Costa Rica ha finalizado el año 2025 con una de las tasas de desempleo más bajas de la última década, situándose en un 6.3%. Según los datos procesados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) y analizados por Centroamérica360, la economía costarricense muestra una resiliencia notable, aunque el mercado laboral aún enfrenta desafíos estructurales relacionados con la calidad del empleo y la participación activa de la población.
Desglose de cifras: Estabilidad con matices
La cifra del 6.3% representa una consolidación de la tendencia a la baja observada durante el bienio 2024-2025. Sin embargo, los economistas sugieren que este dato debe leerse junto con la Tasa de Participación Neta. Una parte de la reducción del desempleo no se explica únicamente por la creación de nuevos puestos, sino también por personas que han dejado de buscar trabajo activamente, saliendo de la fuerza laboral.
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La brecha de género: Una tarea pendiente
A pesar de la mejora general, la disparidad entre hombres y mujeres sigue siendo el punto crítico de la estadística:
Hombres: Registran una tasa de desempleo significativamente menor al promedio nacional.
Mujeres: Siguen enfrentando mayores barreras de acceso al empleo formal, con una tasa de desocupación que se mantiene por encima de la de sus contrapartes masculinas, evidenciando la necesidad de políticas públicas con enfoque de género y redes de cuido más robustas.
Costa Rica finaliza el año 2025 con una de las tasas de desempleo más bajas
El dinamismo de las Zonas Francas y el sector de Servicios/Tecnología han sido los grandes empleadores del 2025. No obstante, el reporte advierte sobre el persistente subempleo (personas que trabajan menos horas de las que desean) y la informalidad, que sigue afectando a sectores tradicionales como la agricultura y el comercio minorista.
Para el primer semestre de 2026, el reto del país será transformar el crecimiento económico en empleo de alta calidad. La inversión extranjera directa (IED) seguirá siendo el principal motor, pero la formación de talento humano en áreas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) será el factor determinante para reducir aún más la tasa de desocupación y mejorar los salarios reales.
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Costa Rica cierra un año sólido en términos estadísticos, pero con el compromiso de integrar a los grupos más vulnerables al mercado formal para asegurar que la baja tasa de desempleo se traduzca en un bienestar social equitativo.
Fuente: Centroamerica360.com


