculo vicioso que limita la inversión extranjera directa:
Calidad Institucional y Gobernanza: La falta de seguridad jurídica y la percepción de inestabilidad política siguen siendo las mayores barreras. El sector privado, a través del COHEP, ha expresado que sin leyes claras, estables y aplicadas sin excepción, es imposible que las empresas planifiquen a largo plazo. La incertidumbre institucional no solo ahuyenta a los grandes capitales, sino que fomenta la informalidad, donde hoy operan 7 de cada 10 hondureños.
Capital Humano y Productividad: Honduras enfrenta una brecha crítica en la formación de su fuerza laboral. El radar destaca que la baja calidad educativa y la falta de alineación entre la academia y las necesidades del mercado impiden que el país dé el salto hacia una economía de mayor valor agregado. La productividad laboral se mantiene estancada, lo que resta competitividad frente a vecinos regionales que han invertido más agresivamente en tecnificar a su población.
Acceso al Financiamiento: Aunque el sistema bancario es sólido, el acceso real a crédito para las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMES) sigue siendo limitado y costoso. Esta falta de lubricante financiero impide que los emprendedores escalen sus negocios o adopten nuevas tecnologías, manteniendo a gran parte del tejido empresarial en un estado de mera subsistencia.
¿Por qué Honduras no logra despegar a pesar de su crecimiento económico?
No todo el panorama es sombrío. El Radar de Competitividad 2025 destaca una «estrella» en el desempeño hondureño: la inserción en cadenas globales de valor.
Desempeño Logístico: Honduras ha logrado posicionarse en el puesto 64 de 116 países en logística, gracias a la infraestructura de sus puertos y la conectividad vial.
Indicador Récord: Sorprendentemente, uno de los indicadores específicos de este apartado alcanzó la posición 4 de 126 a nivel mundial, siendo el mejor resultado para el país en todo el informe. Esta base logística es el cimiento sobre el cual Honduras puede atraer el fenómeno del nearshoring, especialmente en sectores como la manufactura textil y los servicios digitales.
Digitalización: El Motor del Cambio
El estudio resalta que la transformación digital y el uso de pagos digitales han ganado un protagonismo sin precedentes. Este avance es visto como una oportunidad dorada para cerrar brechas de financiamiento e inclusión. Si el gobierno y el sector privado logran digitalizar los trámites burocráticos y fomentar las fintech, se podría reducir la corrupción y agilizar la formalización de empresas.
Para el COHEP, los resultados del radar no deben verse como una derrota, sino como una hoja de ruta. La presidenta de la cúpula empresarial, Anabel Gallardo, ha enfatizado que mejorar estos indicadores requiere un «pacto de convivencia» que priorice la estabilidad y el Estado de Derecho por encima de las ideologías políticas.
Vea también: Piden a Panamá negociar las operaciones de puertos
Cerrar las brechas en gobernanza y productividad no es solo una meta técnica; es la única vía para que el crecimiento económico se traduzca en una reducción real de la pobreza y en la creación de empleo digno que frene el éxodo migratorio.


