La Asociación Guatemalteca de Exportadores (AGEXPORT) ha manifestado una postura de cautela constructiva tras el reciente anuncio del acuerdo comercial entre Guatemala y Estados Unidos. Si bien la gremial reconoce el valor estratégico de este acercamiento y los avances en la reducción de barreras para el 70 % de la oferta exportable, advierte que la estructura actual del pacto deja sectores críticos en una posición de vulnerabilidad frente a competidores regionales.
El impacto del arancel residual y la brecha de competitividad
La principal preocupación del sector exportador radica en la exclusión de productos clave de las categorías agrícola, acuícola y de manufacturas, los cuales mantienen un arancel del 10 %. Según AGEXPORT, este gravamen representa un obstáculo insalvable para la competitividad de las frutas y vegetales no tradicionales, especialmente cuando se compara con socios comerciales como México, que operan bajo un arancel del 0 %.
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La gremial enfatiza que absorber este costo impositivo no es una opción viable para los productores nacionales. En un entorno donde los costos de logística, transporte, insumos y mano de obra han escalado significativamente, mantener el arancel del 10 % actúa como un desincentivo directo para la inversión y la expansión operativa en suelo guatemalteco.
Riesgos operativos y el llamado a la profundización comercial
Ante este escenario, la asociación advierte sobre posibles externalidades negativas si no se gestiona una mejora en las condiciones de acceso. Entre los riesgos identificados destacan el cese de nuevas inversiones, la mecanización acelerada de procesos que podría impactar el empleo rural y, en casos extremos, la fuga de capitales hacia otros países de la región con mejores condiciones arancelarias.
Para mitigar estos efectos, AGEXPORT ha solicitado formalmente al Gobierno de Guatemala la apertura de una segunda etapa de negociaciones. El objetivo de esta fase complementaria sería alcanzar la exención total (arancel cero) para los productos actualmente afectados, garantizando que el beneficio del acuerdo permee a todos los estratos de la cadena productiva.
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Más allá de la política arancelaria, la gremial subraya que la competitividad de Guatemala debe fortalecerse desde el interior. En este sentido, instan a las autoridades a ejecutar con celeridad la Agenda Marco de Competitividad del Sector Exportador, priorizando la modernización de la infraestructura logística y la simplificación administrativa a través de la automatización de trámites.
Asimismo, proponen la creación de una Estrategia País para el Desarrollo Agrícola, diseñada para elevar los estándares de productividad y sostenibilidad del sector. Con esta visión, el sector exportador reitera su disposición para colaborar técnicamente con el Estado, buscando no solo preservar los mercados actuales, sino recuperar el liderazgo de Guatemala en el comercio internacional mediante un acceso equitativo y robusto al mercado estadounidense.
Fuente: Centroamerica360.com


