Panamá es mundialmente reconocido como el «Hub de las Américas», un punto estratégico donde convergen las principales rutas marítimas del globo. Sin embargo, detrás de la imponente infraestructura del Canal y los puertos de clase mundial, existe una realidad interna que frena el potencial de los productores locales. Según Jorge Barnett, experto en logística y director de Georgia Tech Panamá, la paradoja es clara: Panamá es un centro de trasbordo eficiente, pero un origen de exportación costoso.
El Transporte Terrestre: El «Cuello de Botella» de la Competitividad
El principal factor que encarece la logística en Panamá no se encuentra en el mar, sino en las carreteras. El transporte terrestre de carga presenta ineficiencias estructurales que elevan los costos operativos para cualquier productor que intente llevar su mercancía desde el interior del país hasta los puertos de salida.
Costos de Combustible y Peajes: El mantenimiento de flotas y el precio del diésel impactan directamente en la tarifa final.
Retornos Vacíos: Uno de los mayores problemas es la falta de carga de retorno. Muchos camiones viajan al puerto con mercancía, pero regresan vacíos al interior, lo que obliga al exportador a pagar el costo de «flete redondo» para que la operación sea rentable para el transportista.
Infraestructura y Congestión: Aunque el país cuenta con una red vial aceptable, los tiempos de espera y la congestión en las zonas aledañas a las terminales portuarias dilatan las entregas, aumentando el consumo de recursos.
Es fundamental entender la distinción que hace Barnett: Panamá es excelente moviendo carga de otros, pero le cuesta mover la propia. El sistema logístico panameño está diseñado para el trasbordo masivo (carga que llega en un barco y se va en otro). Las tarifas y procesos para este tipo de movimiento son altamente competitivos. Sin embargo, cuando un productor panameño intenta insertar su contenedor en ese flujo, se enfrenta a una estructura de costos que no está diseñada para el pequeño o mediano volumen local. Exportar un contenedor desde la provincia de Chiriquí hacia el puerto de Colón puede resultar, en ocasiones, más caro que el flete marítimo desde Panamá hacia Europa o Estados Unidos.
El Factor de la Digitalización y la Burocracia
Además del costo físico del transporte, existe un «costo invisible»: la gestión documental. A pesar de los avances en la digitalización de procesos aduaneros, todavía persisten trámites que requieren intervención manual y múltiples aprobaciones.
Barnett enfatiza que la logística moderna no solo se trata de mover cajas, sino de mover información. La falta de una integración total entre los sistemas de los transportistas, las aduanas y los puertos genera retrasos que se traducen en dinero perdido. Para un exportador de productos perecederos (frutas, mariscos), cada hora de retraso en un trámite es una pérdida directa en la calidad y el valor de su producto.
Este escenario genera un efecto desincentivador para la industria nacional:
- Pérdida de Mercados: Los productos panameños llegan con un precio inflado al mercado internacional debido a los costos logísticos, perdiendo competitividad frente a países vecinos como Costa Rica o Colombia.
- Barreras para las MiPYMES: Solo las grandes empresas con economías de escala pueden absorber estos costos, dejando fuera del juego exportador a los pequeños productores.
- Subutilización de Tratados: Panamá cuenta con numerosos Tratados de Libre Comercio (TLC), pero si la logística interna es cara, estos acuerdos no se aprovechan al máximo.
El Dilema Logístico de Panamá
Para revertir esta situación, el análisis de expertos como Barnett apunta a varias soluciones clave:
- Optimización de Rutas y Cargas: Fomentar cooperativas o plataformas tecnológicas que permitan consolidar carga de diferentes productores para evitar los viajes vacíos.
- Inversión en Centros Logísticos Regionales: Crear zonas de acopio en el interior del país que permitan procesar y preparar la carga antes de enviarla al puerto, reduciendo la presión sobre el transporte de larga distancia.
- Fortalecimiento de la Educación Logística: Capacitar a los actores de la cadena en mejores prácticas de gestión para reducir mermas y tiempos muertos.
Vea también: Walmart alcanzó un valor de mercado de 1 billón de dólares
Panamá tiene los ingredientes para ser una potencia exportadora, pero no basta con tener el Canal. Como advierte Jorge Barnett, mientras el transporte terrestre siga siendo un factor de encarecimiento y no un aliado de la producción, el país seguirá siendo un «espectador de lujo» del comercio mundial, viendo pasar la carga de otros mientras la propia lucha por salir de sus fronteras.


