El Mundial de la FIFA 2026 no solo representa una cita deportiva de primer nivel, sino que se perfila como el catalizador económico más importante del año para el sector de consumo masivo en Centroamérica. En el caso específico de Costa Rica, las proyecciones de mercado sugieren un fenómeno de consumo extraordinario: se espera que la demanda de bebidas y snacks experimente un crecimiento del 9% durante el periodo del torneo, transformando las dinámicas de retail y logística en todo el país.
Históricamente, los eventos deportivos de gran escala alteran el comportamiento del comprador. Sin embargo, para el 2026, factores como los horarios de los partidos y la ubicación geográfica del torneo (Norteamérica) favorecen una sintonía masiva en horarios que incentivan el «picoteo» y las reuniones sociales.
Este incremento proyectado del 9% no es una cifra menor; representa millones de dólares en rotación de inventario adicional. Las empresas de consumo masivo (FMCG por sus siglas en inglés) ya están ajustando sus cadenas de suministro para evitar quiebres de stock en categorías críticas.
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Categorías con mayor potencial de crecimiento:
Snacks salados: Papas tostadas, tortillas y semillas lideran la intención de compra para acompañar los encuentros.
Bebidas carbonatadas y cervezas: El componente social del fútbol impulsa el consumo de bebidas frías, tanto alcohólicas como no alcohólicas.
Embutidos y carnes para parrilladas: El formato de «reunión en casa» se consolida como la opción preferida por los costarricenses, elevando la venta de productos para asar.
El hogar como el nuevo estadio: El auge del consumo «In-Home»
A diferencia de otros años donde el consumo fuera del hogar (restaurantes y bares) era el protagonista, las tendencias actuales muestran una inclinación hacia las experiencias domésticas. La inflación moderada y la búsqueda de comodidad han convertido a las salas de estar en los centros de mando de la afición.
Esta tendencia beneficia directamente a los supermercados y tiendas de conveniencia, que se preparan con promociones de «multipacks» y combos mundialistas. El análisis de datos sugiere que el consumidor costarricense planificará sus compras con anticipación, pero mantendrá un alto índice de «compras de impulso» minutos antes de los pitazos iniciales.
Estrategias de Retail: ¿Cómo se prepara el mercado?
Para capitalizar ese 9% de crecimiento, los puntos de venta en Costa Rica están implementando estrategias de shopper marketing mucho más agresivas. La visibilidad es la clave del éxito en este escenario.
- Exhibiciones secundarias: Colocación de productos relacionados cerca de las áreas de electrónica (televisores) y bebidas.
- Alianzas cross-category: Promociones que vinculan la compra de bebidas con descuentos en snacks o artículos promocionales de la selección nacional.
- Optimización del E-commerce: Con el auge de las apps de entrega a domicilio, se espera que una parte significativa de ese crecimiento provenga de pedidos de última milla, donde la rapidez de entrega determinará la lealtad del cliente.
El factor psicológico: Optimismo y gasto
El consumo durante el Mundial 2026 está intrínsecamente ligado al desempeño emocional. El optimismo de la afición costarricense actúa como un lubricante para el gasto. Los datos indican que, independientemente del marcador, el acto de ver el partido genera un espacio de «indulgencia», donde el consumidor relaja sus restricciones presupuestarias habituales para permitirse productos de mayor valor o marcas premium.
Este comportamiento es vital para las marcas de snacks, que aprovechan el evento para lanzar ediciones limitadas o sabores experimentales que capturan la atención de un público dispuesto a probar novedades mientras disfruta del juego.
Un crecimiento del 9% en el volumen de ventas en un periodo de tiempo tan comprimido pone a prueba cualquier sistema logístico. En Costa Rica, el reto adicional lo representan las condiciones viales y la distribución en zonas rurales.
Las grandes distribuidoras ya están planificando el aumento de frecuencias de entrega en los «pulperías» y minisúper de barrio, que siguen siendo el canal de venta más cercano para una gran parte de la población. La capacidad de reponer inventario en tiempo real será la diferencia entre ganar cuota de mercado o perderla frente a la competencia.
Sostenibilidad: Una nueva variable en el consumo mundialista
Para el 2026, el consumidor costarricense es mucho más consciente de su huella ambiental. Se espera que las marcas que ofrezcan empaques reciclables o presentaciones de mayor tamaño (para reducir el uso de plástico por gramo de producto) tengan una ventaja competitiva. El incremento en el consumo de bebidas generará una cantidad masiva de residuos de aluminio y PET, por lo que las campañas de recolección asociadas al evento serán determinantes para la imagen de las corporaciones.
El Mundial 2026 no es solo fútbol; es un motor de reactivación económica para el sector de alimentos y bebidas en Costa Rica. El crecimiento proyectado del 9% es una meta alcanzable que requiere una ejecución impecable en el punto de venta, una logística ágil y un entendimiento profundo del nuevo consumidor híbrido.
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Las marcas que logren conectar emocionalmente con la pasión del aficionado, ofreciendo conveniencia y valor, serán las verdaderas campeonas de esta jornada comercial que promete romper récords en el istmo.


